fbpx Reseña de El Green Lantern Nº 7. El arma más poderosa del universo - Cinemascomics.com
Cómics

Reseña de El Green Lantern Nº 7. El arma más poderosa del universo

El Green Lantern 7 Grant MORRISON

En El Green Lantern Nº 7, Hal Jordan ha detenido la bomba U, pero, ¿a qué coste? Myrwhidden es la solución, lo es todo.

Sin dejar atrás sus intenciones con la serie de El green Lantern, Grant Morrison se aleja un poco de las historias policiales para jugar con la fantasía y la mitología del personaje, permitiendo a Liam Sharp crear un mundo nuevo, y sobre todo para llegar una vez más a los límites del medio, con un número que gira alrededor de una imagen, de una mapa, de un anillo.

Toda la operación que los Guardianes de la Galaxia iniciaron llego a su momento más peligroso cuando Jordan dudó de su deber, pero de lo que nunca dudó es de su valor, ni de su deber más básico, salvar vidas. Su sacrificio para poder detener la bomba U llevo su anillo al esfuerzo extremo, canalizando las energías de la batería principal de Oa, todo acabo en un fogonazo, donde no quedo nada ni del instrumento, ni del portador.

Pero el despertar de Jordan fue aún más sorprendente, al lado del mago Myrwhydden. Un enemigo que ha bebido del poder de su anillo, que ha sido encerrado en él, y que ha resultado siempre un enemigo duro. Venido de otra dimensión siempre moldea y destroza las leyes de la realidad, pero esta vez, solo tiene una cosa que entregar, una instrucción: Diles que te envía Myrwhidden.

Y así, en medio de la nada, del desierto lugar al que ha ido a parar, sin anillo, sin memoria, se enfrenta a un lugar desconocido, de arenas esmeraldas y seres alienígenas, con solo una guía, una hermosa mujer que tiene miedo de elevar su voz más allá de un susurro.

La historia, es un homenaje a la figura que siempre ha estado en la serie, da igual el tiempo, o los protagonistas, siempre ha existido un anillo, el arma más poderosa del universo, y también la herramienta más precisa, o el pincel más refinado. Porque la serie lleva su nombre, pero nadie le presta atención, porque la batería tiene forma de linterna, pero la luz la portan los anillos, los verdaderos protagonistas de los Corps.

Morrison despliega su arte para poder forjar un sueño en una historia, porque lo que Jordan ha sufrido ha sido una pesadilla y finalmente debe despertar, ya no hay pruebas, solo una misión, salir de donde esté. Y el escocés vuelve a dar la vuelta a la tortilla para poder contar un poco más, dejando que Liam Sharp muestre su arte de una forma tan poderosa, que han decidido quitar la viñetación tradicional, y convertirla en una metáfora de la realidad que está recorriendo el mejor de los Green Lantern.

Sharp está desatado en este número, pero no por el detalle, no por llenar el espacio, sino por todo lo contrario, por vaciarlo. Porque no hay viñetas, hay un mapa que recorremos con los personajes, un camino que los rodea cuando están en buen camino, pero desaparece cuando se pierden en el mundo fantástico que Sharp ddesenvuelve. Esta vez hay poco ce ciencia ficción, y todo de fantasía, donde Sharp siempre ha destacado, dejando 20 páginas ejemplares de cómo debe crearse un mundo, una clave, y sobre todo, como esconder a plena vista lo que el lector se pregunta.

No baja el nivel la serie, demostrando que mensualmente pueden sorprender, emocionar y seducir al lector, sin necesidad de más páginas que las 20 de cada cuadernillo. Morrison y Sharp encuentran la cuadratura del círculo, dejándonos siempre con ganas de más, contando lo justo, y jugando a ponerse a nuestra vera, y preguntarnos sobre lo que estamos leyendo.