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MARVEL HC Longshot: Origen. El soplo de aire fresco de un tipo con suerte

Marvel HC. Longshot

Llegó desmemoriado, sin saber ni cuál era su nombre, perseguido por seres monstruosos desde otro plano dimensional. Le bautizaron Longshot por su tremenda suerte. Panini Comics recopila la serie limitada de seis números que le sirvió de presentación, en un tomo de tapa dura de bella factura.

Tu suerte, mi desgracia

“La fortuna sonríe a los audaces” decía el poeta Virgilio en la Eneida. Otra cosa no se puede argumentar de primeras cuando pensamos en el personaje creado por Ann Nocenti y Arthur Adams para la serie limitada que tenemos entre las manos. El entorno que le rodea todavía no hacía suponer que le iba a situar entre las redes del Universo Mutante. Nocenti y Adams crearon todo un lore alrededor de Longshot que incluía a Mojo y Espiral, entre otros, que ya tenían algunas de las características que después arrastraron de forma muy marcada, como la obsesión por la audiencia de las producciones cinematográficas del Universo Mojo.

Todo ese derroche de creatividad fue concentrado en tan solo un puñado de episodios que tanto juego dio posteriormente en las series-X desde mediados de los ochenta y ya entrados en los noventa, con daños colaterales como los personajes conocidos como Bebes-X o Excalibur. Pero aun tendría que llegar el Annual número 10 de La Imposible Patrulla-X para que el apuesto rubio de otra dimensión entrase en contacto con los mutantes ya en manos de Chris Claremont y un inspiradísimo Alan Davis. En su origen los personajes de Marvel que le acompañaron estaban en una liga muy diferente pues Spiderman, Hulka o el Doctor Extraño tuvieron la oportunidad de establecer su primer contacto con Longshot en estas páginas.

La metafísica del poder

No podemos decir que la carrera de Ann Nocenti en Marvel fuera muy larga pero desde luego sí puede decirse que recordada. Debutó con los guiones de cuatro números de Spider-Woman, que cerraron el primer volumen de la colección, y tras esta serie limitada de Longshot estuvo cinco años al frente del procesador de textos en una muy recordada etapa de Daredevil junto a los lápices de John Romita Jr. Con Longshot se desmelena, con la inclusión de conceptos nuevos constantes para dar desarrollo a los personajes que incluye en estos números. Lanzó al estrellato a un desconocido habitante de otra dimensión y lo hizo de la mejor de las formas, le dio alma.

Además aprovechó para lanzar sus propias ideas metafísicas sobre la existencia de un creador y las turbias prácticas de los gobernantes que se creen dioses moviendo los hilos, haciendo que Longshot sea el rebelde que se opone al poder desde su posición de esclavo, un concepto ya utilizado a lo largo de la historia del planeta Tierra, pues las rebeliones de aquellos que se encontraban sometidos han sido incluso famosas… que se lo digan a Espartaco, sin ir más lejos. Aun así Nocenti llama a levantarse ante la opresión desde la inocencia, con conceptos del bien y el mal muy claros y definidos, sin ambages, con un Longshot que puede tener cientos de dudas pero sabe distinguir perfectamente que la vida no se puede quitar alegremente.

El dibujo de Arthur Adams

En 1985 asistimos a la irrupción de un joven autor cuyas líneas eran tan detalladas y trabajadas que los tiempos de entrega lastraron la posibilidad de verle en una serie regular de manera constante. Sus apariciones se restringieron a series limitadas, Annuals y especiales, así como bastantes portadas. Disfrutar de Arthur Adams es todo un deleite para la vista. El nivel de sus ilustraciones a mediados de los ochenta no estaba a la altura de muchos. Aparte de Longshot tuvimos el placer de verle en los Anuales de ese mismo año donde tuvieron lugar lo que conocemos como Las Guerras Asgardianas, con La Patrulla-X y Los Nuevos Mutantes enfrascados en una aventura en Asgard de lo más memorable y recordada.

En la serie limitada del tomo que nos ocupa ya demuestra de lo que es capaz, aunque el entintado de Whilce Portacio, siendo estupendo, no embellece al nivel del que se puede aplicar el propio Adams o Terry Austin, pero apenas un paso por detrás. Las representaciones de Mojo, Espiral y compañía que ejecuta con maestría se convirtieron en un canon invariable para el futuro, difícilmente se podían mejorar aquellas creaciones tan perfectas. Incluso la locura del invertebrado señor de Mundo Mojo brota de su mirada inquietante en una permanente fijación del que no puede parpadear.

Un éxito instantáneo

Longoshot se convirtió en un éxito instantáneo, un debut en todos los sentidos que encumbró a sus creadores y catapultó al personaje, apenas un año después, a las páginas de los mutantes superventas. La Patrulla-X le abrió las puertas de par en par, enamoró a casi todas las chicas con las que se cruzó. Los lectores masculinos envidiábamos su suerte pero también su belleza y su larga melena rubia propia de un cantante de “heavy”. Bienvenidos a el universo del afortunado, bienvenidos a la creatividad sin límite.

Este tomo se complementa además con una gran cantidad de diseños, bocetos e ilustraciones de Arthur Adams para la serie, así como lo que Ann Nocenti tenía catalogado como la Biblia de Longshot, donde podemos ver como tenía planteado en origen todo el diseño del personaje y su universo. Unos extras más que interesantes.