El tercer volumen de la etapa actual enfrenta a Nightwing con una figura surgida del pasado de Blüdhaven, un justiciero ligado al propio cuerpo de policía y a sus códigos internos.
Tras colgar la serie de justicieros de Blüdhaven, Nightwing debe enfrentarse a una figura del pasado: un policía que se encargaba de castigar a aquellos agentes que no respetaban la hermandad del cuerpo. Un justiciero que actuaba desde dentro, imponiendo su propia idea de justicia entre los miembros de la ley.
El Capitán Hallow encarna la ley interna del cuerpo de policía
La serie, con Dan Watters al guion y Dexter Soy al frente del apartado gráfico, mantiene una etapa sólida. En este volumen se suma la colaboración de Francesco Francavilla, dibujante habitual de historias más cercanas al terror y el noor, que aquí se encarga del relato principal, una historia de fantasmas que abre el tomo. El Capitán Hallow es una figura conocida dentro de Blüdhaven, nacida para impartir justicia entre los propios policías.
Es un fantasma, un hombre del saco que infunde miedo y castiga a aquellos agentes que no respetan la hermandad ni el apoyo mutuo, incluso cuando ese apoyo implica proteger a compañeros corruptos para mantener una ley no escrita dentro del cuerpo.
Watters retrata a la policía como una tribu con su propia ley

De nuevo, Dan Watters plantea una historia clara, con una idea inicial bien definida: la justicia dentro de un cuerpo policial que se percibe a sí mismo no tanto como una fuerza de seguridad, sino como una tribu urbana más dentro de las bandas de Blüdhaven. Esto deja patente el nivel de corrupción de la ciudad y conecta con referentes del cine de mafias o relatos donde la policía funciona como un ente externo con normas propias como Copland o Blue Jean Cop. El guionista introduce este concepto en el mundo superheroico con acierto, convirtiendo al Capitán Halloween en una figura casi mítica, ligada al primer agente caído en acto de servicio y a una identidad que se hereda entre quienes se consideran jueces dentro de la ley. El concepto, aunque breve, es muy sugerente y podría tener desarrollo en otros formatos.
La trama avanza hacia el conflicto con la seguridad corporativa
La historia también integra a los secundarios que Watters ha ido acumulando durante la etapa y se conecta de forma directa con la trama principal: el enfrentamiento con una empresa que ha creado un cuerpo de seguridad basado en drones y armamento avanzado para la policía. Esta fuerza externa busca situarse por encima de las bandas en nivel de fuego y acaba erosionando incluso la autoridad de la alcaldía, tanto en imagen como en capacidad de gestión. El guionista maneja bien la tensión y el ritmo, y el volumen culmina con una sorpresa final: el regreso de un personaje secundario legado de la etapa de Tom de Taylor, pensado como reflejo de Nightwing frente a Batman. El cierre deja un cliffhanger claro para el siguiente tomo.
El apartado gráfico refuerza el tono oscuro de la saga
La presencia de Francesco Francavilla como dibujante aporta un tono más sombrío, cercano al terror y al relato de fantasmas que rodea al Capitán Hallow. Esto distingue estos números dentro de Nightwing, una serie que suele contar con artistas más centrados en la acción y la narrativa superheroica clásica. Francavilla trabaja más el ambiente, con figuras oscuras y un uso del color intenso y reconocible. Tras este arco, vuelve Dexter Soy, que ya ha anunciado su salida futura de la serie, aunque cerrará todas las tramas abiertas junto al guionista antes de cambiar de aires. Su estilo, más dinámico y con influencias del manga, contrasta con el de Francavilla, lo que casi hace algo separado esta minisaga dentro del desarrollo de Blüdhaven.
Una etapa que redefine a Nightwing desde lo urbano
Nightwing sigue siendo una de las series más interesantes del universo DC, aunque inevitablemente se mide con una etapa anterior muy potente, la de Tom Taylor y Bruno Redondo, que dejó el listón alto. Aun así, Watters y Soy mantienen un nivel sólido y plantean una forma distinta de leer al personaje, más callejera y ligada a la ciudad, recordando el primer volumen de Chucky Dixon y Scott McDaniel. El foco se desplaza hacia problemas actuales como el poder de las grandes corporaciones o las entidades privadas que, mediante recursos y dinero, acaban dominando y corrompiendo una ciudad y condicionando tanto al ayuntamiento como al propio cuerpo de policía.
Si te interesa un Nightwing más urbano, oscuro y ligado a la corrupción interna de Blüdhaven, este volumen es una lectura muy recomendable. Dan Watters plantea un conflicto moral distinto al habitual y el tono noir le da una personalidad propia dentro del catálogo DC. Comprar All-In Nightwing Vol. 3
All In Nightwing 3
NOTA CINEMASCOMICS
TOTAL
Aumenta la tensión entre la comisaria Maggie Sawyer y Nightwing al investigar ambos una misteriosa muerte. ¿En quién pueden confiar? Puede que el primer jefe corrupto de la policía de Blüdhaven haya vuelto de los muertos, o quizás una siniestra conspiración se extiende por el departamento de Sawyer. Además, la Torre de los Titanes se verá poseída por algo tan monstruoso que forzará a Nightwing a colaborar con Spheric Solutions...




