Entre cafés humeantes, futuros incómodos y una inteligencia artificial con muy malas pulgas, una película de ciencia ficción se ha colado por sorpresa en la conversación. Y sí, huele a comedia de las que te hacen reír y pensar a la vez.
La responsable del revuelo se llama Good Luck, Have Fun, Don’t Die, un título muy interesante que anticipa algo muy especial. Detrás está Gore Verbinski, un cineasta que llevaba tiempo sin firmar algo tan afilado. Y delante, Sam Rockwell, que vuelve a recordarnos por qué domina la comedia cuando el mundo se está cayendo a pedazos.
Una cafetería, un futuro complicado y una misión imposible en formato de ciencia ficción
La premisa es tan sencilla como provocadora. Un tipo que dice venir del futuro entra en una cafetería cualquiera y empieza a observar a los clientes como si fueran piezas de ajedrez. No busca conversación trivial. Busca a la combinación exacta de personas para una misión de una sola noche. El objetivo no es pequeño: evitar que una inteligencia artificial maligna lleve al mundo al colapso.
Ahí es donde la ciencia ficción de la película empieza a jugar sucio y bien. Nada de viajes temporales relucientes ni gadgets imposibles. Todo sucede en un espacio cotidiano, reconocible, casi demasiado cercano. Verbinski convierte una cafetería en un campo de batalla filosófico, donde cada diálogo parece una broma… hasta que deja de serlo y te golpea con algo incómodamente actual.
El guion de Matthew Robinson entiende perfectamente el equilibrio entre lo absurdo y lo inquietante. La película avanza con un ritmo juguetón, pero siempre con esa sensación de que algo va a estallar. ¿No te encanta cuando la ciencia ficción se cuela en lo cotidiano y te obliga a mirar tu móvil con un poco más de desconfianza?
Sam Rockwell en modo “déjame jugar con el caos”
Hay actores que nacieron para este tipo de historias, y Sam Rockwell es uno de ellos. Aquí se mueve entre la comedia, la desesperación y la ironía con una naturalidad pasmosa. Puede hacerte reír en una frase y, en la siguiente, dejarte pensando en lo mal que pintan ciertas decisiones colectivas.
Good Luck, Have Fun, Don’t Die
A su alrededor, el reparto acompaña con mucha personalidad. Juno Temple aporta una energía imprevisible, Michael Peña clava ese tono de humor nervioso que tan bien maneja, y Zazie Beetz se mueve con soltura entre el sarcasmo y la tensión. Todo suma para que la ciencia ficción nunca se sienta fría ni distante.
El regreso más inspirado de Gore Verbinski en años
Había ganas de ver a Verbinski soltarse el pelo otra vez. Y aquí lo hace sin pedir permiso. La película es una sátira abierta, a ratos salvaje, que se ríe de nuestra relación con la tecnología mientras nos señala con el dedo. No es una ciencia ficción complaciente, y eso se agradece.
Las primeras críticas lo dejan claro. Hay quien habla de una mirada mordaz al futuro, divertida y perturbadora al mismo tiempo. Otros destacan que Verbinski no firmaba algo tan punzante desde hace años. El consenso general apunta a una película que arriesga, que se equivoca a veces, pero que nunca juega sobre seguro.
Ese riesgo se nota en el tono. Un minuto te ríes de una situación absurda y al siguiente estás atrapado en una reflexión bastante oscura sobre la inteligencia artificial y nuestras propias contradicciones. Si buscas una ciencia ficción lineal y tranquilizadora, quizá no sea tu película. Si te va el vértigo, aquí hay del bueno.
94% en Rotten Tomatoes y muchas ganas de discutirla
El dato no es menor: un 94% en Rotten Tomatoes no se consigue todos los días, y menos con una propuesta tan poco acomodada. Las críticas destacan su frescura, el carisma de Rockwell y la valentía de su planteamiento, aunque también señalan que su ambición puede resultar excesiva para algunos.
Y eso es casi una medalla. Porque esta ciencia ficción no quiere gustar a todo el mundo. Quiere provocar conversación. Quiere que salgas del cine discutiendo si lo que has visto es una comedia gamberra, una advertencia muy seria o ambas cosas a la vez. ¿No es ese el tipo de película que echábamos de menos?
Good Luck, Have Fun, Don’t Die
Una fecha marcada en rojo para los amantes del riesgo
El estreno está fijado para el 13 de febrero de 2026, una fecha perfecta para quienes prefieren celebrar San Valentín con una buena dosis de ciencia ficción retorcida y humor negro. No es la típica comedia romántica, pero sí una historia de amor rara: amor por el cine que se atreve a incomodar.
Good Luck, Have Fun, Don’t Die parece destinada a convertirse en una de esas películas de las que se habla durante meses. Por sus ideas, por su tono, por ese regusto extraño que te deja cuando termina. Verbinski ha vuelto, Rockwell está desatado y la ciencia ficción vuelve a demostrar que puede ser divertida sin dejar de ser incómodamente relevante.
Ahora te toca a ti. ¿Te atrae esta mezcla de humor y futuro oscuro? ¿Crees que la ciencia ficción necesita más películas así de valientes? Cuéntanos qué te parece y no olvides seguirnos en Google News para no perderte ninguna locura cinematográfica más.




