Los primeros tráilers de Hoppers te hacen pensar que estás ante una comedia animada ligera, perfecta para pasar el rato. Pero ojo, porque debajo de ese humor colorido se esconde algo que Pixar sabe hacer como nadie: tocar la fibra sin avisar, justo cuando bajas la guardia.
Desde el primer minuto, Hoppers se presenta como una de esas películas que parecen pequeñas y acaban creciendo dentro de ti según avanza el metraje. Hay risas, sí, pero también silencios, miradas y momentos que huelen a clásico instantáneo. ¿No te encanta cuando una peli te engaña así?
Hoppers no es solo divertida: va directa al corazón
Estamos hablando de la 30ª película original de Pixar, que se estrena bajo el paraguas de Disney y que llega en 2026 con ganas de recordarnos por qué este estudio sigue siendo especial. Hoppers cuenta la historia de Mabel, una niña que colabora con científicos capaces de transferir la mente humana a cuerpos robóticos de animales para interactuar con la naturaleza.
La idea, ya de por sí, suena a locura deliciosa. Humanos metidos en animales mecánicos, naturaleza salvaje, tecnología imposible y una protagonista joven que observa el mundo con curiosidad genuina. Ese contraste entre ciencia y emoción es puro Pixar, y aquí se explota sin miedo, con mucha imaginación y bastante mala leche cuando toca.
El reparto de voces tampoco se queda corto. Por ahí aparecen Piper Curda, Bobby Moynihan, Jon Hamm, Meryl Streep y Dave Franco, dando vida tanto a humanos como a animales con una energía muy reconocible. No es solo quién habla, es cómo suenan esos personajes cuando la cosa se pone seria.
“Todos estamos en esto juntos”: la frase que lo define todo
En una charla reciente con MW, la directora de arte Anna Scott explicó algo que define perfectamente el espíritu de Hoppers. Según ella, tanto la historia como el proceso de creación comparten una misma idea: que nadie avanza solo. Y eso, en una película de Pixar, suele ser señal de pañuelos preparados en el bolsillo.
Scott lo expresó así, y merece leerse con calma porque dice mucho más de lo que parece: “Hace un momento alguien decía que la gente va a ver esto y se les va a quedar en la cabeza. Hasta ahora no lo había procesado, porque ha sido algo en lo que simplemente he estado trabajando. Estoy muy emocionada. Creo que a la gente le va a gustar mucho esta película. Es divertidísima, para empezar, y creo que tiene un mensaje genial. Todo el tema de la película es ‘todos estamos en esto juntos’. Ojalá la gente se quede con eso: animales, humanos, todo”.
Pixar
Ese mensaje no se queda en una frase bonita para entrevistas. En Hoppers se siente en cada decisión, en cada conflicto y en cómo los personajes se necesitan unos a otros para avanzar. No va de salvar el mundo a lo grande, sino de entenderlo un poco mejor.
Pixar vuelve a jugar en casa… pero con presión
El estreno de Hoppers no lo tendrá fácil. Su llegada a los cines coincide con pesos pesados como The Super Mario Galaxy Movie, una cita marcada en rojo para muchos espectadores. Competir en taquilla en marzo no es ninguna broma, y Pixar lo sabe.
Aun así, si algo ha demostrado el estudio es que no necesita personajes conocidos para colarse en la memoria colectiva. Ahí están Woody, Buzz, Mike, Sully, Dory o Wall-E, nombres que empezaron de cero y hoy forman parte del ADN del cine moderno. Hoppers quiere ser el siguiente paso en esa tradición.
El ejemplo más reciente lo tenemos con Inside Out 2, que en 2024 arrasó con casi 1.700 millones de dólares en todo el mundo. La diferencia es que ahí ya había un camino recorrido. Aquí todo es nuevo, y eso siempre da vértigo… pero también libertad creativa.
Mabel, una protagonista pensada para conectar
Gran parte del peso emocional de Hoppers recae sobre Mabel. No es una heroína grandilocuente ni una genio incomprendida. Es una niña curiosa, valiente a su manera, que observa, pregunta y se equivoca. Y ahí está la clave de por qué puede funcionar tan bien con el público más joven… y con el no tan joven.
Detrás de las bromas y los animales robóticos hay una reflexión muy clara sobre la convivencia, el respeto y la necesidad de entender al otro, incluso cuando no se parece a ti. Ese tipo de mensajes, cuando se cuentan sin sermones, entran solos y se quedan dando vueltas en la cabeza durante días.
Además, el propio equipo creativo arrastra una carga emocional importante. Años de trabajo, pruebas, descartes y decisiones difíciles que, según Scott, empiezan ahora a tomar forma real. Esa energía se nota cuando una película tiene algo que decir de verdad.
Pixar
Hoppers quiere unirnos… y puede conseguirlo
Con su estreno fijado para el 6 de marzo, Hoppers apunta a ser mucho más que una comedia animada simpática. Tiene humor, tiene imaginación desbordante y, sobre todo, tiene alma. De esas que no se explican fácilmente, pero que reconoces en cuanto sales del cine un poco más callado de lo normal.
Pixar vuelve a apostar por una historia original, arriesgada y emocional, justo cuando muchos dudan de si todavía puede sorprendernos. Y lo curioso es que Hoppers no parece querer impresionar a lo grande, sino conectar a pequeña escala. Justo ahí es donde suele dar en el clavo.
Recuerda que todas las entregas de Pixar están en Disney Plus.
Ahora la pelota está en el tejado del público. ¿Será Hoppers uno de esos títulos que recordamos dentro de diez años con una sonrisa tonta? ¿O te ha sorprendido ya solo con lo que promete? Cuéntanos qué te ha transmitido… y no te olvides de seguirnos en Google News, que estas historias se disfrutan más en buena compañía 😉


