Noticias / Cine / Cine de culto / Motivo por el que nunca hicieron secuela de El quinto elemento (1997)
Cine de culto

Motivo por el que nunca hicieron secuela de El quinto elemento (1997)

Motivo por le que nunca hicieron secuela de El quinto elemento (1997)

El quinto elemento es una película de culto de ciencia ficción dirigida por Luc Besson y protagonizada por Bruce Willis y Milla Jovovich.

La película El Quinto elemento fue la producción europea más cara de la historia en ese momento. Ya que contó con un presupuesto de unos 90 millones de dólares y recaudó más de 263 millones convirtiéndose en el noveno mayor éxito comercial de 1997. Aunque la crítica en ese momento se mostró muy dividida, actualmente forma parte de una de las grandes historias de ciencia ficción de los años 90, ya sea por su espectacular ambientación al estilo Moebius, su trama o sus grandes dosis de acción y humor.

Según Robert Mark Kamen, uno de los guionistas de El quinto elemento, parece que los números en taquilla no fueron lo suficientemente buenos como para que hicieran una secuela:

«El guión tenía en realidad 180 páginas, y luego Luc Besson le añadió una segunda parte, que tampoco tenía sentido. Íbamos a hacerlo como una secuela, pero no tenía sentido, y El quinto elemento no era lo suficientemente grande en Estados Unidos. Fue enorme en el resto del mundo, y es un clásico, pero solo ganó 75 – 80 millones aquí. Estaba muy adelantado a su tiempo. Así que nunca hicimos la secuela, y la secuela habría sido tomar las otras 180 páginas que tenía Luc y convertirlas en un guión».

¿Realmente haría falta una secuela?

El quinto elemento tuvo un final bastante conclusivo, ya que los protagonistas pueden detener el planeta maligno que viaja a gran velocidad hacia la Tierra. Así que una segunda película debería plantear otra época con otros personajes o una historia aún más loca.

Pero aunque Luc Besson nunca pudo hacer la secuela de El quinto elemento, al menos estrenó Valerian y la ciudad de los mil planetas (2017) que tenía una temática y estética similar, aunque con mejores efectos especiales. Pero por desgracia su recaudación no fue lo suficientemente grande como para ser del todo rentable.