Inicio Cine The walking Dead. Serie vs. Cómic

The walking Dead. Serie vs. Cómic

1838

Comparamos la versión de cómics de THe Walking Dead y la de la televisión.

Nuestros amigos de Sensacine.com, analizan el esta semana las diferencias entre el cómic “The walking dead” creado por Robert Kirkman y la exitosa serie de televisión, (que son muchas por cierto). WARNING: Contiene spoilers.

Las grandes expectativas creadas por ‘The Walking Dead (The Walking Dead)’ en el primer capítulo de la temporada (‘Days gone bye’) fueron dadas por tres puntos clave: (1) El asombroso diseño de producción (especialmente, el retrato de Atlanta como ciudad tomada por los zombis), (2) El estilismo narrativo que impuso su director, el artesano Frank Darabont y, ojo, (3) La fidelidad al arranque del primer tomo de la saga creada por Robert Kirkman, “Los muertos vivientes”. Pero todo cambió cuando llegó el segundo capítulo: ‘Guts’, al presentar a unos desaforados personajes como acompañantes de Glenn (Steven Yeun), en lo alto de unos grandes almacenes. Dichos personajes, aunque pensados para enriquecer la trama del cómic, fueron presentados como meros esquemas o arquetipos. Siendo el más patético de los mismos el de Merle Dixon, interpretado por el siempre histriónico Michael Rooker, un racista chiflado que promete regresar en la segunda temporada. Tras Merle hay una larga serie de personajes extraños inventados por los guionistas de la serie -el marido maltratador, la comuna de estética pandillera que sobrevive en un hospital, el mad doctor interpretado por Noah Emmerich…-; vaya, que el único añadido que nos gusta es el del prólogo de la serie: la niña-zombi que sorprende a Rick (Andrew Lincoln) en una gasolinera.

Las mayores similitudes, por suerte, se dan en el campo de lo exclusivamente terrorífico: el diseño y la actitud amenazante de los zombis o, tal como los llaman en la serie, “los caminantes”. Y es que tanto Kirkman como Darabont han mirado al pasado -concretamente, al padre fundador del género: George A. Romero y su seminal ‘La noche de los muertos vivientes (The Night of the Living Dead)’- para dar forma a estos no-muertos de origen desconocido y de amplia voracidad. Cómo será la cosa que, para cuando la serie andaba por su meridiano, el espectador ya sólo deseaba que aparecieran unos cuantos zombis para animar el cotarro. Y es que la máxima de que cualquier película mejora con “zombis, tetas y monos” (dicha por un crítico enajenado hacer un par de años), en ocasiones, puede ser absolutamente veraz.

Podéis leer el resto del artículo aquí.

Desde que tengo uso de razón siempre me he sentido atraído por el dibujo, los cómics y sobre todo el cine, culpa de esta afición la tiene “Star Wars: Episodio IV”, me sentí fascinado por la gran cantidad de naves espaciales que aparecían en ella y todo el mundo creado por George Lucas, la escena de la nave corellia perseguida por un crucero imperial que avanzaba hasta llenar la pantalla fue impactante. La música de John Williams era pegadiza y fácil de recordar, ya para entonces recuerdo mis colecciones de cromos y los muñecos de la saga. Otra gran influencia han sido los cómics, en concreto las ediciones de Vertice de Spiderman, La patrulla X, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, con los que aprendí a dibujar copiando las viñetas de John Romita Sr. y Jack Kirby. Así que no era de extrañar que terminase estudiando en la escuela de artes de Zaragoza.