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Crítica de ‘X-Men Orígenes: Lobezno’

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X-men Orígenes: LobeznoAyer se estreno ‘X-Men, orígenes: Lobezno’, y como ya había anunciado la fui a ver el día del estreno al cine como dios manda. Bueno por dónde empezar, hay tres grupos de público que van a ver está película el qué solo a visto las otras X-Men y no les pareció un film para el Oscar a la mejor película pero tiene mucha acción, peleas, tiros, planos imposibles y realmente te entretiene (si solo esperas eso, una peli de acción sin mucho argumento), el otro grupo son los críos, les encanta Lobezno y son fans incondicionales (les puedes poner cualquier cosa, lo de las garras de las manos les encanta), y luego está el tercer grupo los qué hemos leído los cómics de X-men desde tiempos lejanos y aunque las anteriores entregas no eran muy fieles, nos pareció al menos, las dos primeras partes, más que dignas, otra cosa es la tercera entrega, bien después de tanta expectación, realmente me decepcionó, podían haber hecho una gran historia solo con coger los cómics de Lobezno (los de Lobezno, X-Men, Ultimate X-Men…).

Hace unos días comentaba qué se pudiera dar alguna paradoja temporal y trasmitía mi miedo a que no fuera fiel al cómic. Bueno mi temores no eran infundados, pasan de puntillas por la vida de Logan, convierten a Lobezno en hermano de Dientes de Sable (su peor enemigo en el cómic), a Emma Frost en hermana de Silverfox, transforman a Deadpool en yo que sé, y ni siquiera enlazan bien esta precuela con la primera de X-Men, demasiadas cosas que no cuadran, la forma de resolver la pérdida de memoria de Logan no se coge ni con pinzas, claro que si los guionistas hubieran buscado documentación (o sea los cómics de Lobezno), sabrían que el poder curativo de Lobezno también funciona en el apartado psicológico y que este le protege de cualquier trauma borrando su memoria. Y aún quieren hacer una segunda entrega de Lobezno ¿Para qué? ¿Para destrozar más el personaje?

En definitiva una película para pasar el rato y llevar a los críos al cine, con muchos fuegos artificiales y sin un guión esmerado, que no desarrolla a ninguno de los protagonistas, cosa que realmente es difícil con tanto mutante, y que se podían haber ahorrado si se hubieran centrado en el personaje que importaba, Lobezno.


Desde que tengo uso de razón siempre me he sentido atraído por el dibujo, los cómics y sobre todo el cine, culpa de esta afición la tiene “Star Wars: Episodio IV”, me sentí fascinado por la gran cantidad de naves espaciales que aparecían en ella y todo el mundo creado por George Lucas, la escena de la nave corellia perseguida por un crucero imperial que avanzaba hasta llenar la pantalla fue impactante. La música de John Williams era pegadiza y fácil de recordar, ya para entonces recuerdo mis colecciones de cromos y los muñecos de la saga. Otra gran influencia han sido los cómics, en concreto las ediciones de Vertice de Spiderman, La patrulla X, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, con los que aprendí a dibujar copiando las viñetas de John Romita Sr. y Jack Kirby. Así que no era de extrañar que terminase estudiando en la escuela de artes de Zaragoza.