Hay estrenos que llegan haciendo ruido y otros que entran de puntillas… y luego te pasan por encima. Eso es justo lo que ha ocurrido con 100 Meters (100 metros lisos), una película que nadie vio venir y que, de repente, se ha colado en la conversación global. El anime de Netflix ha demostrado que no siempre hace falta una campaña gigante para correr más rápido que nadie.
Desde su estreno en streaming el pasado 31 de diciembre, la sensación ha sido clara: algo especial estaba pasando. Comentarios entusiastas, cifras inesperadas y una reacción en cadena que ha pillado a muchos con el cronómetro en la mano. ¿Te ha pasado también a ti?
Este anime de Netflix ha tenido un estreno silencioso pero ha terminado cruzando la meta en cabeza
Basada en el manga 100 Meters (Hyakuemu) de Uoto, la película llegó primero a los cines japoneses en septiembre de 2025. Sin grandes focos internacionales ni titulares ruidosos, parecía destinada a ser una joya discreta. Y entonces dio el salto a Netflix y todo cambió.
El manga original, publicado entre 2018 y 2019, nunca tuvo la repercusión global que merecía. Uoto ya había dejado huella con Orb: On the Movements of the Earth, una adaptación compleja, profunda y poco complaciente que muchos consideran de lo mejorcito de los últimos años. No era un producto fácil, pero sí memorable. 100 Meters sigue esa misma línea: directa, intensa y con algo que se te queda dentro.
El efecto dominó llegó rápido. Según los datos oficiales de Netflix Tudum, la película se colocó en el sexto puesto del ranking global de películas no inglesas entre el 29 de diciembre y el 4 de enero. 1,5 millones de visualizaciones en apenas unos días y, ojo al dato, siendo el único anime en toda la lista. No está nada mal para un anime de Netflix que muchos descubrieron casi por accidente.
100 metros lisos
Un fenómeno inesperado que crece sin parar
En Japón, el impacto ha sido todavía más claro. 100 Meters llegó a situarse como la segunda película más vista del país, solo por detrás de Kyojo Reunion. Y todo esto con una promoción mínima, sin trailers machacones ni banners por todas partes. El boca a boca ha hecho el trabajo sucio, y lo ha hecho muy bien.
La propia cuenta oficial de Netflix Anime en X no tardó en celebrarlo, destacando especialmente la animación dibujada a mano. Ese detalle, que para algunos puede parecer menor, aquí es parte del alma del proyecto. Cada zancada, cada gesto, cada segundo antes del disparo de salida se siente físico, casi táctil. Es de esas películas que no solo se ven, se notan.
Y claro, cuando un anime de Netflix empieza a generar este tipo de conversación orgánica, la curiosidad se dispara. ¿Qué tiene esta historia para enganchar así? ¿Por qué tanta gente la está recomendando como si fuera un secreto que cuesta guardarse?
De qué va 100 Meters y por qué no es “solo” un anime deportivo
A primera vista, 100 Meters parece una historia clásica de atletismo. Carreras cortas, rivalidades, cronómetros marcando destinos. Pero eso es solo la superficie. En el centro está Togashi, un prodigio natural que nació para correr. Gana sin esfuerzo, sin técnica refinada, casi sin preguntarse por qué lo hace. La velocidad es su estado natural.
Todo cambia cuando aparece Komiya, un estudiante transferido sin talento innato pero con una determinación que quema. Komiya no corre porque se le dé bien, corre porque lo necesita. Porque en esa recta encuentra un sentido que no tiene en ningún otro sitio. Togashi decide entrenarlo, casi como un experimento, sin saber que ese gesto va a cambiarlo todo.
La relación entre ambos va mucho más allá del típico duelo deportivo. Es una amistad extraña, tensa, a ratos incómoda, donde cada uno refleja lo que al otro le falta. Talento frente a obsesión, facilidad frente a propósito. Y con el paso de los años, esa conexión se transforma en rivalidad pura, cuando vuelven a encontrarse en la pista ya como adultos.
Aquí está la magia del anime de Netflix: usar una carrera de diez segundos para hablar de identidad, ambición y de esa pregunta incómoda que todos nos hemos hecho alguna vez. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Porque se nos da bien o porque nos da sentido?
100 metros lisos
¿Habrá secuela o la carrera termina aquí?
Con el éxito sobre la mesa, la pregunta es inevitable. ¿Habrá continuación? A día de hoy no hay ninguna confirmación oficial, y siendo sinceros, las posibilidades son escasas. El manga original es una obra cerrada, sin secuelas ni spin-offs, y la película adapta su historia de forma completa, aunque deje espacio para la reflexión.
Y quizá ahí está su mayor virtud. 100 Meters no necesita más. Funciona como una experiencia completa, redonda, que no depende de universos compartidos ni de finales abiertos forzados. Es una historia que arranca, acelera y cruza la meta con personalidad propia. A veces eso es justo lo que apetece.
Que un anime de Netflix así haya conseguido colarse entre lo más visto a nivel mundial dice mucho del momento que vive la animación japonesa. También dice algo del público, cada vez más abierto a propuestas que no subestiman su inteligencia ni su sensibilidad.
Ahora te toca a ti. ¿Ya has visto 100 Meters o la tienes apuntada para el próximo visionado? Cuéntanos qué te ha parecido y no olvides seguirnos en Google News para no perderte el próximo anime que llegue sin hacer ruido… y acabe arrasando.



