Si Peter Parker no hubiera sido Spider-Man, sería otro ser Si Peter Parker no hubiera sido Spider-Man, sería otro ser
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Si Peter Parker no hubiera sido Spider-Man, sería otro ser

Si Peter Parker no hubiera sido Spider-Man, sería otro ser

Eddie Brock se enfrenta a una extraña verdad. Si Peter Parker no llega a convertirse en Spider-Man, es posible que fuera algo completamente diferente.

Spider-Man es famoso por la gran cantidad de villanos que tiene. Muchos de ellos son más coloridos que peligrosos, pero su rival más letal podría considerarse Venom. Ahora sabemos que si Peter Parker no hubiera adquirido sus poderes de una araña radiactiva, se hubiera convertido en ser diferente.

Venom es todo lo contrario de Spider-Man en muchos sentidos. Ya que Peter Parker siempre está preocupado por su responsabilidad de proteger a los demás, mientras que Eddie Brock y el simbionte son más egocéntricos. Están más preocupados por el poder, sin importarles las consecuencias. Cuando Spider-Man se puso el traje negro, sintió que lo corrompía. La identidad de Venom nació cuando el impotente Eddie Brock quería vengarse del hombre que arruinó su vida, y el simbionte se tambaleaba por el rechazo de Spider-Man, ya que no eran una unión del todo acertada. Eddie finalmente estableció una fuerte relación con el simbionte y se convertiría más en un antihéroe que en un villano.

Atención SPOILERS de Venom # 28.

En esta cómic de Marvel podemos ver a Venom y Dylan (hijo de Eddie Brock) descubrir una resistencia simbionte que incluye a Anne Weying (la difunta esposa de Brock), Carnage y el propio Peter Parker. En esta Tierra, Peter no es el Spider-Man que todos conocemos ya que adquirió el simbionte en vez de sus poderes habituales, lo que le hace más apto para poder congeniar mejor con todo lo que le ofrece el parásito alienígena. Por tanto, la única razón por la que Spider-Man rechazó a Venom en la historia principal es porque llevaba un bagaje como superhéroe anteriormente y había perdido al tío Ben. Además sabía que un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Pero sin todo eso, se ha demostrado que es capaz de aceptar los dones que le ofrece el simbionte y no luchar contra los sentimientos malos que le provoca.