Dark Mode Light Mode
Deep Blue Sea

Película de ciencia ficción de culto de los 90 admite que es una copia de Alien (1979)

Una mítica película de ciencia ficción de los 90 admite que copió a Alien… y tiene que ver con un momento muy inesperado
deep blue sea deep blue sea
Deep Blue Sea

¿Te imaginas estar viendo una película de ciencia ficción y terror convencido de que sabes quién es el protagonista… y que de repente desaparezca en mitad de una escena brutal? Pues eso mismo pasó en los 90 con una cinta que hoy es de culto y que, ojo, su propio director ha reconocido que nació copiando a Alien (1979). Y no lo dice cualquiera.

La película de ciencia ficción en cuestión es Deep Blue Sea, dirigida por Renny Harlin, y la confesión viene directa del propio cineasta. Sí, esa locura marina con tiburones modificados genéticamente y discursos épicos que acaban en tragedia tiene ADN del clásico de Ridley Scott.

Cuando Alien marcó el camino para toda película de ciencia ficción

Es imposible hablar de terror espacial sin mencionar Alien. Aquella película de ciencia ficción no solo redefinió el género, también estableció una estructura que luego copiarían muchos. Era, en el fondo, una casa encantada en el espacio. Pasillos oscuros, ruido metálico, respiraciones tensas y una criatura imposible de detener.

alien 1979

Alien (1979)

El Xenomorfo acechaba como un asesino invisible y Ellen Ripley terminaba convertida en la inesperada superviviente. Pero hubo un momento que dejó al público congelado en la butaca: cuando el personaje de Tom Skerritt desaparecía sin previo aviso. Nadie lo veía venir.

Y ahí entra Harlin. Décadas después, hablando con Empire, fue muy claro sobre cómo construyó su propia sorpresa en Deep Blue Sea. Su confesión no tiene desperdicio:

«Se me ocurrió esto. Lo copié completamente de Alien, donde Tom Skerritt es la única estrella de la película», dijo Harlin. «Es el capitán de la nave y el público confía totalmente en que será el protagonista. Entra en ese conducto de ventilación, aparece el alienígena y ¡boom!, desaparece. Y el público se queda pensando: “¿Qué acaba de pasar?”. Entonces se dan cuenta de que no pueden confiar en nada de lo que ocurra en esa película».

Traducido: sí, lo copió sin complejos. Y lo hizo porque funcionaba. Porque esa traición narrativa convierte cualquier película de ciencia ficción en algo imprevisible.

Samuel L. Jackson y la muerte más inesperada del cine noventero

Si has visto Deep Blue Sea, sabes exactamente de qué momento estamos hablando. Samuel L. Jackson dando uno de esos discursos motivacionales que parecen sacados de un tráiler… y de repente, ¡zas! Tiburón gigante, mordisco, silencio absoluto en la sala.

samuel l. jackson en deep blue sea película de ciencia ficción

Samuel L. Jackson en Deep Blue Sea

Harlin explicó que ni siquiera avisó al actor de la trampa emocional que estaba montando. Creó el personaje específicamente para él tras trabajar juntos en The Long Kiss Goodnight. Y así lo contó:

«No le conté nada a Sam», explicó Harlin. «Simplemente le dije: «Oye, Sam, tengo esta película y creo que este personaje sería increíble para ti. La leyó y me respondió: Oh, Dios mío. La mejor muerte en una película de la historia».

El director recordó haber visto la película de ciencia ficción en una sala llena y escuchar cómo el público gritaba al ver a Jackson devorado. Lo definió como «Una de las mayores satisfacciones que puede tener un director». Y se nota. Ese instante sigue siendo historia pura del cine palomitero.

Este recurso no era nuevo. Alfred Hitchcock ya había jugado con el público en Psicosis (1960) eliminando a Janet Leigh cuando parecía la protagonista absoluta. Y años antes de Deep Blue Sea, Scream hacía algo parecido con Drew Barrymore. Pero trasladar ese truco a una película de ciencia ficción con tiburones hiperinteligentes era otro nivel.

Deep Blue Sea: tiburones listos, base submarina y caos total

Más allá de la anécdota, Deep Blue Sea sigue siendo una película de ciencia ficción tremendamente divertida. La trama nos lleva a una base en medio del océano donde un equipo científico experimenta con tiburones modificados genéticamente para encontrar una cura contra el Alzheimer.

El problema es evidente: cuando aumentas la capacidad cerebral de un depredador perfecto, pasan cosas. Cosas malas. Muy malas. Los tiburones no solo se vuelven más agresivos, también aprenden, planifican y buscan la forma de inundar la instalación para convertirla en su propio territorio.

La sensación claustrofóbica es constante. Agua entrando por los pasillos, estructuras que crujen, luces de emergencia parpadeando. Huele a metal oxidado y a desastre inminente. La película de ciencia ficción apuesta por el exceso y eso es precisamente lo que la hace funcionar.

El reparto tampoco era poca cosa: LL Cool J, Thomas Jane, Saffron Burrows y Michael Rapaport daban forma a un grupo de personajes con química real. No era solo “la peli donde sale Samuel L. Jackson”. Era un monstruo acuático con personalidad propia.

Una película de ciencia ficción que se ganó el culto

Puede que no fuera la favorita de la crítica más seria, pero su 60% en Rotten Tomatoes reconocía sus “emociones de serie B”. Y eso, en este tipo de película de ciencia ficción, es casi un halago. No pretende ser profunda, pretende entretener. Y vaya si lo consigue.

Harlin venía de altibajos importantes, desde Pesadilla en Elm Street 4 (1988) hasta La jungla 2 (Alerta roja) (1990), pasando por el desastre financiero de La isla de las cabezas cortadas (1995). Pero también firmó espectáculos como Cliffhanger. En medio de todo eso, esta aventura submarina demostró que sabía cómo dar al público lo que quería.

Y aquí está lo interesante: admitir que copiaste algo no resta mérito cuando lo haces tuyo. Deep Blue Sea no es Alien bajo el agua. Es una película de ciencia ficción desatada, consciente de su locura, que abraza lo absurdo y lo convierte en espectáculo puro.

Al final, el cine siempre dialoga consigo mismo. Las ideas se transforman, evolucionan y saltan de un género a otro. ¿Es una copia? Sí, en parte. ¿Es también una de las muertes más memorables del cine de tiburones? Sin duda.

Ahora dime tú, ¿te quedaste con la boca abierta la primera vez que viste esa escena o ya olías que algo raro iba a pasar? Cuéntanoslo y síguenos en Google News, que aquí seguimos rescatando joyas inesperadas como esta.

david larrad

David Larrad

ISNI: 0000 0005 1791 9555 | Estudió Realización Audiovisual de Espectáculos y televisión en Fundación para la enseñanza Audiovisual. Realizó Master de Diseño gráfico y de 3D.

Comentar Comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Enviar comentarios

Noticia anterior
el patriota the boys 5

Nadie está a salvo en The Boys temporada 5

Siguiente noticia
landman sigue en el top de paramount+ un mes después de su final

Landman sigue en el Top de Paramount+ un mes después de su final