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Reseña de Infernales 3. Los pecados del pasado duelen

Infernales Nº 3

Infernales, la serie de los psicópatas se pone dura. No hay líderes, la misión se ha ido al traste, Mister Siniestro disfruta viendo a sus salvajes peleando y se abre el infierno, ¿Qué más podría salir mal?

En el tercer número de Infernales de Marvel Comics, Mariposa Mental lucha por el control de la manada, Cazador de cabelleras se enfrenta a su pasado, y Kaos ha vuelto a enamorarse de Madelyne Pryor. Las atrocidades pasadas vuelven a acosar a los mutantes más peligrosos de Krakoa, y la única respuesta que conocen, es la violenta. Correrá sangre y habrá destrucción, todo en nombre del amor, la amistad, y el liderazgo de la banda de psicópatas mutantes del megalómano sociópata de Mister Siniestro.

Infernales tomó el nombre de un grupo muy diferente, eran estudiantes, estaban aprendiendo. La actual encarnación del grupo es más bien la pesadilla de los protagonistas de Mentes Criminales, en su haber cuentan tantas víctimas que podrían considerarse un desastre natural si unieran cifras. Pero aún con todo eso, cada uno tiene sus fantasmas, y cuando los más poderosos vuelven, ni los más fuertes pueden evitar temblar, al menos un instante.

Los laboratorios de Siniestro escondían lo que todos esperaban, clones de los merodeadores originales, pero nadie esperaba al clon de Jean Grey, la Reina Duende, Madelyne Pryor. Menos el hombre que la amó hasta la locura, Alex Summers, Kaos. La fuerza de la naturaleza que sufre una disociación de personalidad en situaciones de estrés se enfrenta al amor, al dolor, y a la maldad de la que en otro mundo llegó a ser la madre de su hijo. Cazador de cabelleras es el único superviviente de los Merodeadores que no ha sido clonado hasta la extenuación, eso lo convierte en el objetivo del dolor que sufren sus compañeros, y también su única ayuda, ¿Qué puede hacer él? Por último tenemos a una líder elegida por su talento asesino, su fuerza, pero su liderazgo tienen que ganarse, y Chico Salvaje va a probar la carne de esos huesos si se lo permiten.

Zeb Wells va a por todas con su serie, y eso significa presentar a sus protagonistas de la forma más rápida que puede, destruyendo, matando, y luego los lanza a la boca del lobo. Los Infernales son monstruosos y salvajes asesinos, pero también trastornados mentales. Mariposa Mental y Kaos no necesitan mucha presentación, pero el resto son conocidos por sus objetivos, por los que han matado, darles forma, prepararlos para una nueva sociedad es la idea de Krakoa, pero la de Siniestro es quitarles el bozal, y dejarlos libres. Wells no se ha cortado a la hora de presentarlos como lo que son, pero se esfuerza en darles una profundidad que explica mucho de sus comportamientos.

En los lápices Stephen Segovia deja claro que es una serie de superhéroes, hay peleas espectaculares, trajes y poderes. Pero también es una serie de monstruos, que acechan en las sombras, física o mentalmente, y eso le permite jugar con las sombras y los claroscuros del dibujo. Los gestos, las posturas agresivas, definen a los Infernales. Por ejemplo Chico Salvaje, es un animal más que un hombre, está en un proceso constante, y nunca su físico ha dejado eso tan claro como con Segovia.

Infernales llegaba como sustituta de Ángeles Caídos, y está a la altura, supera en poco tiempo la acción y la sorpresa de su predecesora. Quizá haya menos filosofía, pero cuando la sangre corre tan rápido, no hay mucho tiempo para hablar.