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‘Runaways: Verdaderos creyentes’, adolescentes superpoderosos sin vigilancia paterna

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Panini recupera el segundo volumen de la serie por excelencia de los adolescentes rebeldes. En ‘Runaways: Verdaderos creyentes’, el objetivo de Brian K. Vaughan y Alphona siempre fue crear problemas al universo Marvel con sus críos indisciplinados.

La primera serie de Runaways resultaba un soplo de aire fresco dentro de los personajes Marvel. Adolescentes que tienen que convertirse en héroes a la fuerza, un grupo bastante heterogéneo que descubren que sus padres son villanos, y que les toca seguir sus pasos, o al menos eso es lo que sus progenitores pretenden.Runaways Pero si algo define la juventud es la rebeldía, el grupo no acepta su destino, sus padres no definen quienes son ni serán. La premisa convirtió al primer volumen de la serie en una historia de culto, una continuación estaba cantada, y muy deseada por los lectores.

Runaways

Pero el problema era que más contar, Brian K. Vaughan tenía por delante un gran problema, encontrar un objetivo para este grupo de descastados que no resultara manido, o artificial, difícil situación, pero el desafío hace grande al hombre, y el guionista acepto el reto. Y volvió a dar en el clavo.

RunawaysVaughan nos presenta a los Runaways en una situación bastante peliaguda, no tienen ingresos, viven en una vieja base de sus padres, y tienen que pelear con todo criminal que intenta tomar el lugar del Orgullo. Al final a los hijos les ha tocado resolver los problemas de los padres. Pero al igual que en el primer volumen, hacen todo a su manera, los adultos son los enemigos, y ellos tienen que cambiar eso. Y por si fuera poco les toca lidiar con un grupo de “santurrones”, un grupo de ex sidekicks y ex superhéroes adolescentes, que se unen para ayudar a otros en su situación. No tienen malas intenciones, pero como todo adulto, creen que su posición es más sabia que la de los jóvenes. La confrontación está servida, sólo hace falta una razón. ¿Qué tal un adolescente que descubre su poderes? ¿Y si fuera el hijo de un villano muy poderoso? ¿Qué tal si añadimos la revelación futura de un destino en el que el chaval destruirá a los Vengadores? Mucha pólvora para los fuegos artificiales, ¿no? Y por si fuera poco Capa, Puñal, los Vengadores y una historia de acoso muy seria. Si con todo esto no le dais una oportunidad, poco más se puede hacer.

Otra vez Brian K. Vaughan plantea la realidad de la adolescencia y de la identidad propia más allá de los padres, y esta vez añade la realidad de los superhéroes adolescentes y como olvida el mundo su existencia cuando se separan de sus mentores, o simplemente cuando dejan de ser populares. El americano plantea pequeñas cuestiones con sus personajes y tramas, y cuando acumulas muchas preguntas te encuentras con muchas respuestas, algunas buenas, y otras no tanto.

Y por si la historia no resultara atractiva, volvemos a disfrutar de Adrian Alphona para añadir leña al fuego. Como ya hiciera en la primera serie, mantiene un trazo fino y dinámico, espectacular cuando lo requiere, pero sobre todo muy detallista, con gran capacidad para los diálogos y los gestos pequeños. Pero siempre con una buena mano para los diseños de personajes que unen la exageración con la más simple de las formas.

Este segundo tomo de la colección Extra Superhéroes de Panini recopila los 31 números y el extra que se público para el día del cómic gratis de 2006. Mucho material para disfrutar a un buen precio, si el formato no te desagrada, que es el caso de muchos. Pero no hay muchas más oportunidades de conseguir esta magnífica serie de superhéroes mezclada con ‘slice of life’ adolescente. Y si el lector necesita algún aliciente más, ver a Lobezno recibir una paliza de una niña asustada vale su peso en oro.a la venta en milcomics