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Reseña MARVEL Colección Los Eternos Tomo 3: De repente… ¡Los Celestiales! Integrando en el Universo Marvel

Colección Los Eternos 3 De repente... ¡Los Celestiales!

Llegamos al tercer tomo de esta colección en tapa dura, dedicada a Los Eternos, con su presentación en sociedad dentro del Universo Marvel por mediación de la serie protagonizada por Thor. Panini Comics une los designios del Dios del Trueno  con los de Los Eternos en la primera parte de una saga mítica.

Y Roy Thomas provocó la puesta en escena

La retrocontinuidad es un concepto del que ya hemos hablado en alguna otra reseña de mi puño y letra, un recurso utilizado ampliamente en los comics para introducir personajes o sucesos a los que se da mayor empaque al situarlos como algo que ya sucedió aunque sea la primera vez que lo vemos. En el Annual de The Mighty Thor #7 USA publicado en 1978 tuvo lugar la narración de un encuentro previo de Thor con la raza de Los Eternos, enfrentándose hace mil años a Dromedan, un villano que Jack Kirby había empleado durante su etapa al frente de los personajes que él mismo había creado.

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Roy Thomas, acompañado a los lápices por Walter Simonson, lleva a cabo ese ejercicio de introducir en el pasado del Universo Marvel a Los Eternos, aunque el Dios del Trueno no tiene la oportunidad de conocer en ese momento a la formación más conocida de la raza de inmortales con Ikaris a la cabeza, sino que lo hace con su padre, Virako, su tío Valkin (a la postre su padre adoptivo), su primo Druig y Ajak. Y para rematar la faena juega con los recuerdo de Thor para que ese pasaje quede en el limbo de su memoria.

Ya tenemos todo dispuesto

De ese modo nos encontramos con un viaje al presente que se vivía en ese momento (hablamos de comics publicados a partir de la primavera de 1979) en la colección del hijo de Odín. Thomas recupera el argumento principal de la colección de Los Eternos para traer a colación el juicio a la Tierra por parte de la Cuarta Hueste de Los Celestiales, esos dioses espaciales de difícil catalogación. De nuevo en la brega tendremos a Sersi, Thena e Ikaris junto a los mutados por los Desviantes, Karkas y el antes conocido como el Olvidado que ahora reencontramos como el Rechazado (cosas del directo, supongo).

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Esto último tiene su explicación pues un nuevo personaje va a retomar ese sobrenombre de Olvidado, el eterno que conoceremos más adelante como Gilgamesh. Todos ellos y muchos más eternos volverán a revivir la situación que envuelve a Los Celestiales mientras se van inmiscuyendo miembros del panteón nórdico además del griego, con Odín y Zeus siendo partícipes de la acción. Una saga que se prolongará también al siguiente tomo de esta colección, alargándose desde el #283 al #301 USA, una veintena de episodios si contamos con el anteriormente citado Annual.

Walter Simonson, John Buscema, Keith Pollard…

El talento que se agrupa para plasmar las ideas de Roy es completamente arrebatador, una pléyade de autores interesantes que dejan grandes momentos en estas páginas, aunque alguno como Simonson todavía no mostrase todo el esplendor que sus lápices tuvieron posteriormente. Buscema y Pollard realizan un gran trabajo manteniendo la estética con la que Kirby dotó a los Celestiales y sus máquinas, así como con Los Eternos, pero consiguiendo un efecto mucho más acorde al dibujo de la época, sin ese aspecto tan marcadamente sesentero que Jack había mantenido en su dibujo.

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La reestructuración del concepto Eternos para incluirlos en el Universo Marvel resulta un éxito, goza de gran coherencia por parte del guión y les hace ganar profundidad y mantener su esencia intacta. Las manos de Roy Thomas son absolutamente respetuosas con lo que habíamos visto hasta el momento y convierten la experiencia en algo que merece ser vivido, manteniendo el elevado tono que llevaba la colección de Thor tras haber sufrido un Ragnarok que no llegó a suponer el fin de los dioses nórdicos.