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¿Un robot puede llegar a sentir?

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John McCarthy, matemático y pionero de la robótica
John McCarthy, matemático y pionero de la robótica

¿Un robot puede llegar a sentir? Es una pregunta que se ha realizado la humanidad desde que, en 1956, el hace pocos días fallecido, John McCarthy, matemático y pionero de la robótica, fundara lo que actualmente se conoce como Inteligencia Artificial (A.I.), que es la capacidad de crear, mediante la unión de la Matemática, la Física, la Psicología y la Filosofía, un mecanismo que pueda “pensar” por sí mismo.

EveR2-MuseA lo largo de la historia, los robots han sido creados como meras herramientas que ayudan al hombre en sus tareas puntuales, pero a día de hoy, el conseguir que una máquina pueda tomar sus propias decisiones o pueda llegar a superar a la mente humana se encuentra sólo en nuestra imaginación. Los robots han estado presentes en nuestras vidas siempre, desde las cadenas de montaje, pasando por casi todos los aparatos electrónicos domésticos, hasta los avanzadísimos robots de investigación espacial.

Si bien es cierto que en la actual robótica hemos logrado crear máquinas con apariencia humana, como el conocido “ASIMO” o la increíble “EveR2-Muse”, capaces de moverse, de hablar e incluso de simular emociones humanas, todas ellas responden a órdenes y comandos de mando. Muchos son los estudios y los avances que se han hecho al respecto, pero todavía nos encontramos a años luz de conseguir que uno de estos seres pueda sentir por sí mismo, o tenga la capacidad y la libertad de elegir una opción según sus propios intereses.

Vivir en un mundo en el que los androides forman parte cotidiana de nuestras vidas ha estado en la imaginación de la humanidad desde hace mucho. Ya Isaac Asimov en los años 50 comenzó a publicar una serie de libros en los que, de manera ficticia, nos acercaba a este tipo de realidades. Un sueño que, seguro, algún día podrá hacerse realidad. Una realidad que ha plasmado a la perfección el director Kike Maíllo en su primer largometraje, ‘EVA’. Una visión retro-futurista de un mundo en el que los robots forman parte de nuestra cotidianidad.

Eva de Kike Maillo

‘EVA’ se aleja de los clichés Hollywoodienses a los que estamos acostumbrados los cuales nos muestran un futuro demasiado fantástico, poco creíble, y que basan su éxito en la cantidad extrema de efectos especiales.

En esta cinta se recrea un futuro real, al alcance de la memoria de muchos espectadores, gracias a la estética de los años 70, y que nos invita a meternos dentro de una trama en la que la robótica ha llegado al límite en que los androides pueden ser “libres”.

Contada con maestría y con el trasfondo de una lucha de celos entre hermanos, “EVA” nos ayuda a entender los peligros que supondría el poder alcanzar este sueño, los pros y los contras de tender puentes emocionales con estos seres cibernéticos, y el peligro que supondría el llegar a poder sustituir con ellos a las propias personas.

Un futuro increíble que sólo podemos ver cuando cerramos los ojos y dejamos a nuestra imaginación humana volar. Y tú, ¿qué ves cuando cierras los ojos?


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Desde que tengo uso de razón siempre me he sentido atraído por el dibujo, los cómics y sobre todo el cine, culpa de esta afición la tiene “Star Wars: Episodio IV”, me sentí fascinado por la gran cantidad de naves espaciales que aparecían en ella y todo el mundo creado por George Lucas, la escena de la nave corellia perseguida por un crucero imperial que avanzaba hasta llenar la pantalla fue impactante. La música de John Williams era pegadiza y fácil de recordar, ya para entonces recuerdo mis colecciones de cromos y los muñecos de la saga. Otra gran influencia han sido los cómics, en concreto las ediciones de Vertice de Spiderman, La patrulla X, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, con los que aprendí a dibujar copiando las viñetas de John Romita Sr. y Jack Kirby. Así que no era de extrañar que terminase estudiando en la escuela de artes de Zaragoza.