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‘Riesgo Suicida: Jericó’: ¿Qué es ser real?

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Cuando dos personalidades tienen que compartir cuerpo: ¿Es posible que acabe creándose una tercera? ¿Qué nos hace reales, los recuerdos, las memorias?  Si existiera la tecnología el poder modificarlas, ¿podríamos considerarnos libres si el gobierno pudiera manipular nuestra identidad por el bien común?

Riesgo Suicida: JericóMike Carey siempre ha demostrado una gran mano para tratar los problemas de identidad y de la realidad. Sus aportaciones a series superheroicas es de sobra conocido, y sus proyectos en el sello ‘Vertigo’ como ‘The Unwritten’ o la más popular, ‘Lucifer’, demuestran que su desarrollo de los personajes y su piscología es lo más poderoso de su escritura. En ‘Riesgo Suicida’ aúna estas características para entregar al lector una historia compleja, dura, y sobre todo, mucho más profunda de lo que a simple vista puede ser un cómic de “tipos en pijamas”.

En el tomo cuarto Carey acaba lo que empezó en el arco anterior, rellenando los vacios que el lector tenía, sobre todo respecto al cambio de personalidad de Réquiem y de Leo Winters, que ya no son dos, ni están separados. Cambiamos de protagonista desde el primer número del volumen, Esta vez es Tracy la hija de Leo Winters la que tiene que recorrer el camino que su padre ha recorrido con dolor, violencia y sobre todo con sacrificios, el de descubrir quién es.

Riesgo Suicida: JericóCon un prologo que abre nuevas tramas para el futuro, y explica algo más sobre esa familia tan complicada que cada vez es más amplia, habla de la verdadera madre de Terza, Aisa. Porque ya sabemos que existe otro mundo, una dimensión en la que Réquiem se rebeló contra la República, y como castigo fue lanzado a otro cuerpo, sus memorias borradas y reprogramadas, pero no el proceso, y cuando lo conocemos la duda no es si el castigo es equivalente al crimen, la duda es si el castigo no es un crimen en sí mismo, una forma de manipulación, de control, de amenaza, si el poder cambiar la mente del hombre es la forma suprema de esclavismo. ¿Está el deber, la necesidad, por encima de la humanidad, del derecho individual a existir?

Mike Carey lleva la historia de este arco sobre los hombros de un personaje que ha sido secundario pero importante, Terza/Tracy, la descendiente del superhumano, la hija del policía, una niña dura que ha sido más destructora que creadora, la irresponsable y arisca niña de papa que lo quiere y que ha absorbido mucho de esa personalidad de deber y corrección. Y la mejor manera de que este doble carácter avance, es llevarla atrás. Enseñarle y darle todo lo que le falta, hacerla crecer, madurar, y aceptar quien es, porque es la única que puede hacer que dos seres de inquebrantable voluntad, el superhombre y el policía, vean sus errores.

El dibujo de Elena Casagrande, gana en potencia, es más definido en el plano original de Réquiem, más brillante. Pero está lleno de rallas cuando acude a la dimensión fantasma, más sucio y real, con mas sombras. Pero esa definición también esconde negros absolutos que no dejan hueco a la duda, y son más abundantes en el plano de Réquiem, donde la decisión es absoluta. La italiana sigue demostrando su capacidad para enfocar cada viñeta para complementar la historia de Carey, mostrando con sombras y una gran expresividad de personajes, mucho más que simplemente una trama, sino las sensaciones de los personajes.

El primer episodio del tomo cuenta con el artista invitado Felipe Andrade, que ya hemos disfrutado en otros títulos, y que ya en ‘Mapache Cohete’ hizo un buen trabajo con una historia más cercana a la fantasía que a lo superhéroes. Aquí vuelve a demostrar con sus demonios y hechizos, que es un talento a tener en cuenta para poder desarrollar grandes ideas en ese campo.

Como extras, desde Aleta se han encargado de diseñar un pequeño paseo por el arte de Elena Casagrande y su trabajo, algo de agradecer en cualquier cómic, y que siempre resulta un valor añadido, y sobre todo cuando no supone un aumento de precio.

Y por si todo esto un fuera suficiente para que ‘Riesgo Suicida: Jericó’ resulte una de las series más interesantes sobre superhéroes el mercado, el cliffhanger final es simple y llanamente un llamamiento a los lectores a que exijamos el quinto volumen lo antes posible.

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Reseña Panorama
Reseña de 'Riesgo Suicida: Jericó'
José Carlos Royo
Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote.Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo.Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para que este de verdad vivo.