Cómics

Reseña MARVEL USA Alien #1. Los xenomorfos llegan a Marvel

La compra por parte de Disney de la Fox no solo ha devuelto los derechos audiovisuales de los mutantes y Los Cuatro Fantásticos a La Casa de las Ideas, ahora el camino se abre a otras franquicias que encuentran acomodo en la editorial. Entre ellas se encuentra Alien.

Han pasado casi cuarenta y dos años desde el estreno en Estados Unidos de la película Alien, el octavo pasajero. Los extraterrestres más letales que conocemos entraban por la puerta grande de la imaginería popular, a pesar de encontrar una rival a su altura en la figura de la aguerrida teniente Ellen Ripley. La genialidad del género de la ciencia-ficción y el terror, que nos llegó de la mano del director Ridley Scott, ha traspasado la pantalla de las salas de cine para llegar al público en otros formatos, como los videojuegos y, por supuesto, los comic-books. Hasta ahora la editorial que se encargaba de explotar la vertiente de las adaptaciones en papel era la norteamericana Dark Horse, pero la adquisición de la Fox por parte de Disney ha llevado las aventuras de la franquicia a las páginas de Marvel.

La grandeza tras el concepto

La nueva editora de los xenomorfos ha decidido dejar en manos capaces y contrastadas la realización de esta serie. Para los guiones han elegido a un escritor que apenas lleva un lustro en la industria pero ya ha conseguido estar nominado a los Premios Eisner. Hablamos de Phillip Kennedy Johnson. ¡La mayor parte de su obra no ha llegado a nuestro país, sobre todo las creaciones para editoriales independientes USA como Boom! Studios o IDW Publishing. En Marvel lo hemos tenido en la miniserie del Capitán América dentro del evento Imperio y en el tomo que recuperaba recientemente a los Marvel Zombies, con el subtítulo Resurrección. Pero solamente era el calentamiento antes de afrontar un proyecto de bastante importancia, recaer en Alien.

Phillip Kennedy Johnson plantea en estos inicios una historia muy interesante que ahonda en el desarrollo de sus personajes principales, para nada planos, repletos de aristas. Gabriel Cruz se nos presenta como un recién retirado jefe de seguridad de la Estación Orbital Epsilon de Investigación y Desarrollo, propiedad de la corporación Weyland-Yutani. Nos vamos a encontrar con un hombre que ha sacrificado gran parte de su vida por su trabajo, anteponiéndolo a su familia, con la que ha tomado una distancia que no le importaría reducir ahora que vuelve a la Tierra para disfrutar de su merecido descanso. Pero su pasado le persigue desde varios frentes a los que va a tener que prestar atención si quiere arreglar las cosas.

No me canso de Larroca

Larroca como Gabriel Cruz
Salvador Larroca como Gabriel Cruz

El guion de Phillip Kennedy Johnson nos presenta una reconocible estructura dentro de la franquicia, labor a la que ayuda en gran medida el trazo realista que emplea el extraordinario Salvador Larroca. Salva vuelve a emplear la técnica que ya le hemos visto en su etapa en Iron Man con guiones de Matt Fraction o en otra franquicia de corte galáctico conocida por todos, Star Wars, con participación tanto en la serie homónima como en la primera dedicada a Darth Vader, bajo la batuta en el procesador de textos, en ambos casos, de Kieron Gillen. Su representación de las diversas evoluciones y etapas de desarrollo de los xenomorfos es sobresaliente, pero llama más la concepción que ha hecho del protagonista principal de la historia.

Si alguno de vosotros ha tenido la oportunidad de encontrarse con Salvador Larroca en algún Salón del Cómic, conferencia, mesa redonda o sesión de firmas (alguno hasta ha compartido cena/partida de rol en vivo con él) verá que el retirado jefe de seguridad de la Estación Orbital Epsilon guarda un sorprendente parecido con el ilustrador valenciano. Sí, no es la primera vez que se atreve a convertirse en canon en una franquicia, ya lo hizo con un secundario de corto recorrido en el bando imperial en Star Wars. Ahora ha ido un paso más lejos y ha otorgado su apariencia a un protagonista como Gabriel Cruz. Algunos podrán criticarle semejante gesto pero como guiño al lector resulta una absoluta genialidad.

El primer número de Alien en Marvel, a pesar de su extensión de 32 páginas, apenas es un esbozo de lo que está por llegar. Phillip Kennedy Johnson demuestra su experiencia como Sargento de Primera Clase del U.S. Army en alguna de las fases del episodio, adaptándolo a un futuro inicio del Siglo XXIII. Añadid unos terroristas con una causa teóricamente justa pero anteponiendo los medios al fin, más la presencia de la amenaza, que nombre a la serie, y ya tenemos todo lo necesario para disfrutar de esta nueva andadura de los xenomorfos en los comics… si Bishop, en cualquiera de sus entidades, no tiene nada que añadir al respecto.