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Reseña MARVEL HC Los 4 Fantásticos: Toda una vida. Envejecer como experiencia natural

Marvel inició con Spiderman sus historias de Toda una vida y para su segundo acercamiento al concepto ha elegido a Los 4 Fantásticos. Panini Comics arranca los motores de la nave que llevará a los imaginautas al viaje que definirá su existencia.

Cambiemos el origen de Los 4 fantásticos sin mediar explicación

Los 4 Fantásticos son el origen de lo que ahora conocemos como Universo Marvel. Su publicación en 1961 abrió una puerta a lo desconocido que terminó generando un cosmos de ficción impresionante por su riqueza y diversidad. Todos creíamos conocer el principio de todo en sus muy diversas reinterpretaciones pero ahora las cosas cambian. Nuestros héroes no van a permanecer congelados en el tiempo mientras transcurren sus aventuras y se adaptan a los nuevos tiempos. Aquí el envejecimiento es real y ese paso del tiempo merma facultades, pone piedras en el camino del cuarteto pero no les deja de convertir en la familia que son, sin importar el parentesco real.

Pero hay cosas que han permanecido inmutables y no deberían cambiar, al menos sin que exista una explicación narrada de por qué lo hacemos diferente. Reed Richards y Ben Grimm se conocieron en la universidad y su amistad se trasladó al futuro de sus vidas, aunque discutan, se enfaden o se separen momentáneamente. Mark Russell da una vuelta de tuerca a eso, pero lo peor de todo es que el modo de unir el destino de Ben al resto queda en un mero “conozco a ese tipo”. Proveniente de un adolescente Johnny Storm, sin existir ninguna otra explicación de donde se conocieron, cuando ni nada que se le parezca. Pasamos de un vínculo enorme que ya existía previamente a incluirlo como miembro de una tripulación a las estrellas porque es el conocido de un amigo que una vez le arregló una tostadora con un alicate.

La evolución coral

Russell no solo tiene aspectos criticables en esta historia, no vayamos a pensar que ese detalle estigmatiza el conjunto de la obra, la cambia, hace que la relación de Reed y Ben se forje con el paso del tiempo y alcancen ese rango de complicidad entre ambos, pero algún detalle más no habría sobrado.

Por otra parte se centra muy acertadamente en un aspecto que siempre se criticó en el pasado. El papel de Susan Storm durante los primeros años de publicaciones, reducida a mero estorbo, la chica fácil de secuestrar para que los demás acudan caballerosamente en su ayuda o encasillarla en el papel de ama de casa madre de un hijo. Aquí vemos que la Mujer Invisible tiene sus inquietudes a pesar de sufrir ese mismo destino, hasta que pega un puñetazo encima de la mesa y toma las riendas de su vida, no la que le quieren imponer los demás.

El papel de la Antorcha Humana es el que quizás más respeta el canon tradicional. Johnny Storm sigue manteniendo su concepto de rebelde y poco seguidor de las reglas incluso llegando a la cuarentena, pero siempre un héroe con el que se puede contar, fiel adorador de su hermana mayor, a la que tiene en un pedestal. Así que en el fondo tenemos al cuarteto que todos conocemos, al científico obsesionado con su trabajo, a la mujer independiente y con carácter, al flamígero impulsivo y al acomplejado grandullón cuyo aspecto rocoso no es capaz de ocultar que bajo esa figura hay un gran corazón, aunque sea de piedra.

El mal que vamos a encontrar

Definir a un grupo de villanos base que pudieran hacer acto de presencia en este homenaje a la vida de Los 4 fantásticos nos traería a la mente multitud de opciones pero los estupendos lápices del siempre buen cumplidor Sean Izaakse tienen el placer de poner cara al sempiterno Victor Von Muerte, al Pensador Loco o a la cruel amenaza para la extinción de la raza humana que supone Galactus y su heraldo, Estela Plateada. También podemos ver brevemente al Hombre Topo o a Ulysses Klaue en papeles apenas de relleno, pues esta entrega de Toda una vida se diferencia, de la anterior de Spiderman, por presentar una aventura continuada sin detenerse en hechos muy marcados para los protagonistas de las diferentes épocas por las que van pasando, como sí se llevaba a cabo con Peter Parker.

A pesar de las diferencias con poca explicación nos encontramos con una obra muy recomendable por la utilización que va haciendo del entorno histórico y las diferentes administraciones políticas que tienden a mirarse el ombligo y no planificar más allá de la próxima reelección, por lo que plantear una defensa a largo plazo ante una amenaza como la de Galactus llega a convertirse en todo un calvario que conlleva sus sacrificios. Mientras Susan se convierte en abanderada de la lucha por los derechos civiles y de la mujer para no permitir que su nombre de superheroína la convierta en alguien invisible en todos los sentidos.

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