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‘Riesgo Suicida 3: Siete muros y una trampa’, se sube el telón, comienza una guerra

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La trama de Leo Winters en ‘Riesgo Suicida 3’ parece que acaba en Réquiem, pero: ¿quién es Réquiem? ¿por qué está aquí? ¿de verdad Leo se ha ido? ‘Riesgo suicida’ hace honor a su nombre y acelera el ritmo a una velocidad homicida.

La realidad se rompe, no sólo para los protagonistas de ‘Riesgo Suicida’. El lector asiste en este tercer tomo a un giro radical de la historia. Mike Carey retuerce una vez más su trama para dejarnos pensando donde ira a parar en el siguiente número.

Tras el uso a toda potencia de sus poderes, Leo Winters desaparece y Réquiem toma su lugar. Lo que parece un villano con poderes más allá de lo imaginable está suelto y quiere respuestas. Y las tendrá, quizá demasiadas de golpe. Su mundo no es su mundo, su hija si que es su hija, pero no sabe quien es. Los soldados del enemigo están tras su pista, y sólo un villano parece querer ayudarle. Y para ayudarle aún más tiene una voz en la cabeza que le habla de una realidad que no conoce. Réquiem es un autentico lío, merecedor de un psicoanálisis.

Riesgo Suicida

Si Carey había dejado que la serie bajara un poco su nivel de densidad en el anterior tomo, en este recupera la potencia, primero con una historia única que nos cuenta de donde salio la Vara P. Ese objeto que despierta los poderes en posesión de unos camellos callejeros era algo un poco incomprensible, ya no. Un número que cuenta con un Carey tranquilo y estructurado para plantear no soló la historia de la pareja, que tiene miga, también da una bofetada al lector y le cuenta que esto no es un cómic de tipos superpoderosos en pijama luchando contra el mal.

Y de ahí nos conduce por otros mundos para que descubramos que tras la cortina no hay un mago esmeralda sino una república corrupta. Un mundo extraño en el que los rebeldes se vanaglorian de sus asesinatos pero claman por el perdón de sus hijas. El guionista americano está en plena forma y leemos con intensidad los cambios y revelaciones de este número que cambia toda la serie de golpe y porrazo.

El arte se reparte esta vez empieza Jorge Coelho al que ya hemos visto en ‘Venom’. El dibujante cumple su cometido y cuenta la historia con sosiego y destreza, es un recuerdo dentro de un sueño, pero de onírico tiene poco. Serio y correcto, oscuro y con trazo grueso para definir los ambientes sórdidos, y definido para las escenas de los soldados. Correctisimo dentro del nivel de la serie.

Suicide_Risk_1

Y luego vuelve nuestra chica preferida, Elena Casagrande, que sigue en forma y como siempre demuestra que es capaz de adaptarse a cualquier tipo de historia, y esta, ‘Riesgo Suicida’, es un gran dialogo, un gran monologo y una espesa trama que cuenta con agilidad y canónicamente. Planteamientos fáciles para que la fuerza recaiga en lo que se cuenta, y se complementa con lo que muestra la italiana. Lo mejor sin duda es que el trazo cambia ligeramente, cuanto más se asienta Réquiem mas estable es el trazo y cuando más se altera más se anima la artista a recurrir a lineas mas gruesas y poderosas. Sus diseños de los nuevos elementos y personajes así como la tecnología extraplanar son notables, y de una simplicidad asombrosa, que rivaliza con su fuerza.

Llegamos al tercer tomo, que llega hasta el número 13, ese que tan poco le gusta a la gente. Pero en este caso es un buen número. El punto de giro que esperábamos se ha convertido en un torbellino y nos arrastra a nuevos misterios. Mike Carey consigue hacer que una historia de superhéroes clásica se transforme en algo más complicado, a la vez que nos regala un cliffhanger, nuevamente, que haría que lo estrangularíamos si estuviera junto a nosotros. El réquiem es una música fúnebre, pero esta serie está muy viva y todavía le queda mucho por contar.

José Carlos Royo
Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote.Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo.Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para que este de verdad vivo.