Cómics

Reseña AFTERSHOCK Animosity Evolution Tomo 2. La riqueza de citar a grandes autores

Animosity Evolution 2

El spin off de Animosity alcanza su segunda y última entrega prevista con una temática más cercana a las conspiraciones políticas que el viaje hacia la madurez de su colección hermana. Planeta Comic continúa acercándonos a la editorial Aftershock y a sus más que interesantes comics.

Evolution tiene escrito a fuego el gen que Animosity lleva enarbolando desde su primer número. Pero los elementos que la diferencian, a pesar de los escuetos diez números que la conforman, son amplios desde su temática a su oscura apariencia. Evolution se centra más en la organización de gobierno que se llevó a cabo en San Francisco, ahora conocida como La Ciudad Junto al Mar. Ninguna sociedad es perfecta, y mucho menos desde el mismo momento de su creación. Los vicios se heredan de las anteriores estructuras y se tiende incluso a repetir errores no deseados ante la imposibilidad de contentar a todos.

Marguerite Bennett así nos lo hace ver y en esta serie paralela asistimos al establecimiento de un gobierno dictatorial que somete intencionalmente a los que van en contra de sus designios. Aunque moralmente los presupuestos de actuación de aquellos, sobre los que reposa la responsabilidad de establecer las normas a acatar, sean en pos de buscar el bien común para todos, humanos y animales, no significa que se encuentren dentro de la corrección que se pudiera admitir, figurando como medidas extremas ante situaciones que igual no lo demandan a esos niveles. La revolución se masca en el ambiente.

Bennett no esconde sus influencias en Animosity Evolution e incluso las muestra abiertamente al ser citadas en conversaciones explícitas o mediante textos de apoyo. Hablar de George Orwell (1903-1950) y referenciar directamente sus obras Rebelión en la granja y 1984 ya es toda una declaración de intenciones. Si bien ambas critican el totalitarismo, la primera de ellas lo hace basada en el giro que aplicó Josef Stalin al Socialismo Soviético, mientras que la segunda se apoya en una sociedad distópica del futuro donde se encuentra la creación del posteriormente afamado concepto del “Gran Hermano” que todo lo vigila. Pero si esta referencia no fuese suficiente nos encontramos con la obra más reconocida de Philip K. Dick.

Se trata de “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, aunque el público en general reconoce más fácilmente su adaptación a la gran pantalla, Blade Runner. Aquí nos encontramos con la crítica al impreciso límite entre lo natural y lo artificial, lo que entronca perfectamente con los animales convertidos en híbridos con piezas mecánicas. Y no va a quedar ahí, la Biblia, el Corán e incluso Los Simpson y su “Sin tele y sin cerveza Homer pierde la cabeza” aderezan una narrativa impecable que incluye hasta el terror en nuevas formas.

Y para reflejar todo esto tenemos el trazo versátil y en ocasiones hasta psicodélico de Eric Gapstur, cuya producción ha estado enfocada principalmente para el Universo DC, sobre todo como entintador, aunque también a los lápices en Flash: Season Zero. Junto al color aplicado por Rob Schwager encuentran una fórmula que experimenta con el clasicismo, la sobriedad, el componente tecnológico y el mundo onírico, por no hablar de la plasmación del universo animal, en sus poses y modos de moverse o sentarse.

Animosity Evolution ha servido para mostrar una cara diferente, centrarse en un mundo más adulto y menos aventurero, más pendiente de concepciones políticas y diplomáticas, de gestión de recursos e incluso de un terror psicológico que mantiene un suspense elevado en el comportamiento de alguno de los protagonistas de la historia. Evolution ha demostrado ser la compañía perfecta para complementar una historia, de por sí novedosa, que explora las relaciones entre los humanos y los animales.