fbpx WICKED DIVINE 7. Invención Maternal: El comienzo del final
Cómics

THE WICKED + THE DIVINE 7. Invención Maternal: El comienzo del final

THE WICKED + THE DIVINE 7. Mucho ha tenido que ocurrir para que todos los dioses se descubran, algunas muertes, muchas mentiras, pero llega la oscuridad, y la batalla final.

La obra de Kieron Gillen y Jaime McKelvie, THE WICKED + THE DIVINE,  inicia su última parte, la conclusión. Las piezas se han colocado en el tablero, la guerra ha llegado y parece que nadie está preparado. Pero antes, necesitamos conocer el origen de la contienda, de donde vienen las reglas, y sobre todo, porque el juego parece trucado.

La historia hasta aquí. Cada 90 años, un puñado de elegidos reciben el poder de un dios, de cualquier mitología, en dos años morirán, lo que hagan es su voluntad, ser ejemplos, hacer grandes cosas, o desperdiciarlo siendo egoístas. En el siglo XXI, todo eso está unido, son dioses, son estrellas de rock, son influencers, dejan huella, son ejemplos a seguir, hacen grandes celebraciones, pero alguien se olvidó de aclarar que a su generación les va a tocar tragar con la guerra y la oscuridad. Y cuando lo descubren, ni están preparados, ni quieren la responsabilidad de salvar el mundo.

Tras muchas vueltas para poder crear el panteón que necesita, Anneke ha tenido que pelear con sus diosecillos, e incluso eliminar a varios, pero las reglas están manipuladas, y donde ve un camino recto y directo a su victoria, hay una trampa para darles una oportunidad a sus “hijos” de ganar la pelea. Gillen ha jugado durante todo el recorrido de la serie con los secretos de Anneke, muchos implicaban a los dioses, y cada revelación indicaba que algo fallaba, que el plan y la guerra contra la oscuridad tenía truco, EL juego está amañado, y hay que hacer trampas para ganarlo, esa es la clave, y ahora que el lector conoce las reglas, se traslada la tensión, antes estábamos descubriendo misterios con los personajes, ahora sabemos más que ellos, y vemos que están tan cerca de fallar, como de vencer.

Gillen y McKelvie no solo siguen manteniendo el nivel de calidad de la historia, sino que con cada giro convierten cada decisión en algo crucial, y el tiempo se agota. Pero ni con eso, abandonan uno de sus puntos fuertes, mostrar el mundo actual, con sus redes sociales, con sus mass media, con su internet, y con sus influencers e ídolos, dejar bien claro que tras la cortina el mago de Oz sigue siendo el que maneja los hilos, y el público, sus marionetas.

Jaime McKelvie desafía al lector a encontrar una sola viñeta que no resulte perfecta, exquisita, detallada o minimalista, el británico sabe contar una historia, y crear personajes interesantes visualmente y con mucha personalidad. Y si además tiene a Gillen al lado, dan cosas como el número 37, que puede ser uno de los que el lector recordará por su extrañeza narrativa, poderosa, pero confusa, no por mal planteada, sino porque su valor solo funciona en su conjunto. Páginas que necesitan de todas las páginas, para que el lector al final una la imagen, un puzzle en viñetas.

The Wicked + The Divine mantiene un gran nivel, y deja claro que Kieron Gillen está en estado de gracia en sus escrituras. Radiografía del mundo social actual, aventura fantástica de magia y poder, crítica de las relaciones efímeras de hoy día, y sobre todo, un cómic que engancha desde la primera página a la última.