Tercera entrega del Lobezno del guionista Daniel Way que continúa explorando escenas del pasado de Logan mientras nos muestra que el héroe no era en realidad nada de trigo limpio. Panini Cómics se pone los guantes para limpiar el reguero de sangre que va dejando una colección con muchas víctimas.
No entiendo
Este no es el Lobezno que conocíamos, tiene muchas lagunas oscuras que dejan prácticamente limpio a su hijo, el entonces descontrolado Daken. A medida que vamos avanzando en cada arco argumental de este tomo, nos encontramos con un Lobezno cada vez más odioso, más manipulado por su pasado, por las vinculaciones que arrastraba con ese personaje al que conocemos como Rómulo.
No es de extrañar que los autores que han continuado con el legado de Logan a posteriori no hayan querido acercarse mucho a esta etapa de Way, realmente sorprendente y reveladora pero que deja al personaje a la altura del betún. Siempre hemos sabido que ha vivido desde mucho antes de lo que imaginábamos cuando fue presentado, que había estado muy ligado con labores de espionaje e inteligencia, pero salvo poder recriminarle sus años de mercenario no le teníamos por un valiente hijo de la gran X.
Ahora, no deja de dar muestras de haber estado desde siempre en el lado equivocado de la historia, desde hace muchísimos años, alineado con intereses espurios que le han llevado a formar parte de planes para deshacerse de alguno de los personajes más importantes del Universo Marvel.
Comienza este volumen continuando su ligazón con el Capitán América durante la Segunda Guerra Mundial, los hechos que derivan de todo lo narrado por vez primera en The Uncanny X-Men #268, aquel recordado episodio en el que también tuvimos a la Viuda negra dentro del elenco protagonista. Ahora resulta que Logan ya era parte de un complot para deshacerse de Steve Rogers, ver para creer.
No contentos con eso

Pero no es lo único destacable, resulta que unirse a La Patrulla-X también tenía una lectura diferente. Siempre pensamos que Lobezno tenía interés en escapar del control del Gobierno Canadiense y de paso que Charles Xavier le ayudase con el estado de su mente, muy compartimentada y bajo capas y capas de recuerdos falsos implantados por aquellos que le quisieron domeñar.
Pues ahora hay algo más, también formaba parte de otro plan para acabar con la vida del Profesor-X. Rómulo había sido una amenaza considerable para no tener ningún conocimiento de su existencia previa… y también un fracasado, por no conseguir sus objetivos.
En medio de todo está la presencia del hijo de Logan con Itsu, Akihiro, más conocido en esos momentos por cómo se le llamaba de forma despectiva, Daken (mestizo, en japonés). De ser un enemigo acérrimo que culpa a su padre del abandono en su infancia, y de la posterior vida que ha tenido, pasa a ser un compañero en el camino hacia la venganza contra Rómulo, sobre todo porque ha perdido sus recuerdos gracias a una bala de carbonadium que el Soldado de Invierno le mete en la cabeza durante la saga que enfrenta a Lobezno con un desnortado Masacre.
Daken pasa de no permitir que nadie ejecute antes que él a su padre a obedecer las recomendaciones de éste, no como un corderito, eso es imposible, sus garras aunque sean de hueso están muy afiladas también.
Un plan mayor
El remate nos llega cuando las intenciones de Daken parecen albergar una idea que va más allá de lo que parecía en un principio, una apuesta difícil de creer ante una búsqueda de venganza que terminará por llegar, pero dejando por el camino un reguero importante de cadáveres, dando igual quien clava las garras a quien. Way parece abarcar más de lo que puede tragar, cada paso es un giro que nos lleva a rizar más el rizo. Para ello cuenta con alguno de los dibujantes que han venido siendo habituales hasta ahora en su etapa, como Steve Dillon, que se ocupa de los dos primeros arcos.
Stephen Segovia, Mike Deodato Jr., Scot Eaton y Yanick Paquette completan un giro hacia un estilo más sucio y por otra parte completamente adecuado al devenir de la trama, cada vez más enfangada y con Lobezno dejando muy malas vibraciones.
El tomo se cierra con una historia en dos partes, que juntas forman una aventura de 22 páginas, con Logan visitando a un viejo conocido, líder de una banda de motoristas. El dibujo corre a cargo de Tommy Lee Edwards y nos deja un buen sabor de boca final, una especie de número autoconclusivo que captura mucho mejor la atmósfera del personaje y lo que puede llegar a hacer si se le deja a su libre albedrío, sin tanto control mental, condicionamiento y demás temas relacionados con los recuerdos alterados o no.
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MARVEL HÉROES Lobezno de Daniel Way Tomo 3
NOTA CINEMASCOMICS
TOTAL
Continúa la exploración de los orígenes de Lobezno, con un revelador encuentro en Madripur durante la Segunda Guerra Mundial con el Capitán América y Bucky... ¡y no vas a creer cuál es la verdadera misión de Logan! En el presente, Lobezno y Masacre chocan. ¿Quién ha contratado al Mercenario Bocazas para asesinar a Logan? Y, a continuación, el Profesor-X se ve forzado a revisar su mayor desafío y su mayor fracaso, y tienen que ver con Lobezno. La historia nos lleva hasta los primeros días de La Patrulla-X. Finalmente, llega la hora de un encuentro familiar con Daken, para enfrentarse a Cyber.


