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‘Cráneo Rojo. El mal encarnado’, todo gran villano necesita un gran origen

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¿Quién era Johann Schmidt antes de ser el enemigo más grande del Capitán América? ¿Cómo ascendió el descastado joven hasta ser la mano derecha de Hitler? ‘Cráneo Rojo. El mal encarnado’ responde a esto, y a mucho más.

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Greg Pak nos transporta a la Alemania post primera Guerra Mundial. Un país en crisis, con el orgullo destruido, el imperio germano se había convertido en un cadáver que media Europa saqueó. La población se encontraba tan deprimida como su economía, el Crack no ayudaría en esta situación al país, pero si a una organización política que acabó liderando un ex cabo austriaco, que devino en la confrontación de mayor escala de la historia de la humanidad. Pero a su derecha en el mundo Marvel, orbitaba un personaje más macabro si cabe, más odioso y pérfido, un nefando de las tinieblas, Cráneo Rojo.

Cráneo Rojo: El mal encarnadoLo que condujo a uno de los países más poderos de Europa a ser un recuerdo de sus años imperiales fue la mayor confrontación que el mundo hubiera visto. Hasta que un líder carismático y con delirios de grandeza convirtió un partido político en una forma de vida, que transformo el ideal de ser fuertes tras lo sucedido en el medio para transportar ideas mucho más allá de lo que nadie imagino, creo el nacionalsocialismo, una de las ideas más horribles e la historia. Pero en ningún lugar habría crecido con la fuerza que lo hizo en Alemania. El caldo de cultivo para semejante salvajismo y ceguera psicótica fue un pueblo instruido, civilizado, no uno primitivo, sin historia y fácilmente manipulable para que las mayores barrabasadas tuvieran sentido. Y en ese mundo nacía un niño, y era abandonado en los brazos de un mundo que poco a poco perdía el rumbo, y se dirigía al holocausto.

Pak escribió en ‘Magneto. Testamento’ la historia de otro villano que nació en el mismo momento histórico que Johann Schmidt, y usando esa colección como base estructural, el escritor desarrolla una visión diferente, muy diferente. Lensherr era un judío que sufría la opresión nazi, Johann, es un alemán que crecía en una sociedad que se volvía violenta, que creía en aquello que le devolvería su glorioso poder. Pero el inteligente joven no tiene cabida en un mundo que destroza a los débiles, y no es un nazi quien lo convence de ello, es un judío, una víctima, no un verdugo. Su capacidad para la violencia, su falta de escrúpulos y su desviada brújula moral, hacen de Schmidt la base para un malvado hombre que finalmente será transformado en el Cráneo Rojo, el brazo derecho del tirano, la mano que ejecuta sus órdenes.

Cráneo Rojo: El mal encarnadoTodo el tomo cuenta como el protagonista se transforma poco a poco para sobrevivir, al principio en una sociedad enferma se convierte en un parasito de la misma, pero cuando descubre el poder, el de un simple cuchillo, su mirada cambia, es un depredador y el mundo un cuerpo que debe descuartizar para alimentarse de él. El lector asistirá a un cambio que no tiene nada que ver con violencia extrema, con discursos coherentes o lavados de cerebro, sólo es el mal del hombre abriéndose paso poco a poco en medio de las circunstancias adecuadas. Y en el caso de Schmitd, era un gran mal, y unas circunstancias increíblemente propicias. Pero aunque el protagonista es un ejemplo exagerado, este proceso podemos verlo en una sociedad derrotada, deprimida, que se dejó arrastrar hasta límites que nadie creía posibles, y que aún hoy día resultan impensables.

Mirko Kolak es el encargado de plasmar en imágenes el ascenso desde el lodazal a los despachos del Reich de Cráneo Rojo. Con precisión, con atención a los detalles, con un gran control el ritmo, el artista muestra el espíritu de la época y del pueblo alemán, los rostros llenos de furia y alegría, el miedo y el respeto por esos camisas pardas que desfilaban como un ejército para devolver Alemania a los alemanes. Con una buena documentación y dejando la espectacularidad para historias menos cercanas, Kolak muestra que son los gestos y los pequeños detalles los que muestran las personalidades de los personajes y completan la historia que Greg Pak cuenta con sus texto. A destacar, y mucho, las portadas de la serie americana obra del español David Aja. Brutales, directas, no conceden duda alguna sobre lo que estas a punto de leer, estas entrando en la mente de un ser que definió su vida a través de una guerra, de un genocidio, del mal puro y duro.

‘Cráneo Rojo. El mal encarnado’ es más que un cómic que narra el origen de un villano, narra la vida de un habitante de un país que fue convertido en una máquina de guerra, de odio, de muerte. Al igual que ‘Magneto. Testamento’ intentó honrar a las víctimas del Holocausto, en esta historia intenta dar sentido a ese caos que propicio el ascenso de un loco, a través de lo que fue un ficticio ayudante ejecutor de sus ordenes. No es que sea un tratado sociológico ni histórico, no da respuestas concretas, pero trata de mostrar la realidad de una situación que cambió el mundo.

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José Carlos Royo

Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote.

Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo.

Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para
que este de verdad vivo.