Hay directores que no bajan el pistón ni cuando todavía estamos recomponiéndonos del susto anterior. Robert Eggers es uno de ellos. Mientras algunos aún siguen con la imagen de Nosferatu clavada en la retina, el cineasta ya ha terminado su siguiente película de terror, una que promete ser la más oscura de toda su carrera. Y eso, viniendo de él, no es decir poco.
Eggers acaba de cerrar el rodaje de Werwulf, su nueva incursión en el horror histórico, un proyecto que ha descrito sin rodeos como “lo más oscuro que he escrito jamás”. Se estrena el 25 de diciembre de 2026, una fecha nada inocente, y todo apunta a que volverá a ser esa película de terror que no te suelta ni después de salir del cine.
Un rodaje envuelto en barro, niebla y malas sensaciones
El rodaje de Werwulf se ha prolongado durante más de dos meses en Reino Unido, con un calendario exigente que ya huele a obsesión milimétrica, marca de la casa. El cierre de producción se confirmó casi sin ruido, pero con imágenes que dicen mucho más que cualquier comunicado oficial. Barro, ropa empapada y una atmósfera que parece oler a humedad medieval.
Uno de los primeros en celebrarlo fue Ralph Ineson, habitual en el universo Eggers desde La bruja. El actor compartió una imagen de la fiesta de final de rodaje acompañada de un escueto “eso fue divertido”. Sabiendo cómo trabaja Eggers, ese “divertido” probablemente incluya frío, incomodidad y noches largas entre velas y superstición. Lo normal en una película de terror suya.
Ralph Ineson (cordonpress)
Un reparto que ya sabe dónde se mete
Ineson no está solo en esta locura. A su lado encontramos a Aaron Taylor-Johnson, Lily-Rose Depp y el inseparable Willem Dafoe, que vuelve a ponerse a las órdenes de Eggers tras El faro y Nosferatu. No aparecieron en la foto final, pero su presencia pesa, y mucho, en esta nueva película de terror de época.
Aaron Taylor-Johnson (imagen de cordonpress)
77 días de localizaciones y una cuenta atrás muy precisa
El otro aviso llegó de la mano del director de fotografía Jarin Blaschke, que confirmó el fin del rodaje en localizaciones tras 77 días. Las imágenes compartidas no eran glamur: equipos manchados, ropa embarrada y una bañera que parece sacada de una pesadilla rural. Exactamente lo que uno espera de una película de terror medieval.
Ahora Eggers entra en la fase que más controla: la postproducción. Tiene poco más de once meses para dejarlo todo listo antes del estreno, un margen muy similar al que tuvo con Nosferatu. No es casualidad. El director sabe que ese calendario funciona y que el público responde cuando una película de terror llega en plena Navidad a romper la paz familiar.
La estrategia de repetir el golpe
El estreno vuelve a caer en el mismo hueco que Nosferatu ocupó en 2024, una jugada clara para repetir éxito. Diciembre se ha convertido en el nuevo terreno de juego de Eggers, un momento en el que el contraste entre luces, villancicos y una película de terror extrema resulta todavía más perturbador. ¿No te parece una idea magnífica y cruel al mismo tiempo?
La película de terror más oscura de Robert Eggers
Cuando Eggers dice que Werwulf es su obra más oscura, conviene creerle. Estamos hablando del director de La bruja, El faro y El hombre del norte. Aquí da un paso más allá con una película de terror ambientada en la Inglaterra del siglo XIII, un periodo donde la superstición no era metáfora, sino supervivencia diaria.
La historia gira en torno a una criatura que acecha un paisaje cubierto de niebla, mientras el folclore local empieza a convertirse en una amenaza muy real. Nada de enfoques modernos ni ironía. Esto va de miedo primitivo, de aldeas aisladas y de no saber si el monstruo vive fuera… o dentro de casa. Una película de terror en estado puro.
Del vampiro al hombre lobo, sin concesiones
Eggers cambia vampiros por licántropos, pero mantiene intacta su obsesión por el rigor histórico. El “hombre lobo” aquí no será una excusa para el espectáculo fácil, sino una extensión del miedo colectivo. Aaron Taylor-Johnson encarna a la criatura, y las primeras descripciones apuntan a algo salvaje, incómodo y muy físico. Justo lo que le pedimos a una película de terror que quiere dejar huella.
Eggers no se detiene: lo que viene después
Por si Werwulf no fuera suficiente, el director ya tiene otros proyectos en el horizonte. Entre ellos, una nueva versión de Labyrinth y una adaptación de A Christmas Carol para Warner Bros., con Willem Dafoe como posible Ebenezer Scrooge. Sí, suena tan extraño como interesante, sobre todo viniendo del responsable de esta película de terror medieval.
Pero ahora mismo todas las miradas están puestas en Werwulf. Una obra que promete incomodar, inquietar y dividir conversaciones. De esas películas de terror que no buscan gustar a todo el mundo, sino quedarse contigo durante días. Y eso, reconócelo, siempre apetece.
El 25 de diciembre de 2026 ya está marcado en rojo. ¿Te atreves con la noche más oscura de Robert Eggers o prefieres algo más ligero entre turrón y villancicos? Cuéntanos qué esperas de esta película de terror y no olvides seguirnos en Google News para no perderte ni un aullido más.


