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Crítica de Nunca apagues la luz. Un ente maligno que no pierde el tiempo

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Del productor James Wan (Expediente Warren: The Conjuring) llega ‘Nunca apagues la luz’, una historia sobre un ser desconocido y aterrador que acecha en la noche.

Cuando Rebecca se fue de casa, pensó que había dejado atrás sus miedos de la niñez. A medida que iba creciendo, nunca estaba realmente segura de lo que era real o no cuando se apagaban las luces…. y ahora su hermano pequeño, Martin, atraviesa los mismos sucesos inexplicables y aterradores que una vez pusieron a prueba la cordura de Rebecca y amenazaron su seguridad. Un aterrador ente con una misteriosa predilección por su madre, Sophie, ha resurgido.

Nunca apagues la luz

Crítica de ‘Nunca apagues la luz’:

A diferencia de las clásicas películas de terror en las que el mal se manifiesta poco a poco y se tarda en ver a la bruja o demonio de turno casi hasta el final de la película, aquí se nos muestra lo que hay desde el principio, y la explicación de donde procede el ente maligno la conocemos rápidamente. De este modo podemos centrarnos en recibir unos sustos de muerte que nos van a hacer saltar de la silla. Aunque a la mayoría de los puristas de películas de terror esto no es de su agrado, y prefieren percibir el miedo mediante trucos psicológicos con la música de fondo y con juegos de luces y sombras, de vez en cuando encontramos una de este estilo que rompe con el modelo clásico y va al grano. El maestro de este estilo es Sam Raimy, que sin duda habría ido más al grano todavía, y habría añadido unos cuantos litros de sangre, que en esta ocasión no aparecen.

El ente maligno no soporta la luz, y cuando encuentra un hueco de oscuridad aparece en todo su esplendor sin esconderse, yendo al grano, a lo que ha venido a hacer. Esta formula la hemos visto en alguna otra película como “En la oscuridad”. En esta ocasión el ente es bastante inteligente y no quiere perder el tiempo, aun así, casi siempre lo único que consigue es dar un susto de muerte porque la luz lo repele.

Los actores hacen un buen papel aunque a veces no es creíble que después de un susto de grandes proporciones,  al aparecerles el ente,  se queden después tan tranquilos como si nada hubiera pasado. Podemos decir que el comportamiento de los personajes no es muy normal en este aspecto y aquí puede que flojee el guión.

Si se espera de una película de terror que te haga sentir miedo y que te de buenos sustos, está es perfecta para ello, aunque a muchos les guste otro tipo de terror menos directo y mas psicológico.