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‘Prophecy’, el hombre del periódico te vigila

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La libertad que procura la red, mal entendida crea monstruos, y algunos matan. Esa es la base que Tetsuya Tsutsui utiliza en su manga ‘Prophecy’.

Una historia de crímenes, investigaciones, tecnología actual, y sobre todo de denuncia y reflexión. ¿Pueden controlarse las redes sociales?¿Deberían ser controladas?¿El anonimato de internet lo justifica todo?

Un cómic adulto que se ha publicado en Japón en 3 volúmenes y que llega a España tras una buena acogida en Francia, y en el país vecino son muy defensores de su cómic sobre el resto. La obra arrastra bastante polémica en cuanto a temas como el vigilantismo, la justicia callejera, el uso y privacidad de las redes o su uso indiscriminado. Pero ‘Prophecy’ no alcanza su máximo nivel en esos temas, lo hace cuando habla de personas, de dignidad y sobre todo de abusos laborales, mas en una sociedad estratificada y en la que el éxito es un sinónimo del valor personal.

La historia comienza conociendo al grupo de Ciberdelitos de la Policía, la primera investigación deja claro que tipo de poder sostienen, y que les interesa, son claramente una herramienta para la justicia, y para proteger el status quo general, el de las empresas. Pero al frente está una inspectora avida de poder, inteligente y maquinadora, Erika Yoshino, a la que acompañan un par de inspectores con sus propias peculiaridades. El éxito de la unidad se ve de repente quebrantado por un hombre que se enmascara con el periódico del día: “Shinbunshi” (papel de periódico), un personaje que lanza “profecías” que se vuelven reales.Más bien castigos sobre personas que abusan de otros, a través de las redes, o a través de su posición. Y es él mismo el que cumple las “profecias”, y las graba y las emite en internet, usa la herramienta de su enemigo para atacarlo. Un justiciero que busca la dignidad de la persona sobre una sociedad egoísta que sólo piensa en si misma y en sus éxito, por encima de las personas.

‘Prophecy’ mucho más que una investigación.

Pero la investigación sólo es la mitad del libro. La segunda parte es lo que de verdad impresiona de la obra de Tsutui. Una visita a las personas sin cualificación, los extranjeros, aquellos descastados por no estar preparados (ojo, que en Japón para un puesto piden 5 veces lo necesario para ello, y probablemente el jefe no tenga ni la mitad del conocimiento básico para llevarlo a cabo), mas que un canto a aquellos que están en lo mas bajo de su sociedad, asistimos a un grito desgarrador de seres humanos a los que les arrebatan la dignidad y se dejan, porque la sociedad necesita que sean discretos. ‘V de Vendetta’ era una apología de libertad y de cambio. ‘Prophecy’ es un lamento por las clases obreras niponas.

Prophecy

El arte de todo el tomo es correcto y muy serio, es un sheinen, lo importante es la historia, y al no tener ningún elemento fantástico o tecnológico que no sea realista. Por eso nos encontramos con uno de esos mangas en los que es importante prestar atención a los gestos y los rostros, tanto como a los textos. Con un ritmo que nos e acelera porque no lo necesita, nos plantea toda la trama, para luego darnos la bofetada con la historia real de todo lo que esta ocurriendo. Y lo hace tan suavemente que cuando lo terminas estas esperando que la historia continúe. Y también te deja con una sensación de empatía con esa mascara de periódicos, de que no sabes si hace bien, pero quizá sea necesaria.

‘Prophecy’ se compone de tres volúmenes, y creo que sería injusto que con un comienzo tan prometedor pensar en darle muchas vueltas a su temática. Pensar hacia donde se dirigirá la trama es mucho mas interesante. Hay posibilidades, pero tras el cambio de tercio del primer tomo, tiene que haber mucho más, desaprovechar tamaño inicio sería una pena. Una gran apuesta para Planeta en su departamento de manga, arriesgada, pero que en su primer tomo dejará al lector con ganas de mas.

Comienzo de la historia de “Shinbunshi”, un justiciero que usa internet para extender su justicia, a al vez que es su campo de caza. Un hombre que pelea por las personas en una sociedad deshumanizada como es la japonesa. Dónde sólo los ganadores merecen vivir, o por lo menos vivir dignamente. Profunda, dura e inteligente, esperaremos ansiosamente el resto de la historia.