Hubo un momento en el que todo parecía alinearse para que Blade regresara a lo grande al cine. Oscuro, violento, sobrenatural y con aroma a algo diferente dentro del UCM. Pero lo que iba a ser una apuesta arriesgada terminó convertido en uno de los proyectos más caóticos de Marvel Studios, y cuanto más se sabe… más claro queda que la película cancelada era una locura.
El anuncio llegó en 2019, con ese subidón que solo se vive en la Hall H de la San Diego Comic-Con. Kevin Feige apareció para dar la bienvenida a Mahershala Ali como el nuevo Blade. La sensación era clara: Marvel iba a jugar en otro terreno.
Durante un tiempo, el proyecto parecía sólido. Fecha de estreno, expectativas altas y la promesa de recuperar a uno de los personajes más salvajes de Marvel. Pero poco a poco empezaron los retrasos, los cambios creativos y ese ruido de fondo que nunca es buena señal. Y ahí empezó a gestarse el caos.
Un Blade que no paraba de cambiar… y de retrasarse
La historia de la película cancelada de Blade es una de esas que cansan solo de leerlas. Primero iba a estrenarse en 2023. Luego pasó a 2024. Después a 2025. Y al final, nada. Fuera del calendario. De vuelta a la mesa de ideas. Otra vez.
Por el camino pasaron directores como Bassam Tariq y Yann Demange, y una lista de guionistas que parecía no tener fin. Cada versión del guion empujaba la película en una dirección distinta. Unos querían algo más político, otros más sobrenatural, otros más clásico. Resultado: nadie terminaba de estar contento.
Aun así, Mahershala Ali se mantuvo firme. Y no solo eso: llegó a debutar oficialmente como Blade en el UCM con un cameo de voz en la escena postcréditos de Eternals, advirtiendo a Dane Whitman sobre los peligros de la Ebony Blade. Un detalle pequeño, pero cargado de intención.
La sensación era que Marvel estaba sembrando algo grande. Algo oscuro. Algo distinto. Y lo que se ha sabido ahora confirma que no íbamos desencaminados.
Mahershala Ali
El plan original era oscuro, sobrenatural… y muy ambicioso
Según información compartida por Alex Perez, de The Cosmic Circus, la película cancelada de Blade tenía una idea muy clara en su núcleo. No era solo presentar al cazador de vampiros, sino usarlo como puerta de entrada al lado más oculto del UCM.
La trama iba a profundizar en la historia de Blade y en el origen de la espada Ebony Blade, jugando con un doble significado en el propio título. Vampiros, Lilith, el inframundo, magia negra… todo eso iba a formar parte del ADN de la película. Vamos, un Marvel que olía más a cine de terror que a blockbuster familiar.
Además, el proyecto estaba pensado como la antesala directa de Midnight Sons, un grupo que habría reunido a los personajes más sobrenaturales del universo Marvel. Blade no era el fin. Era el principio.
Hubo incluso versiones ambientadas en los años 20, con estética de época y un tono todavía más arriesgado. Otras incluían un papel importante para Kit Harington. Ideas había. Muchas. Quizá demasiadas. Y ahí estuvo el problema.
¿Te imaginas ese UCM más oscuro, sucio y peligroso? ¿No crees que habría sido un soplo de aire fresco después de tantas fórmulas repetidas?
Por qué el Blade de Wesley Snipes sigue siendo intocable
Para entender por qué la película cancelada de Blade generaba tanta expectativa, hay que mirar atrás. Mucho atrás. A finales de los 90, cuando Wesley Snipes se puso las gafas de sol y demostró que un personaje de Marvel podía arrasar en taquilla sin necesidad de chistes cada treinta segundos.
Wesley Snipes
Blade (1998) fue directa, violenta y con una estética que hoy sigue teniendo personalidad. Vampiros, acción sin concesiones y un protagonista que no pedía permiso. La secuela, Blade II, llevó todo eso un paso más allá con Guillermo del Toro jugando con criaturas grotescas y un tono todavía más oscuro.
Luego llegó Blade Trinity, más irregular, más caótica, pero aun así parte del ADN del personaje. Aquella trilogía no solo funcionó. Abrió camino. Sin Blade, probablemente hoy no estaríamos hablando del UCM tal y como lo conocemos.
Por eso el regreso del personaje generaba tanta ilusión. No era nostalgia barata. Era recuperar una forma de hacer cine de superhéroes menos edulcorada.
El guiño inesperado en Deadpool and Wolverine
Y cuando parecía que Blade estaba condenado al limbo, llegó la sorpresa. En Deadpool and Wolverine, Wesley Snipes volvió a aparecer como Blade. Un momento breve, gamberro y muy consciente de lo que significaba.
No era solo un cameo. Era un recordatorio. Un “eh, que Blade sigue aquí”. Y también una forma elegante de rendir homenaje al personaje que lo empezó todo, justo cuando el futuro del nuevo Blade estaba más en el aire que nunca.
Ese momento conectó con algo muy visceral. Con la idea de que Blade no necesita reinventarse hasta perder su esencia. Solo necesita que alguien tenga claro qué tipo de historia quiere contar.
Un futuro incierto… pero no descartado
Hoy, la película cancelada de Blade está oficialmente en ese territorio peligroso llamado “ya veremos”. Marvel no la ha cancelado de forma definitiva, pero tampoco parece tener prisa. El proyecto sigue existiendo, al menos sobre el papel, y Mahershala Ali continúa vinculado.
La gran pregunta es si Marvel se atreverá a retomar esa versión oscura y sobrenatural que tenía en mente, o si acabará suavizando el concepto para encajarlo mejor en su maquinaria actual. Porque ahí está el dilema. Blade no funciona a medias.
Todas las entregas del UCM están en Disney Plus y se pueden ver con este enlace.
¿Qué opinas tú? ¿Prefieres un Blade salvaje, con colmillos y sangre, o uno más integrado en el molde clásico de Marvel? Cuéntanoslo en comentarios y, si no quieres perderte ninguna locura como esta, síguenos en Google News.




