Predator: Badlands ya tiene fecha de estreno en Disney+ y, sí, viene con ganas de guerra y un plan muy claro para conquistar tu sofá. Si te la perdiste en cines o te quedaste con ganas de repetir cacería, apunta: la película da el salto al streaming y lo hace con toda la artillería pesada de la saga.
La noticia llega en el momento justo, cuando el ruido de las explosiones aún resuena y el recuerdo del planeta Genna sigue oliendo a pólvora alienígena. Predator: Badlands no fue una más, y ahora prepara su segundo asalto con un estreno pensado para que nadie tenga excusa.
Predator: Badlands aterriza en streaming con fecha marcada en rojo
Tras su paso por cines el 6 de noviembre de 2025, Predator: Badlands ya tiene día oficial para su llegada a streaming. 20th Century Studios ha confirmado que la película estará disponible desde el 12 de febrero de 2026 tanto en Hulu como en Disney+. Calendario afinado al milímetro para que el sofá se convierta en zona de caza.
El movimiento no es casual. Disney ha convertido el famoso “ventanal” de unos 90 y pico días en norma, y aquí se cumple a rajatabla: Predator: Badlands llega 97 días después de su estreno en salas. Antes ya había pasado por alquiler y compra digital el 6 de enero, y el 17 de febrero aterriza en formatos físicos, para los que aún disfrutan del ritual del Blu-ray.
Un estreno estratégico con San Valentín de por medio
La fecha no está elegida al azar. Con San Valentín y el fin de semana largo del Presidents’ Day en el horizonte, Predator: Badlands se coloca como la gran apuesta de visionado en casa. Sin grandes estrenos en cines esos días, el plan está claro: luces bajas, sonido alto y una criatura letal acechando desde la pantalla.
La idea es sencilla y bastante lógica: ampliar audiencia, reenganchar a los que dudaron y demostrar que el universo Predator sigue teniendo tirón más allá de la nostalgia. Si el streaming responde, el mensaje para futuras películas es claro y directo. Más cacerías, más mundos hostiles y más riesgo creativo.
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Un éxito moderado en taquilla que cambió las reglas del juego
Conviene recordar de dónde viene Predator: Badlands antes de su salto al streaming. Con un presupuesto de 100 millones de dólares, la película terminó recaudando 184 millones en todo el mundo. No solo fue rentable, sino que se convirtió en la entrega más taquillera de toda la franquicia, superando incluso a Alien vs. Predator de 2004.
A eso hay que sumarle un 86% en Rotten Tomatoes, una cifra que no cae del cielo en una saga con casi 40 años de historia. La sensación general fue clara: algo estaba funcionando diferente. Menos copia automática, más personalidad, y un enfoque que no trataba al espectador como si ya lo hubiera visto todo.
Dan Trachtenberg y el renacer de Predator
Buena parte del mérito está en Dan Trachtenberg, que ha firmado una pequeña edad dorada para la franquicia con Prey, Predator: Killer of Killers y ahora Predator: Badlands. Tres títulos, tres enfoques distintos y una idea común: volver a hacer peligrosa la experiencia.
No hay confirmación oficial de secuela directa, pero los rumores ya se mueven, incluyendo susurros sobre un posible nuevo Alien vs. Predator. De momento, el estudio guarda silencio, aunque el rendimiento de Predator: Badlands en streaming podría inclinar la balanza más pronto que tarde.
¿De qué va Predator: Badlands? Un resumen sin rodeos
La historia de Predator: Badlands se centra en Dek, un joven Yautja considerado débil en su propio clan. Procedente de Yautja Prime, busca desesperadamente la aprobación de su padre, Njohrr, líder del clan, y decide enfrentarse a una presa legendaria: el Kalisk, el depredador supremo del temido planeta Genna.
La cosa se tuerce rápido. Traicionado por su propio padre y salvado a medias por su hermano Kwei, Dek acaba estrellado en un planeta que parece diseñado para matarte incluso mientras respiras. Sin casi equipo y rodeado de criaturas hostiles, su única opción es avanzar o morir.
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Una alianza imposible en un planeta que quiere verte caer
En Genna, Dek se cruza con Thia, una androide de Weyland-Yutani interpretada por Elle Fanning. Dañada, sola y con su equipo aniquilado por el Kalisk, Thia propone una alianza incómoda pero necesaria. Sobrevivir primero, ajustar cuentas después.
Entre emboscadas, pérdidas y conversaciones incómodas sobre liderazgo y fuerza, Predator: Badlands va construyendo algo más que una cacería. Hay espacio para la culpa, para la identidad y para preguntarse qué significa realmente ser “el alfa”. Y no, la respuesta no siempre va de matar más que el resto.
Acción, emoción y una saga que vuelve a arriesgar
Sin destripar cada giro, Predator: Badlands apuesta por algo poco habitual en la saga: evolución emocional. Dek no solo lucha contra monstruos externos, también contra la idea tóxica de fuerza que le inculcaron. El viaje le obliga a crear su propio clan, incluso cuando eso significa romper con todo lo que conocía.
El tercer acto es puro músculo narrativo: bases de Weyland-Yutani, androides con agendas propias, criaturas que no son tan simples como parecen y un enfrentamiento final que cierra heridas… y abre otras nuevas. Todo con una puesta en escena que sabe cuándo apretar y cuándo dejar respirar.
¿Y ahora qué le espera a la franquicia?
Con Predator: Badlands llegando a Disney+ en pleno momento dulce, la franquicia se encuentra en una posición envidiable. Buenas críticas, números sólidos y un público que vuelve a sentir que cada entrega puede sorprender. No está nada mal para una saga que muchos daban por agotada.
Si este estreno en streaming funciona como se espera, no sería raro que el universo Predator siguiera expandiéndose, ya sea con nuevas películas, cruces inesperados o historias más arriesgadas. Y, sinceramente, después de Badlands, apetece ver hasta dónde se atreven a llegar.
Ahora te toca a ti: ¿te vas a lanzar a la cacería en Disney+ o ya la tienes fichada para repetirla con palomitas? Cuéntanos qué te ha parecido Predator: Badlands y no olvides seguirnos en Google News, que aquí siempre estamos al acecho de la próxima gran noticia.


