Hay películas que no envejecen: se enquistan en la piel y siguen oliendo a óxido y polvo décadas después. Ahora, una película de terror de culto de los años 70 vuelve a la vida en formato serie, y sí, la motosierra más famosa del cine ya está calentando motores. Agárrate, que esto viene con sangre… creativa.
Desde hace tiempo, A24 está construyendo un catálogo de terror que mezcla prestigio, riesgo y mala leche. El último movimiento del estudio confirma que han asegurado los derechos para llevar The Texas Chain Saw Massacre (La matanza de Texas) a la pequeña pantalla. Detrás del proyecto están Glen Powell como productor ejecutivo y JT Mollner como responsable creativo. No, Powell no correrá delante de la motosierra: esta vez se queda tras las cámaras.
El equipo de producción viene cargado de pedigrí y memoria histórica. Se suman nombres muy ligados a la saga, como Kim Henkel, coguionista del film original, además de productores con experiencia en el género y aliados habituales del estudio. La idea es clara: respetar la esencia, pero contar algo nuevo. Y eso, con esta película de terror de culto, no es poca cosa.
A24 quiere convertir la pesadilla en una experiencia por capítulos
La jugada tiene todo el sentido del mundo. El terror episódico permite respirar el ambiente, alargar la tensión y convertir el espacio en un personaje más. Y si hay una historia que pide tiempo para oler la gasolina, el sudor y la paranoia, es esta. La serie promete explorar el universo de la franquicia sin copiar plano a plano, con una mirada moderna pero con los pies hundidos en el barro.
La matanza de Texas
Powell lo dejó claro en su comunicado: para él, esta película de terror de culto definió una generación y sigue siendo una de las obras más representativas de Texas. No habla como ejecutivo frío, habla como alguien que la ha mamado. Y cuando eso pasa, el proyecto suele oler mejor. ¿No te da algo de tranquilidad?
Eso sí, conviene aclarar una cosa importante: esta serie no tiene relación con la nueva película de la franquicia que también se está moviendo en paralelo con otros socios. Mundos distintos, caminos separados. Mollner, de hecho, ya ha avisado de que no estará involucrado en el largometraje. Aquí el foco está en la serie y en hacerlo bien.
La matanza de Texas (1974): de qué iba realmente
Para entender por qué esta película de terror de culto sigue dando guerra, conviene volver al origen. La matanza de Texas nos presentaba a un grupo de jóvenes que viajaban por la América rural y acababan topándose con una familia… digamos que muy poco hospitalaria. Entre ellos estaba Leatherface, un gigante enmascarado que usaba piel humana como disfraz y una motosierra como argumento principal.
La trama, en apariencia sencilla, escondía una sensación constante de amenaza. No había refugio, no había héroes, no había música que avisara. Todo era sucio, caótico y brutal. El espectador se sentía atrapado en ese calor asfixiante, como si no pudiera salir del plano. Esa incomodidad era la verdadera trampa.
La matanza de Texas
Por qué fue tan impactante… y por qué sigue siéndolo
Cuando se estrenó en 1974, La matanza de Texas no parecía una película “importante”. Bajo presupuesto, actores desconocidos y una estética casi documental. Pero ahí estaba la bomba. Esta película de terror de culto rompía con el miedo clásico y mostraba una violencia seca, sugerida, casi real. No necesitaba litros de sangre para dejarte tocado.
Además, conectó con el miedo social del momento: la América rural abandonada, la familia como núcleo corrupto, la sensación de que nadie vendrá a ayudarte. No era un monstruo sobrenatural, era gente. Y eso siempre da más miedo. A día de hoy, ese enfoque sigue funcionando porque el mal no ha dejado de ser cotidiano.
La influencia es inmensa. Desde el slasher moderno hasta el terror independiente más crudo, todos beben de aquí. Por eso esta película de terror de culto se sigue revisitando, estudiando y, ahora, expandiendo. No es nostalgia barata: es legado.
A24 y su obsesión sana con el terror
Si alguien puede manejar este material con respeto y mala uva a la vez, es A24. En los últimos años han firmado títulos que ya son referencia, como Hereditary de Ari Aster, Talk to Me, Saint Maud o I Saw the TV Glow. Películas que no buscan el susto fácil, sino el malestar prolongado.
Y ojo, porque no es el único icono que están tocando. También tienen en marcha Crystal Lake, una precuela televisiva de Friday the 13th (Viernes 13) centrada en la juventud de Jason Voorhees y su madre, Pamela Voorhees. Está claro que el estudio no quiere reciclar, quiere reinterpretar.
Qué podemos esperar de esta nueva serie
Todo apunta a una aproximación más atmosférica que explícita, con capítulos que se cuecen a fuego lento y una violencia que aparece cuando menos te lo esperas. El formato permite explorar el entorno, los personajes secundarios y esa sensación de amenaza constante que convirtió a la original en película de terror de culto.
No será una copia, ni falta que hace. La clave estará en mantener la incomodidad, el ruido de fondo, el sudor en la nuca. Si lo consiguen, puede ser una de esas series que no ves del tirón porque necesitas aire entre episodio y episodio. Y eso, en terror, es buena señal.
Ahora la pelota está en su tejado. El material es sagrado, pero el equipo parece entenderlo. ¿Te imaginas volver a ese universo con tiempo para respirar… o para asfixiarte un poco más?
Cerramos la puerta, apagamos la luz y te dejamos la motosierra encendida: cuéntanos qué esperas de esta película de terror de culto convertida en serie y síguenos en Google News para no perderte ni una pesadilla más.


