fbpx Reseña de Patrulla X 12. Vuelve Fantomex, vuelve el Mundo
Cómics

Reseña de Patrulla X 12. Vuelve Fantomex, vuelve el Mundo

patrulla x Giant Size X-Men: Fantomex Vol1 1

Con perdón de Gambito, el ladrón mutante de acento francés más popular de la franquicia mutante vuelve a primera línea en Patrulla X.

Ladrón, amante, mutante, experimento, Fantomex tiene tantas caras, que cuando habla sabes que miente, pero no puedes evitar quererlo. Tras su destrucción parcial durante la última etapa de La Increíble patrulla X y la mano de Charles Soule. Hickman lo devuelve con toda su personalidad para completar una historia que comenzó Grant Morrison, la historia de El Mundo.

El proyecto Arma X nacía de la mente de Barry Windsord Smith en su legendaria serie, en la que relató el nacimiento de Lobezno, un prodigio visual que no pierde fuerza con el tiempo. Poco  a poco el Departamento H reveló nuevas armas, por ejemplo a Masacre, y el mito de Arma X crecía. Grant Morrison mutaba el concepto en sus New X Men, convirtiendo mostrando a las armas XII y restantes, descubriendo a la madre del proyecto, Arma Plus, y dejando un personaje que siempre que hace su aparición, deja huella, Fantomex. Posteriormente el proyecto se ha visto destruido y renacido varias veces, llegando a revelarse que el Arma I era el mismísimo Capitán América. Su historia aumenta con cada autor que lo toma en sus manos, y es el turno del nuevo timonel del universo mutante, Jonathan Hickman.

Durante su vida, Fantomex ha entrado y salido de El Mundo, para evitar que las demás armas plus acabaran siendo eso, armas, sabemos lo que ocurrió. La corrupción acabó por tener que ser erradicada. Pero una parte ha sobrevivido, y la infección de Tormenta solo puede curarse en el lugar que vio nacer a las últimas Armas plus. No es la primera vez que se hace, y las anteriores no siempre acabaron bien.

Hickman escribe este segundo Giant Size que publica Panini dentro de la serie de la Patrulla X antes de entrar en el evento X de Espadas. Y se centra en unir lo que ya había presentado en la serie con el pasado de la franquicia, con la obra de Morrison para ser exactos. Y para ello recupera a un carismático mutante que había sufrido un cambio extraño y que no gustó demasiado a los fans en su última serie grupal, a Fantomex. El resultado es una historia que encauza nuevamente el proyecto con el presente mutante, y de paso nos deja una nueva cara del enigmático ladrón de acento francés más popular de Marvel (nuevamente con perdón a Gambito).

El dibujo de Rod Reis ya había acompañado a Hickman en Los Nuevos Mutantes, durante su aventura espacial en el espacio Kree-Shi’ar. Es un autor con claras influencias de Phil Noto y las etapas de Sienkiewicz en su etapa más heroica. Más cerca del primero que del segundo, muestra una gran claridad de ideas al presentar la trama, pero su composición de página resulta cuanto menos poco cuidada. Aún así, para esta historia su capacidad de crear mundos extraños de colores y formas estrambóticas encaja a la perfección.

En definitiva, una historia para recuperar a Fantomex, añadir el ingrediente que faltaba en la saga de Hickman para aclarar la dolencia de Tormenta. Hermoso visualmente, queda como un día de la Marmota extraño e irreal para un hombre que vive al día, pero no puede dejar de pensar en El Mundo como su madre, su ama, su infierno personal.