Cómics / Reseña MARVEL El Castigador nº 1 ¿Hasta dónde se puede estar dispuesto a llegar?
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Reseña MARVEL El Castigador nº 1 ¿Hasta dónde se puede estar dispuesto a llegar?

Frank Castle se convirtió en El Castigador tras ver como su familia fallecía durante un día de picnic en el parque. Panini Comics agita las turbulentas aguas para acercarnos a la siguiente etapa evolutiva de la figura que lleva dibujada una calavera en el pecho.

¿Qué camino vas a elegir?

Cuando te haces llamar El Castigador (Punisher en la versión original, que alguna vez hemos utilizado también por aquí) es difícil encontrar justificación para no hacer lo que haces. La vida te ha tratado mal. Has sufrido la peor de las pérdidas, la de tus seres queridos, sin poder hacer nada al respecto porque te desangrabas a su lado por culpa de un tiroteo en el que te viste envuelto sin haber sido la causa. Les sobrevives, les añoras, lloras por ellos, pero lo único que te dejan es rencor, rabia, ganas de revancha, de venganza eterna contra aquellos que no valoran las vidas de los inocentes, de los que matan, de los que desde ese día en el que tanto daño te hicieron encontraron a la horma de su zapato.

Porque para los que arrebatan una vida, sin ser en defensa propia, tiene que haber consecuencias y a veces el sistema no colabora lo suficiente. Por eso se alza la figura de un asesino que imparte su propia justicia del peor de los modos posibles. Frank Castle no es un hombre de métodos ordinarios, es juez, jurado y verdugo. Empuña el arma ejecutora sin que le tiemble el pulso. Su sentencia es rápida, eficaz, sin remordimientos. Y si su actividad habitual no era suficiente, ahora ha sido llamado por La Mano para convertirse en su rey de los asesinos mejor entrenados. Tiene los recursos necesarios para hacer lo que siempre ha hecho pero a una escala mayor. ¿Qué ha conseguido tentarle para unirse a aquellos a los que tantas veces ha masacrado?

Diagnostico: Asesinato

En este primer número, cargado de acción y revelaciones, vemos como nota llamativa el cambio sufrido en el vestuario de El Castigador, sobre todo la figura que ahora preside su pecho, una evolución de su característica calavera. Ahora la culminan cuernos y colmillos, que se adaptan a la iconografía de la organización oriental que ha pasado a liderar, bajo el asesoramiento de su suma sacerdotisa. Desde un primer momento parece que tanto La Mano como Castle han pasado a tener una relación simbiótica, ambas partes se benefician mutuamente y aunque desde el punto de vista del lector parezca que Frank predomina, no hay duda de que La Mano ha encontrado un pilar sobre el que forjar sus intereses.

Lo complicado pasa a residir en la dependencia que se genera entre los dos factores que han pasado a multiplicar sus esferas de objetivos. Ahora se han convertido en una fuerza difícil de parar, una organización que ha enfocado la muerte adaptada a una visión enfermiza de lo que debe ser la justicia frente a los que trafican con la vida de los demás, contra esos que no tienen escrúpulos a la hora de vender armas para enriquecerse a costa de un sufrimiento que parecen no ser conscientes de crear. Pero El Castigador no se va a quedar solo en la superficie del problema, su guerra siempre ha sido algo más y ahora tiene los ingredientes necesarios para, a su manera, terminar con todos aquellos que no han acatado sus normas, tentado por el mayor de sus descansos, por un deseo inalcanzable, formado aun más en el arte del asesinato.

El alma del que camina por el filo de una espada

Ya conocemos de sobra la obra de Jason Aaron, tanto a nivel superheróico como sus participaciones en obras independientes o de “majors” dentro del género negro. No todo lo que Aaron toca se convierte en obra maestra, ahí está su actual y criticada etapa en Los Vengadores que no termina de convencer. Pero si es cierto que cuando toca ciertos temas parece que se crece, que está más en su salsa. Este primer episodio ya nos deja suficientes perlas como para atraer nuestra atención, por lo que ha captado nuestro interés para seguir el resto de la serie, que en principio se anuncia para trece entregas en las que se irán intercalando especiales que van saliendo en USA durante el desarrollo de la maxiserie.

Y aunque Aaron no es la primera vez que se encarga de los guiones del personaje, ya tuvo en sus manos una etapa de veintidós números que sirvió para rematar la participación de Punisher en la más realista línea Max entre 2010 y 2012, ahora lo tiene que hacer dentro del tradicional Universo Marvel, con alguna víscera menos en el escenario. Para ello cuenta con el dibujo de dos artistas muy diferentes entre sí.

Por una parte el estadounidense Paul Azaceta, encargado del crudo flashback inicial que devuelve a Castle al momento en que derribado asistía a la confirmación de cómo iba perdiendo a su familia, mientras un realista Jesús Saiz derrocha su gran hacer en el resto de páginas, alternando la nueva vida de El Castigador junto al momento en el que La Mano fue en su busca como El Elegido entre los asesinos. Interesante inicio para una obra que promete cambiar al personaje de ahora en adelante.

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