El caballero de los siete reinos es una nueva incursión en la saga de Juego de Tronos, pero lo más curioso es que estuvo a punto de no ser una serie. Y eso hubiera cambiado muchas cosas, ¿no crees?
Desde que El caballero de los siete reinos aterrizó en HBO, muchos la sentimos como un soplo de aire fresco dentro del universo creado por George R. R. Martin. Menos dragones, más barro, más humanidad y ese tono casi de aventura clásica que te atrapa sin pedir permiso. Pero el plan original iba por otro camino.
El caballero de los siete reinos era una idea que empezó como película
Durante una mesa redonda de promoción de la primera temporada, el showrunner Ira Parker soltó una información curiosa: El caballero de los siete reinos no nació pensando en seis episodios semanales. De hecho, la idea que más rondaba la cabeza de Martin era mucho más directa y cinematográfica.
Según Parker, la preferencia del escritor era clara: una película de unas dos horas. Un largometraje compacto, con principio y final, centrado en la relación entre Dunk y Egg, sin rodeos ni expansiones innecesarias. Algo así como una aventura medieval de las de antes, de sentarte y dejarte llevar.
HBO
La clave estuvo en que HBO no cerró puertas. Parker explicó que la cadena fue sorprendentemente flexible con el formato. Serie corta, película, duración variable… todo estaba sobre la mesa. Y ahí empezó el verdadero debate creativo sobre qué le sentaba mejor a El caballero de los siete reinos.
El formato importa más de lo que parece
Al final, el equipo decidió que el formato episódico daba más margen para respirar. No para añadir tramas raras ni “misiones secundarias” sacadas de la manga, sino para contar la historia con calma, siempre desde el punto de vista de Dunk. Sin distracciones, sin saltos extraños.
Parker lo dejó claro: todo el mundo conoce la novela original, y precisamente por eso querían evitar estirarla artificialmente. Los episodios, de entre treinta y sesenta minutos, les permitían centrarse en lo importante y mantener el tono ligero, cercano y algo gamberro que define a El caballero de los siete reinos.
Esperar cada semana también tiene su magia
Otro tema que se planteó fue el calendario de estreno. Con episodios más cortos que los de Game of Thrones o House of the Dragon, la tentación de lanzar dos capítulos por semana o incluso la temporada entera estaba ahí.
Pero Parker lo tuvo claro desde el principio. Para él, esperar siete días entre episodio y episodio forma parte del ritual. Ese runrún, esa conversación de bar o de grupo de WhatsApp, ese “¿has visto ya el nuevo?”. Creció viendo así este universo, y quería mantener esa sensación.
Reconoce que habría ventajas en un estreno más rápido, pero confía en que El caballero de los siete reinos gana cuando se degusta poco a poco. Cada episodio tiene su propio tono, su identidad, y no pretende ser simplemente un trozo de una película larga cortada en seis partes.
Cada capítulo quiere ser especial
Aquí está una de las claves más interesantes de la serie. El objetivo no era que pareciera una película dividida, sino seis historias con sentido propio. Cada episodio debía justificar su existencia, tener un ritmo concreto y dejarte con ganas de volver la semana siguiente.
Eso, en palabras del propio Parker, era fundamental para que la serie funcionara. Y ahora la pelota está en el tejado del público. Porque una cosa es la intención y otra el resultado final. ¿Se ha conseguido? Eso ya depende de cómo lo estés viviendo tú frente a la pantalla.
¿Y si Poniente acaba llegando al cine?
Que El caballero de los siete reinos no haya sido una película no significa que el universo de Poniente haya cerrado esa puerta. Ni mucho menos. En una entrevista reciente con The Hollywood Reporter, Martin habló sin filtros de varios temas candentes relacionados con la franquicia.
Entre ellos, su complicada relación con el showrunner de La casa del dragón, el estado de The Winds of Winter y, atención, un posible proyecto centrado en Aegon I Targaryen y la conquista de Poniente.
Este proyecto, basado en Fire & Blood, está siendo desarrollado por HBO y cuenta con Mattson Tomlin, guionista de The Batman. Y aquí viene lo interesante: no está claro si será una serie o una película de gran presupuesto.
La historia de Aegon es más compacta que otras adaptaciones recientes, lo que abre la puerta a un largometraje épico, de esos que piden pantalla grande y sonido atronador. No hay confirmación oficial, pero la idea está ahí, flotando en el aire como un dragón paciente.
HBO
Un universo que no deja de reinventarse
Mientras tanto, El caballero de los siete reinos sigue su camino semanal en HBO, demostrando que no todo en Poniente necesita grandes batallas ni tronos afilados. A veces basta con dos personajes, polvo en las botas y una historia bien contada.
Que pudiera haber sido una película añade un punto extra de curiosidad. Te hace imaginar cómo habría sido esa versión alternativa, más condensada, quizá más directa. Pero también refuerza la sensación de que la serie ha encontrado su propio lugar, su propio ritmo.
Ahora la pregunta es tuya: ¿prefieres esta versión episódica o te habría gustado verla como una película? Cuéntanos qué te está pareciendo El caballero de los siete reinos y no olvides seguirnos en Google News… que las buenas historias siempre se disfrutan más comentándolas.


