Hay películas que llegan a los cines con la intención de respetar una tradición y otras que aparecen con ganas de dinamitarla desde dentro. The Bride!, la nueva película dirigida por Maggie Gyllenhaal, pertenece claramente al segundo grupo, porque lo que hace con el universo de Frankenstein no es simplemente revisitarlo, sino transformarlo en algo extraño, caótico, provocador y tremendamente peculiar. Y eso, dependiendo del espectador, puede ser una maravilla o un auténtico caos creativo.
Lo que está claro desde el primer momento es que esta no es la típica reinterpretación de un clásico del terror gótico. En lugar de repetir la historia que todos conocemos, Gyllenhaal decide poner el foco en un personaje que siempre ha estado ahí pero que casi nunca ha tenido voz propia: la novia del monstruo.
Una historia de Frankenstein… pero completamente distinta
The Bride! toma como inspiración la icónica Bride of Frankenstein de 1935, pero lo que propone es algo mucho más libre, extraño y arriesgado.
La historia se traslada al Chicago de los años treinta y gira alrededor de una mujer llamada Ida, interpretada por Jessie Buckley, que termina convirtiéndose en la criatura que dará título a la película después de que el monstruo de Frankenstein —interpretado por Christian Bale— convenza a una científica para crearle una compañera que alivie su eterna soledad.
Lo que podría haber sido una historia romántica gótica se transforma rápidamente en algo mucho más salvaje, porque la recién creada novia no está dispuesta a convertirse en la figura dócil que el monstruo esperaba.
A partir de ese momento la película se convierte en un viaje completamente descontrolado que mezcla romance oscuro, cine criminal, road movie y un extraño homenaje al cine clásico de Hollywood.
Jessie Buckley se adueña de la película
The Bride con Jessie Buckley
Si hay algo que sostiene la película con absoluta fuerza es la actuación de Jessie Buckley, que se lanza a interpretar a esta novia resucitada con una energía completamente salvaje.
Su personaje pasa de la confusión absoluta tras regresar de la muerte a convertirse en una figura rebelde y desatada que se niega a aceptar el papel que otros han decidido para ella.
Buckley no interpreta a un monstruo tradicional, sino a una mujer que descubre su libertad de una forma caótica y furiosa, lo que convierte a su personaje en una especie de mezcla entre criatura gótica, rebelde punk y heroína trágica.
Es una interpretación enorme, exagerada, intensa y totalmente impredecible, y en muchos momentos parece que la actriz está disfrutando cada segundo de ese caos creativo.
Christian Bale aporta el corazón de la historia

Frente a la energía volcánica de Buckley aparece Christian Bale interpretando a Frank, una versión del monstruo de Frankenstein que se acerca más al clásico de Boris Karloff que a reinterpretaciones más modernas del personaje.
Bale convierte a su criatura en un personaje sorprendentemente vulnerable, porque detrás de su apariencia monstruosa se esconde una figura profundamente solitaria que simplemente quiere encontrar a alguien con quien compartir su existencia.
Esa dinámica entre ambos personajes genera algunos de los momentos más interesantes de la película, ya que su relación recuerda por momentos a una especie de Bonnie y Clyde sobrenatural, con los dos personajes huyendo del mundo mientras intentan entender qué significa realmente estar vivos.
Un cóctel de géneros completamente salvaje
Uno de los aspectos más llamativos de The Bride! es la forma en que mezcla estilos y géneros sin ningún tipo de miedo.
La película puede pasar de un drama gótico a una comedia negra, luego transformarse en un thriller criminal y de repente convertirse en una escena musical o en una fantasía visual inspirada en el cine clásico.
Ese enfoque convierte la película en una experiencia muy particular, porque nunca sabes exactamente qué tono va a adoptar la siguiente escena.
Hay momentos que recuerdan a Bonnie and Clyde, otros que parecen sacados de Natural Born Killers y algunos pasajes que rinden homenaje al cine musical clásico de Hollywood.
No siempre todas esas ideas encajan perfectamente entre sí, pero el resultado tiene una energía creativa tan desbordante que resulta difícil apartar la mirada.
Una película visualmente espectacular
Desde el punto de vista visual, The Bride! es una auténtica locura estilística. La película apuesta por una estética exagerada que mezcla el cine negro, el glamour del Hollywood clásico y una estética casi punk que rompe constantemente con el tono tradicional de las historias de Frankenstein.
El diseño de producción y el vestuario destacan especialmente, con trajes espectaculares diseñados por Sandy Powell y una puesta en escena que convierte cada secuencia en algo visualmente muy potente.
Incluso cuando la historia parece desbordarse con demasiadas ideas, la película sigue siendo fascinante de mirar gracias a su imaginación visual.
Un experimento que no siempre funciona
Ahora bien, hay que reconocer que The Bride! no es una película perfecta. El guion intenta abarcar tantas ideas al mismo tiempo que en algunos momentos la historia se vuelve caótica, y algunas escenas terminan siendo más confusas que impactantes.
La película también tiene una tendencia a explicar demasiado algunos de sus temas, lo que en ocasiones resta fuerza a los momentos más emocionales de la historia.
Aun así, incluso cuando la narrativa se descontrola un poco, se percibe claramente que Gyllenhaal está intentando hacer algo diferente dentro de un género que normalmente sigue fórmulas bastante previsibles.
Una película rara, ambiciosa y difícil de olvidar
Al final, The Bride! es exactamente el tipo de película que provoca reacciones intensas. Algunos espectadores se quedarán fascinados por su imaginación salvaje y su enfoque completamente libre del mito de Frankenstein, mientras que otros probablemente saldrán del cine preguntándose qué demonios acaba de pasar.
Pero incluso en sus momentos más caóticos, la película demuestra una ambición creativa que resulta difícil no admirar.
Puede que no sea una reinterpretación perfecta del universo de Mary Shelley, pero sí es una película que se atreve a experimentar, a jugar con el género y a darle a su protagonista una voz que durante décadas había permanecido en silencio. Y solo por eso ya merece la pena verla.
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The Bride!
NOTA CINEMASCOMICS
TOTAL
The Bride! es una reinterpretación muy peculiar del universo de Frankenstein dirigida por Maggie Gyllenhaal que apuesta por mezclar terror gótico, romance oscuro y una estética casi punk ambientada en los años treinta. La película funciona sobre todo gracias a la intensidad de Jessie Buckley, que ofrece una interpretación completamente desatada, y a un Christian Bale sorprendentemente vulnerable como el monstruo que busca compañía. Visualmente es ambiciosa y llena de ideas, aunque su narrativa caótica y su exceso de conceptos hacen que no todas las piezas encajen del todo. Aun así, es una propuesta arriesgada y diferente dentro del género que resulta fascinante incluso cuando no termina de funcionar.




