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‘Paletos Cabrones. Futbol’, en el campo si no sangras, no mereces jugar, en todos los campos

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En ‘Paletos Cabrones. Futbol’ Jason Aaron nos cuenta la historia del malo, del villano, de un jugador que solo vive para ganar

Paletos Cabrones, FútbolNo hay nada más importante para un pueblo que su orgullo, y su equipo porta sus colores, su fuerza, si un jugador no se deja el alma en el campo no merece llevar esa camiseta. Jason Aaron nos cuenta la historia del malo, del villano, de un jugador que solo vive para ganar, para el todo o nada, y se escribe con sangre. ‘Paletos  Cabrones. Futbol’ es la segunda línea argumental sobre ese mundo tan cercano y lejano, el sur, el infierno.

Cuando solo era un enclenque, Euless Boss quería jugar a fútbol, pero era malo, muy malo, el viejo Ol’ Big no vio la calidad, vio el espíritu, ansioso de jugar, de luchar de vencer, pero no fue capaz de alcanzar a ver la profundidad de ese deseo, de ser poderoso, de sangre, la de otros. Cuando llegaba a casa su vida era una mierda, y empeoraba por momentos, Boss se abría camino a bocados como fuera, y cuando no pudo jugar, entreno, y cuando no  pudo aguantar a su padre lo arreglo. El camino hasta la cima está empedrado en dolor, pero el jefe Boss lo hizo más fácil tiñéndolo de sangre, la sangre de otros.

Aaron y Latour continúan con su recorrido por el espectro de colores que componen la vida en el sur profundo americano. Y lo hacen radiografiando una de sus mayores pasiones, el deporte, el futbol en concreto. Ese deporte de hombre que produce titanes y dioses caídos, héroes y villanos que duran toda la vida aunque muchas veces no pasen del equipo del instituto. Jason Aaron cuenta como un chico puede convertirse en un monstruo por ambición, por poder, y colorea la historia del condado de Craw Alabama con la historia de Boss. Una historia negra, roja, y que siempre acaba con violencia.

Paletos Cabrones #2

El nivel gráfico sigue siendo notable, Jason Latour mantiene su estilo de trazo duro, sucio, muy adecuado para una historia sucia, dura y sobre todo roja, como el color que predomina en este cómic. Sus personajes no son sólo diseños, son de carne y hueso, con sus propias características identificables, ya sean psicológicas o físicas, puedes leerlas en cada línea y cada raya de su dibujo. Serie negra en estado puro, contada sobre fono escarlata.

‘Paletos Cabrones’ es una de las mejores series de Image y del mercado del cómic americano en  general, y mantiene el pulso, con una historia al mas puro estilo Aaron, y con la fuerza del dibujo de Latour, pero puede que no atrape tanto este arco argumental como el primero. ¿Por qué? Porque no somos como los estadounidenses, a pesar de identificarnos y empatizar con los personajes, ya sea por cariño, odio o repulsión, su carácter con respecto a los deportes quizá sea un poco lejano para nosotros. Aunque la pasión por el deporte rey, nuestro futbol, su soccer, es muy cercano, no existe desde tan nivel seminal, no somos capaces de entrar en un mundo como es el futbol de instituto como lo hace un estadounidense, y por eso cuesta un poco más llegar a interiorizar tanto a Boss, y si no eres aficionado al deporte es un poco más complicado aún.

En pocas palabras, Jason Aaron sigue limpiando el animal que ha cazado, nos enseña los músculos que mueven a su presa, ha arrancado la piel, pero ahora llega el vástago de Tubb, y toca desgajar el musculo para enseñar las tripas. Porque así es ‘Paletos Cabrones’ un animal destripado que asar en una hoguera, una comida dura, sin cocinar, que necesita de estómagos fuertes, porque no todo el mundo puede masticar carne casi cruda y sangrante.

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Reseña Panorama
Crítica de Paletos Cabrones. Futbol
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José Carlos Royo
Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote. Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo. Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para que este de verdad vivo.