Hereje es el nuevo trabajo de Charlie Adlard, el dibujante de The Walking Dead. Y en esta ocasión, estrena cómic con guion de Robbie Morrison. Ambos británicos hablan de la Inquisición española, concretamente en Flandes (entonces bajo control del Imperio español), justo antes de las guerras que marcaron esa región.
Un thriller histórico con personajes reales
Hereje es una obra con mucha investigación detrás, históricamente la época es muy compleja, con cierto aire a Sherlock Holmes o a novelas clásicas de detectives. Eligen como protagonista a un personaje ya polémico en su tiempo: Cornelius Agrippa, conocido por ser caballero, médico, abogado y nigromante. En su época se le consideraba un hechicero, y él mismo no lo negaba.
La historia está contada desde el punto de vista de Johann Weyer, uno de sus alumnos, que también fue médico y defensor de las mujeres acusadas de brujería posteriormente a su tiempo con Agrippa. Se opuso a los juicios que se celebraban contra mujeres que simplemente poseían conocimientos no considerados científicos según los criterios de la Iglesia, y se enfrentó bastantes problemas legales por ello.
La razón contra la superstición

La historia de Hereje comienza cuando Agrippa recoge a Weyer como aprendiz. Poco después, la Iglesia española (recordemos que Flandes era parte del Imperio español en ese momento) le encarga investigar un asesinato con tintes rituales. Su supuesto conocimiento de las artes oscuras le convierte en el candidato ideal, pero todo es una trampa: si resuelve el caso, es porque conoce la magia negra; si no lo resuelve, es porque protege a quienes la practican. Sea como sea, queda señalado. La estructura es la de una historia de detectives, con pruebas, razonamientos y momentos muy en la línea de Sherlock Holmes, aunque todo esté ambientado en un contexto renacentista.
Hereje. Una historia teñida por la nacionalidad del guionista
Robbie Morrison, conocido sobre todo por sus trabajos en 2000 AD y con Rebellion Publishing, suele ser un autor directo, rápido, pero también muy detallista. No necesita explicar todo, pero evita confusiones, incluso en los subtextos se puede ver el cuidado que tiene por mostrar detalles, pero dejar al lector reflexionar solo. Aquí, sin embargo, hay un aspecto que llama la atención: la forma en que se presenta la Inquisición española.
se apoya bastante en la leyenda negra, esa fama que arrastramos desde hace siglos, alimentada en gran parte por propaganda inglesa durante las revoluciones religiosas, cuando atacaban al Imperio español. Hereje recoge bastante de eso: en la historia, los curas y figuras religiosas españolas aparecen retratados como villanos. No ocurre lo mismo con todos los nobles, a los que trata con algo más de neutralidad, pero el ataque a la Iglesia católica es claro. Y, siendo británicos y protestantes, esto no sorprende.
Eso le resta algo de perspectiva histórica, ya que se deja llevar por esa imagen negativa tan extendida. La realidad es que la Inquisición cometió atrocidades, sí, pero no fue la única responsable de los juicios y ejecuciones por brujería. También participaban alcaldes, nobles y otros poderes civiles, y también se dio en territorios protestantes, en cifras, las zonas más crueles curiosamente eran estas últimas y no las católicas. Era una época convulsa y, aunque la Iglesia tuvo un papel destacado, no fue el único actor ni el más brutal en todos los casos.
Uno de los mejores trabajos de Charlie Adlard

Del dibujo de Charlie Adlard hay mucho que destacar. Ya lo vimos en The Walking Dead, pero aquí se luce sobre todo en el detalle arquitectónico y en la ambientación. La recreación de la Bélgica de 1529, con sus trajes, calles y espacios, está muy cuidada. Cada ambiente interior es de un detalle apabullante, respondiendo a una época en la que el arte y las riquezas produjeron edificios de gran belleza. Los personajes tienen una expresión corporal que permite entender mucho de su carácter sin necesidad de diálogo, lo que aumenta la capacidad del relato sin necesitar de textos excesivos.
Como curiosidad, Hereje está en blanco y negro, pero incluye el color rojo en escenas que tienen que ver con pesadillas, mundos de fantasía o situaciones fuera de lo real. Además del blanco, el negro y ese rojo, los grises, que entran dentro del conjunto visual, aportan profundidad. La narrativa es clara, muy definida, con una acción bien llevada y diálogos que funcionan.
Un cómic histórico para disfrutar con sus peros
Hereje probablemente guste más al público anglosajón que al lector español, por lo que implica culturalmente. Pero sigue siendo una buena historia de detectives, con elementos de brujería y magia, o no, eso depende de cómo lo interprete el lector, y con un arte muy potente. Sobre todo, es un trabajo muy sólido de Adlard, que demuestra aquí que puede desenvolverse bien en una obra de época, algo que no siempre resulta fácil para autores más acostumbrados a ambientaciones contemporáneas como Damn Them All o The Walking Dead.
Hereje
NOTA CINEMASCOMICS
TOTAL
Bélgica, 1529: una macabra serie de asesinatos conmociona la ciudad de Amberes. La todopoderosa Inquisición obliga a que el caballero, médico, abogado y reputado nigromante Cornelius Agrippa investigue para ellos. A medida que los asesinatos se intensifican, Agrippa, su hija Juliette y su alumno Johann Weyer se ven inmersos en una vorágine de asesinatos, locura y magia.




