El 2025 fue un año de locura absoluta para Demon Slayer. Récords, taquilla desatada y la sensación de estar asistiendo al final de algo muy grande. Pero justo cuando parecía que la espada seguía en alto… llega el silencio. Y no uno breve. Lo que viene en 2026 no va a ser precisamente un festín para quienes seguimos la serie con devoción casi ritual.
Desde que Demon Slayer dio el salto definitivo al cine con la trilogía del Castillo Infinito, la franquicia ha jugado en otra liga. La primera película de esta saga final arrasó en Japón y fuera, superando cifras que parecían intocables incluso para el anime. Más de 100.000 millones de yenes después, el listón quedó peligrosamente alto.
Durante meses, todo ha girado alrededor de esa primera entrega. No solo por su espectacularidad técnica, marca de la casa de Ufotable, sino porque dejó claro algo incómodo: el final va en serio. Aquí ya no hay entrenamientos, ni respiros largos, ni misiones secundarias para coger aire. Todo es una caída libre hacia el enfrentamiento definitivo.
El Castillo Infinito no perdona
La trilogía del Castillo Infinito adapta el arco más largo y decisivo de Demon Slayer. Un laberinto imposible, demonios de nivel absurdo y una sensación constante de peligro real. Nada más empezar, la historia ya se cobra una baja importantísima: Shinobu Kocho. Un golpe seco, sin anestesia, que deja claro el tono de lo que está por venir.
Tanjiro Kamado, Giyu Tomioka y Zenitsu Agatsuma consiguen sobrevivir a sus combates contra las Lunas Superiores, sí. Pero salen destrozados. No hablamos de heridas superficiales ni de cansancio típico de final de arco. Están fuera de combate durante un tiempo, y eso pesa mucho cuando sabes que aún quedan amenazas como Kokushibo, Doma y Nakime esperando turno.
Demon Slayer superará la expectativas de todo el mundo
Todo esto ocurre mientras Muzan Kibutsuji se esconde en lo más profundo del castillo, debilitado por la droga de Tamayo, pero lejos de estar acabado. El objetivo del Cuerpo de Exterminio de Demonios es claro: llegar hasta él y acabar con todo de una vez. El problema es que cada pasillo parece diseñado para matar a quien lo cruce.
La primera película dejó una sensación rara. Fascinante, espectacular, emocional… pero también agotadora. Como si el espectador saliera del cine necesitando sentarse un rato en silencio. ¿No te pasó algo parecido? Esa mezcla de “quiero más ya” y “necesito procesar lo que acabo de ver”.
Un fenómeno que se ha ganado el derecho a ir despacio
El manga de Demon Slayer terminó en 2020. Koyoharu Gotouge cerró la historia sin spin-offs, secuelas ni universos alternativos de esos que alargan la cosa hasta el infinito. Muzan muere, el ciclo se rompe y punto final. Puede gustar más o menos, pero es una decisión valiente.
Por eso, todo el peso actual recae en el anime y, concretamente, en estas películas. Y aquí llega la noticia que no apetece leer: Demon Slayer no tiene ningún estreno previsto para 2026. Ni serie, ni película, ni especial. Nada. Cero absoluto. Un año en blanco como no se había visto desde su estreno en 2019.
Según los últimos informes, la segunda parte del Castillo Infinito apunta a 2027, mientras que la tercera y última cerraría la trilogía en 2029. Un calendario largo, pausado, casi cruel si lo miras desde la ansiedad del espectador. Pero también comprensible si piensas en el nivel de animación que exige cada plano.
Ufotable no ha mostrado todavía ni un teaser oficial de la segunda película. No hay visual clave, ni tráiler, ni fecha cerrada. Todo indica que las primeras imágenes llegarán en la segunda mitad de 2026, confirmando ventana de estreno… pero no mucho más.
Demon Slayer
Un año extraño para Demon Slayer
Lo más llamativo de 2026 es que será el primer año desde el debut del anime en el que Demon Slayer no estrene absolutamente nada nuevo. Ni episodios, ni películas, ni OVAs. Para una franquicia que había mantenido un ritmo constante de lanzamientos, el parón se siente casi antinatural.
No ayuda que, más allá del Castillo Infinito, no haya proyectos paralelos anunciados. No hay precuelas, ni historias laterales, ni experimentos raros. Todo está enfocado en cerrar la historia principal con el máximo nivel posible. Y eso implica tiempo. Mucho tiempo.
Eso sí, no todo es vacío total. Eventos como Aniplex Online Fest o Jump Festa suelen ser terreno fértil para anuncios, artes promocionales y actualizaciones de producción. Es probable que ahí caiga alguna migaja para calmar un poco la espera, aunque sin grandes bombas.
Además, existe una pequeña luz al final del túnel. La primera película del Castillo Infinito debería llegar por fin a streaming en Crunchyroll tras meses de exclusividad en cines. El retraso ha sido largo, pero tiene sentido viendo lo bien que ha funcionado en pantalla grande.
Todas las temporadas anteriores y la película de Mugen Train están disponibles en la plataforma, así que siempre es buen momento para volver al principio y revivir la historia con otros ojos. Porque sí, Demon Slayer gana mucho cuando sabes hacia dónde se dirige todo.
¿De qué va realmente Demon Slayer?
Por si alguien llega tarde a la fiesta, conviene recordar qué cuenta Demon Slayer. La historia sigue a Tanjiro Kamado, un chico cuya familia es asesinada por demonios, excepto su hermana Nezuko, que se transforma en uno de ellos. A partir de ahí, Tanjiro se une al Cuerpo de Exterminio de Demonios para buscar una cura y vengar a los suyos.
El mundo está plagado de criaturas nocturnas que se alimentan de humanos, lideradas por Muzan Kibutsuji, el primer demonio y origen de todos los demás. Para combatirlos, los cazadores utilizan técnicas de respiración, espadas especiales y una disciplina que roza lo inhumano.
A lo largo de la serie, Tanjiro y sus compañeros escalan en poder y experiencia, enfrentándose a enemigos cada vez más letales. Pero Demon Slayer nunca ha ido solo de peleas espectaculares. También habla de pérdida, sacrificio y de lo que significa seguir adelante cuando todo se ha roto.
Por eso el final importa tanto. Y por eso duele que 2026 sea un año de espera. Pero quizá también sea necesario. A veces, dejar reposar una historia es la mejor forma de prepararse para decirle adiós como se merece.
Ahora te toca a ti: ¿crees que este parón le viene bien a Demon Slayer o se te va a hacer eterno? Cuéntanos qué esperas del final y, ya que estás, síguenos en Google News para no perderte nada cuando el Castillo Infinito vuelva a abrir sus puertas.




