Cómics / Reseña MARVEL Daredevil nº 27. Soliloquios tras el enrejado
Cómics

Reseña MARVEL Daredevil nº 27. Soliloquios tras el enrejado

Se ha desatado un motín en la prisión donde Daredevil cumple condena por un homicidio imprudente y el detective Cole North ha entrado para contener la situación. Panini Comics nos entrega a la mayor tensión que hemos vivido entre ambos desde que se conocieron.

El lado correcto de hacer las cosas

La justicia es ciega, así se la representa. Junto a una balanza y una espada, equilibrada y ejecutora. Matthew Murdock / Daredevil ha ejercido como abogado en muchas ocasiones, conoce el oficio y sabe cuál es el lugar donde debe posicionarse para cumplir con su deber. Pero no está exento de seguir aprendiendo, de comprender que puede estar equivocado cuando la sugestión le lleva a abrazar una parte de él mismo que acostumbra a reprimir todo lo que puede, su aspecto violento e iracundo, aquel que no teme forzar el método para lograr resultados, aunque le provoque mayor ceguera que la que ya posee en sus ojos dañados por los productos químicos que le afectaron hace ya tantos años.

North, por el contrario, afronta la situación abrazado a sus convicciones, a la manera de un policía inflexible, honrado, honorable pero también fuerte, elocuente y dispuesto a cruzar golpes con quien pretenda detenerle. Entre ambos surge un enfrentamiento más allá de puños y patadas que impactan sobre sus rostros, uno que contempla la palabra como un arma arrojadiza que les arrastra sin demora a lo más profundo de un conflicto eterno entre la bondad y la maldad, entre quienes somos y lo que queremos ser, entre la razón y la demencia inducida.

Bullseye y la horma de su zapato

Existe un dicho que relativiza la rivalidad, “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. Aquí lo podemos aplicar a la relación que surge entre dos enemigas íntimas, Elektra y María Tifoidea, que van a centrar su interés común en anular la amenaza que supone la presencia de varios Bullseye clonados. Las rencillas y cuitas pendientes se dejan a un lado cuando hay que enfrentarse con uno de los mayores asesinos despiadados que rondan el Universo Marvel, ya habrá tiempo de volver sobre ellas cuando todo acabe.

Ambas están recorriendo un camino que les ha emparejado con los protagonistas de la trama, la señorita Natchios con Matthew Murdock / Daredevil y María con Wilson Fisk. El amor de dos mujeres de armas tomar no es un tema que tomarse a la ligera, ambas han demostrado que por derecho propio defienden sus parcelas con todo el celo que sea necesario, aun a costa de sacrificarse por lo que aman. Y sobre todo siendo conocedoras del riesgo. ¿Hay una mejor manera de demostrar los viscerales sentimientos que tienen y la responsabilidad que sienten?.

Maldiciendo lo inevitable

Stefano Landini es el sustituto perfecto para Marcho Checchetto. Ya que no podemos contar con el dibujante que ha elevado Daredevil, la obra que comparte con Chip Zdarsky, a la categoría de imprescindible dentro de las series a seguir dentro de la Marvel actual, al menos que su sustituto sea un artista que mantiene su estilo y comparte país de nacimiento, ya puestos, Italia. Ese trazo más oscuro y brusco que encaja perfectamente con la acción que se desarrolla en cada página jugando con los claroscuros que ofrecen las escenas nocturnas o en lugares oscuros donde la luz apenas penetra.

Otro episodio redondo de los que hacen afición, en una colección que se disfruta mes a mes, con sus cliffhangers que nos dejan sin aliento de una entrega a otra, que engancha sobremanera y no ceja en el empeño de obtener un lugar destacado en nuestra colección. Pocas veces se encuentran joyas así dentro del mainstream y sea en grapa o aprovechando su recopilación en formato Marvel Premiere… no nos cansamos de decir que esto hay que tenerlo, sí o también.

Te recomendamos