Cómics / Reseña MARVEL OMNIBUS Fundación Futuro de Matt Fraction y Mike Allred. Todo lo fantástico que puede ser la mejor diversión
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Reseña MARVEL OMNIBUS Fundación Futuro de Matt Fraction y Mike Allred. Todo lo fantástico que puede ser la mejor diversión

Scott Lang, Jennifer Walters, Medusa y Darla Deering son los elegidos para convertirse en los sustitutos de Los Cuatro Fantásticos. Panini Comics engloba, en un solo tomo en formato Omnibus, los dieciséis números USA de la colección de la Fundación Futuro.

Solo cuatro minutos

Los Cuatro Fantásticos van a tomarse unas vacaciones que en realidad ocultan otro objetivo diferente. Ocupará un año de sus vidas pero en tiempo del Universo Marvel solamente transcurrirán cuatro minutos escasos. ¿Qué podría salir mal para Reed, Sue, Ben y Johnny, a quienes acompañan Franklin y Valeria? Seguramente nada, pero como medida preventiva es preferible dejar a unos buenos sustitutos que se ocupen no solo de entrar en acción como los 4F, de ser necesario, sino también ocuparse de los chicos de la Fundación Futuro.

Cuatro minutos que pasan en un suspiro, cuatro minutos en los que apenas da tiempo a hacer preparativos para recibir a los que regresan, cuatro minutos que una vez transcurridos dejan un nuevo status quo en el Edificio Baxter… porque Los Cuatro Fantásticos no reaparecen según lo previsto. ¿Y ahora qué? Scott Lang, el Hombre Hormiga, queda al mando de una situación con la que no se contaba. Las ex miembros Medusa y Hulka junto a la por entonces pareja amorosa de la Antorcha Humana, la estrella del pop Darla Deering, embutida en el traje artificial de La Cosa, completan una alineación con la que ningún fan contaba.

En la Calle Yancy no van a estar contentos (y en Latveria ni te cuento)

Toca organizarse, el universo continúa su marcha y los chicos que engloban la Fundación Futuro deben mantener sus actividades al día, recibir clases de sus nuevos profesores y evitar meterse en problemas, algo que muy pronto se demuestra imposible de controlar. Alex Power, Bentley 23, el Hombre Dragón, los topóides, los Uhari, Artie y Sangui… suponen una cantidad de variables difíciles de prever. Los problemas no van a ser menores ni exclusivos de los más mayores al cargo, sobre todo porque vamos a tener a diversos villanos interactuando, incluida una Banda de la Calle Yancy a la que no le gusta que suplanten a su “odiada” Cosa de ojos azules.

Por lo demás, tener como rivales al Mago, junto a una nueva encarnación de sus Cuatro Terribles, al Hombre Imposible, Annihilus o al mismísimo Doctor Muerte hablan del nivel de los héroes que tenemos entre manos, capaces de resolver situaciones complicadas a base de aguantar la carcajada ante el tono empleado por el guionista. Hasta los invitados especiales se prestan a ello, con mención especial al Vigilante y su entorno, en los sucesos acaecidos en el arco argumental con el que se cierra la serie en su número dieciséis.

Disfrutando de lo lindo

Matt Fraction va a dar rienda suelta a su sentido del humor para plantear alguna de las situaciones más imprevisibles dentro de un grupo que parece difícil de controlar. Como resulta característico del Universo Marvel, utilizar a determinados personajes en momentos en los que no están en su mayor plenitud se convierte en una seña de identidad. Ver a Scott Lang aun dolido por la reciente muerte de su hija Cassie, a una Darla Deering que se ve superada por los acontecimientos desde el primer momento, una Medusa cuya filiación no parece estar nada clara… apuntan a multitud de problemas cuya solución no es sencilla pero nos hacen gozar de la historia como pocas veces lo consigue un comic.

Fundación Futuro brilla con luz propia y lo hace bajo los lápices de un Mike Allred en plenitud de condiciones. Lo acompaña, sustituyéndolo en varios números, el camaleónico Joe Quinones, que se mimetiza con el estilo Allred hasta el punto de apenas notar que no se trata del mismo dibujante. Ambos dan muestra de una agilidad narrativa que hace muy fácil la lectura de estos números. Un verdadero homenaje al dibujo clásico que bebe de fuentes tan claras como la del propio Jack Kirby, co-creador del propio concepto de Los Cuatro Fantásticos.

La que podría considerarse como una colección de acompañamiento de la principal de La Primera Familia Marvel, cobra una entidad propia que la hace más que recomendable. La desaparición del núcleo duro de los personajes de la serie provoca que el desarrollo se centre en aquellos que normalmente cuentan con menor protagonismo y así poder desarrollarlos mejor, colocarlos en situaciones en las que esperamos verlos pero otras que no dejan de sorprendernos. Un tomo que es una delicia en muchos sentidos y que se paladea como el mejor de los postres.