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‘Polar. Surgido del frío’. Tres colores son suficientes para la acción

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El valenciano Víctor Santos trae un cómic cargado de acción y de todo el potencial que el dibujante puede aportar con sus lapices y colores. Espías, asesinos, agencias de información cruzan sus disparos en las páginas de ‘Polar. Surgido del frío’.

Un experimento narrativo que comenzó en la red y que ha terminado siendo una novela gráfica de narrativa superlativa.

Polar es la culminación de algo que comenzó en internet, como un experimento visual en el que Lictor Santos quería probar sus ideas en cuanto a narrativa en cómic. Desde el 2011 podíamos ver como avanzaba este proyecto que planteaba al lector un desafió visual. El artista explotaba con tres colores, blanco, negro y rojo, toda su capacidad para contar y “cómo contar”. Y al final el proyecto era una historia, y la calidad para su publicación era innegable. Y así, la editorial Dark Horse, que ya publicaba a Santos en los USA, lanzaba esta primera temporada de ‘Polar’. Si, primera temporada, porque afortunadamente para los amantes del cómic habrá más.

El tomo recopila los primeros dos años de la historia, ahora supongo que hasta podríamos nombrarla como serie de álbumes o novelas gráficas, ¿no?. Esta primera entrega recupera un personaje de una obra anterior ‘Black Kaiser’, un antiguo espía soviético de los tiempos de la Guerra Fría, una mezcla entre James Bond, Nick Furia y un agente de UNCLE (serie televisiva que en España se conoce como ‘el agente de CIPOL’) o Misión Imposible. Kaiser descubre que su cabeza tiene un precio pero desconoce quién se lo ha puesto, y porqué. Una carrera contrarreloj para resolver su problema, un viejo agente de una era ya olvidada, que quiere ser olvidado, contra un mundo que quiere olvidarle, de forma rápida y mortal.

La historia es bastante simple, es una carrera en busca de un objetivo que eliminar, un nombre que borrar para que el protagonista quede en paz con un mundo que no lo necesita, y que él no necesita. Sencillo y directo, al grano, la base argumental necesaria para poder trabajar en el campo visual, sin pretensiones de gran obra literaria ni grandes giros argumentales. Es todo lo que Santos necesitaba para trabajar lo que de verdad le interesaba. No por ello deja de ser una buena historia, pero lógicamente no hacia falta complicarla mas allá de lo necesario. Aunque cuenta con sus guiños literarios, esa calle Melville que indica la dirección, como a Ahab donde encontrar a Moby Dick para su última batalla. O ese cartel publicitario de una película que recuerda a ‘Pulp Heroes’, una de sus obras. Es puro cine negro con una pizca de historia de espías.

Polar cómic

Y es en este punto donde ‘Polar’ gana enteros, el tomo se lee de un tirón, es adictivo como un caramelo o como el café. Rápido, duro y contundente. Bello y complejo. El valenciano quería probar muchas cosas en ‘Polar’, y encontramos muchos recursos que han ido apareciendo en sus obras mas recientes, y que (suponemos) fueron probadas en estas paginas. Los ambientes y las sombras no contienen grises, se esfuerza en plantear todo en blanco y negro, en sombras sin difuminar. Es una obra de genero “noir”, y eso lo dice de la primera a la última pagina. El rojo empapa las paginas para señalar el dolor, la muerte y forma sombras de iconos, que varias imágenes religiosas tomen ese color no es algo aleatorio. El blanco es tan omnipresente como indica su titulo, el cómic transcurre en el frío, en la nieve, en el blanco más puro, un escenario claro para hechos oscuros, un negro que no tapa el rojo de la sangre.

Es la narración lo que más interesa de esta obra, y como reza en su portada la cita de Azzarello: “es toda una hazaña de la narración visual”. Y lo hace a base de composiciones de página dinámicas, arrastrando al lector a la velocidad e las viñetas. A golpe de cámara lenta con múltiples viñetas de planos detalle. Con grandes panorámicas compuestas de movimientos a través de las imágenes de una composición. Pensamientos y experiencias que se desarrollan en la sombra de los personajes que las cuentan. Planos espectaculares con ángulos poderosos. Una búsqueda del ritmo increíble a través peleas divididas en encuadres detallados como si de una coreografía se tratara. Y por encima de todo, el espectáculo como norma. Influencias de Steranko y el Miller de los primeros Sin city son evidentes, pero tambien del cine de Sergio Leone y del cine de acción de Hong Kong.

No es de extrañar que ‘Polar’ se haya fijado en la industria cinematográfica, bebe del cine de acción, del de espías y detectives oscuros, y sobre todo del western. Género que Víctor Santos aprecia y homenajea en muchas de sus obras, en esta aparece la calle Leone, por su pasión por el cine del director italiano. Una obra que destaca por su belleza, su crudeza y la inversión de trabajo en cómo contar una historia  Puede que Black Kaiser quiera ser olvidado por el mundo, pero el mundo no olvidará sus acciones en las paginas de este cómic.

José Carlos Royo
Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote.Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo.Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para que este de verdad vivo.