Noah Hawley no se conforma con jugar en ligas mayores del fantástico y la ciencia ficción. Después de dejar su sello en Fargo y de meterse de lleno en el universo xenomorfo con Alien: Earth, el cineasta ya tiene entre manos su nueva película de terror que puede dar bastante que hablar entre quienes disfrutan del terror que no te suelta ni cuando se encienden las luces.
Y no, no va a tocar cualquier título. El director prepara una nueva versión de Aterrados, la durísima película de terror argentina de 2017 dirigida por Demián Rugna, una de esas obras que no hicieron demasiado ruido en el gran circuito comercial, pero que sí dejaron huella entre quienes la descubrieron. Según ha trascendido, Hawley trabajará junto al propio Rugna en esta reinterpretación para la gran pantalla.
La noticia importa por una razón muy sencilla: Aterrados no es una película de terror cualquiera. No estamos hablando de un producto más de sustos previsibles, pasillos oscuros y puertas que chirrían porque sí. Estamos hablando de una propuesta salvaje, incómoda y profundamente inquietante, una de esas cintas que parecen disfrutar haciéndote sentir que algo va mal desde el minuto uno.
Una película de terror argentina que se convirtió en obra de culto
Si nunca has visto Aterrados, conviene dejar una cosa clara: su fama no se construyó a base de marketing, sino de boca a boca. La película dirigida por Demián Rugna se estrenó en 2017 y con el tiempo se convirtió en una pequeña bomba dentro del cine de género. No era una superproducción, no tenía una campaña gigantesca detrás, pero sí tenía algo más importante: personalidad propia y escenas difíciles de olvidar.
Su historia arranca en un barrio de Buenos Aires donde empiezan a suceder fenómenos imposibles de explicar. Clara escucha voces saliendo de las tuberías de la cocina, voces que parecen estar discutiendo cómo matarla. Poco después, su marido Juan presencia una escena absolutamente espeluznante en el baño de su casa, y a partir de ahí la película se mete en una espiral de terror sobrenatural que no afloja.
Lo más perturbador es que el horror no se queda en una sola vivienda. En la casa de al lado, Walter vive noches infernales mientras fuerzas invisibles sacuden muebles, camas y paredes. Al otro lado de la calle, una madre que acaba de perder a su hijo se enfrenta a algo todavía peor: el pequeño regresa del cementerio y aparece sentado en la cocina, como si nada. Sí, así de mal empieza todo. Y luego empeora.
Aterrados (2017)
Por qué Aterrados sigue siendo tan efectiva casi una década después
Lo que hace especial a esta película de terror no es solo su premisa, sino cómo ejecuta cada golpe. Rugna no apostó por el susto elegante ni por la insinuación atmosférica al estilo de Paranormal Activity. Su propuesta es mucho más agresiva, más física y más despiadada. Aquí el miedo no te ronda: te cae encima.
Eso es precisamente lo que la hizo destacar. Aterrados no quiere que estés cómodo, quiere que sientas que el mundo se ha roto y que lo imposible ha decidido instalarse en un barrio normal, en casas corrientes, con gente que podría ser tu vecina. Esa cercanía convierte cada escena en algo especialmente desagradable… en el mejor sentido posible para una película de terror.
También ayuda mucho el enfoque casi “de investigación maldita” que tiene el filme. Entra en juego un pequeño grupo de especialistas en fenómenos paranormales, con Jano, Albreck y Rosenstock intentando entender qué demonios está ocurriendo en esa calle donde la lógica ya no sirve de nada. Pero claro, en este tipo de historias investigar suele ser una pésima idea.
No será un remake calcado, y eso probablemente sea una buena noticia
Aquí viene lo interesante. Todo apunta a que Noah Hawley no hará un remake plano, de esos que se limitan a repetir escenas conocidas con más presupuesto y menos alma. El proyecto se está describiendo como una “reinterpretación” o “reimaginación”, algo que encaja bastante con la forma en la que Hawley ha trabajado otras propiedades conocidas.
Eso ya lo vimos con Fargo, donde supo coger el espíritu de la película de los hermanos Coen sin limitarse a copiarla. Y algo parecido ocurrió con Alien: Earth, un proyecto que no se planteó como una simple repetición del pasado, sino como una expansión con identidad propia dentro de un universo muy querido por el público. Esa es, seguramente, la mejor noticia posible para Aterrados.
Aterrados (2017)
Porque esta película no necesita una versión “más americana” sin más. Lo que necesita, si realmente va a volver, es alguien que entienda por qué funcionaba tan bien: su crudeza, su incomodidad, su violencia sobrenatural y esa sensación constante de que el mal no responde a ninguna regla humana. Si Hawley capta eso, puede salir algo muy serio.
Y además hay otro detalle importante: Demián Rugna no está fuera del proyecto. Que el creador original participe da cierta tranquilidad, sobre todo viendo lo fácil que es que Hollywood meta mano a una obra de culto y la deje irreconocible. Rugna ya demostró con Cuando acecha la maldad que sigue siendo una de las voces más potentes del terror contemporáneo, así que su presencia no es precisamente decorativa.
Lo que puede pasar ahora con Noah Hawley y Alien: Earth
La otra gran pregunta es cuándo demonios encontrará tiempo Noah Hawley para rodar esto. Porque Alien: Earth sigue siendo una prioridad importante en su agenda y la serie todavía tiene recorrido. De hecho, la temporada 2 arrancará su producción en mayo y el propio Hawley ya ha dejado caer que le gustaría seguir explorando ese universo durante varias temporadas más.
Eso significa que esta nueva película de terror podría tardar un poco en materializarse, aunque también abre una posibilidad bastante curiosa: que Hawley aproveche el impulso visual y creativo de Alien: Earth para darle a Aterrados una dimensión internacional más ambiciosa, sin perder su ADN enfermizo y sobrenatural.
Sea como sea, la sola idea ya resulta muy atractiva. Porque Aterrados tiene justo lo que muchas producciones de estudio han ido perdiendo con el tiempo: riesgo, mala leche y la sensación de que cualquier cosa horrible puede pasar en cualquier momento. Y eso, en un género que a veces juega demasiado sobre seguro, vale muchísimo.
Si este proyecto sale adelante como debe, podríamos estar ante una de las adaptaciones de terror más interesantes de los próximos años. Y si todavía no has visto la original argentina, quizá este sea el momento perfecto para descubrir por qué tanta gente sigue recomendándola con una mezcla de entusiasmo… y trauma. ¿Tú te atreverías con esta nueva versión? Cuéntanoslo y síguenos en Google News, que aquí el terror bueno nunca duerme.


