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MARVEL Gold La imposible Patrulla-X Tomo 7: La Masacre Mutante. Algunas de las más memorables historias de los X-Men

MARVEL Gold La imposible Patrulla-X Tomo 7: La Masacre Mutante

No solo de números de la colección normal vive la historia de un grupo como La Patrulla-X, también sus especiales o las series limitadas forman parte del legado que se ha escrito desde los años 60

Panini Comics agrupa en un tomo espectacular no solo los episodios de La Masacre Mutante de Patrulla X, sino las Limited Series junto a Los 4 Fantásticos y Los Vengadores.

Llegan los crossovers multitudinarios

Con La Masacre Mutante apareció una nueva forma de hacer comics, los crossovers entre colecciones con una historia como fondo común que agrupaba a diferentes personajes que ni siquiera tenían que compartir lazos entre ellos como ser mutantes o estar ligados a Los Vengadores. Los cruces terminaron por convertirse en una práctica anual y en los mutantes fue hasta desnaturalizador y complejo, saltando de un evento a otro en breves espacios de tiempo.

A la Masacre le siguió La Caída de los Mutantes, Inferno o Proyecto Exterminio, por citar algunos de los que tuvieron lugar en aquellos primeros años de explotación de la gallina de los huevos de oro. Aquellas sagas tuvieron mucha relevancia aunque hallemos altibajos en algunas de ellas. Nos trajeron importantes novedades bajo la batuta de Chris Claremont, desde un nuevo status quo para La Patrulla-X a la presentación de una ubicación tan relevante como Genosha.

La Masacre Mutante nos enseñó que todo lo que creíamos estable era susceptible de cambiar. No solo los Morlocks iban a sufrir en sus carnes el ataque de Los Merodeadores, personajes como Rondador Nocturno, El Ángel o Kitty Pryde tuvieron un antes y un después tras lo sucedido en los túneles de metro abandonados bajo Nueva York. Incluso podríamos afirmar que tanto la señorita Pryde como Kurt Wagner formaron parte de Excalibur desde su origen por culpa de los sucesos de La Masacre Mutante. Hablamos de consecuencias relevantes, lo suficiente como para generar incluso gran parte del argumento de la serie limitada que iba a enfrentar a La Patrulla-X y a Los Cuatro Fantásticos. Con el asalto a los Morlocks empezaban los frutos de la amistad forjada anteriormente entre Claremont y Louise Simonson, salpicando también al marido de ella, el gran Walter Simonson.

Los Annuals entre veteranos y noveles

Como si de otra tradición se tratase, los especiales de periodicidad anual de La Patrulla-X y Los Nuevos Mutantes incluían cruces entre ambas formaciones. Anteriormente habíamos asistido a las conocidas como Guerras Asgardianas y ahora el nuevo cruce iba a tener como protagonista a Mojo y su Mundo de Sueños, ya presentado en la serie limitada de Longshot.

Alan Davis aportaba sus lápices al The New Mutants Annual #2 mientras Arthur Adams hacía lo propio con el The Uncanny X-Men Annual #10, para introducir a su propia creación en el Universo Mutante, continuando así con la labor que había realizado en los Annuals de ambas colecciones el año anterior. Pero Longshot no iba a ser la única novedad. Esas historias sirvieron para colocar a Betsy Braddock, Mariposa Mental, como miembro de pleno derecho de la Escuela del Profesor Xavier para Jóvenes Talentos.

La velocidad de trabajo de Arthur Adams le impedía hacerse cargo de una serie abierta. Sin embargo no era el caso de Alan Davis. El británico llego a tiempo de participar en el último episodio de La Masacre Mutante (con el primer enfrentamiento entre Lobezno y Dientes de Sable) y sus posteriores consecuencias, así como el Annual #11 de los X-Men que cierra los contenidos de este tomo, aquel en el que La Patrulla-X se enfrentaba al reto de La Ciudadela de la Luz y la Sombra, recuperando a personajes que conocía perfectamente de su etapa en la división británica de Marvel, el Capitán Britania y su chica, Megan.

La etapa de John Romita Jr. en la colección llegaba a su fin de una forma un tanto abrupta pues se ocupó solamente de un número y medio del crossover principal aquí incluido. En realidad la parte gráfica entró en una época de duda, con episodios dibujados por Rick Leonardi, Barry Windsor-Smith o Jackson Guice, hasta recuperar a un dibujante fijo en la figura de Marc Silvestri, cuyo primer contacto tuvo lugar en The Uncanny X-Men #218, tras su satisfactorio paso por los tres primeros números de la serie limitada The X-Men vs The Avengers.

Series limitadas de gran importancia

Los enfrentamientos de La Patrulla-X con los dos grandes grupos de Marvel alejados del entorno mutante, Los Cuatro Fantásticos y Los Vengadores, hicieron correr ríos de tinta en aquella época. Las historias tejidas por Claremont y Roger Stern, respectivamente, nos ofrecieron diferentes facetas. La aventura de Los 4F tiene una ambientación más intimista y personal. Todo un drama que juega con las emociones y pone en grave riesgo no solo la salud de una fantasmal Kitty Pryde sino que a punto está de costarle su propia integridad a la Primera Familia de Marvel. Todo ello con el Doctor Muerte muy cerca de lograr la mayor de sus victorias a costa de la cordura de Reed Richards.

Jon Bogdanove realizó su mejor trabajo hasta la fecha. Nunca le hemos visto rayar en Marvel a semejante nivel posteriormente. Formar pareja con la tintas de Terry Austin le favoreció bastante. Las pesadillas que vive Franklin Richards todavía resuenan en mi mente más de treinta años después. La limited contra Los Vengadores apuesta más por la acción y va a suponer el debut de Los Supersoldados Soviétivos, lo que hará que Los Héroes más Poderosos de la Tierra se unan a los mutantes proscritos para derrotar al enemigo común. Silvestri, como ya hemos comentado, destacó sobremanera. La propuesta de Stern no dejaba en buen lugar la intención de la editorial de acercar a Magneto al buen camino, por lo que Tom DeFalco se encargó de finalizar la serie acompañado a los lápices por el cumplidor Keith Pollard.

Estamos por tanto ante 624 páginas, de puro espectáculo, que no deben, ni mucho menos, ser menospreciadas. No solo por son relevantes y encuentran su complemento en otros tomos publicados recientemente, como el Marvel Gold Factor-X: Bautismo de Fuego o la reedición en tapa dura de la serie limitada con el origen de Longshot, estamos ante el inicio de una nueva época para los mutantes en general y La Patrulla-X en particular. Chris Claremont continuaba haciendo honor a su título honorífico de Patriarca Mutante y todavía le quedaban unos años de recorrido que seguirían elevando a los X-Men a lo más elevado de las listas de ventas.