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Los supervillanos como Cráneo Rojo también mueren

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Panini Comics publica en un único tomo ‘La muerte de Cráneo Rojo’ con guión de J. M. DeMatteis

Portada del cómic 'Capitán América. La muerte de Cráneo Rojo'
Portada del cómic ‘Capitán América. La muerte de Cráneo Rojo’

Cinemascomics.com publicó recientemente un artículo sobre el trágico final de Peter Parker en el cómic ‘La muerte de Spiderman’ de la saga Ultimate. Además del Hombre Araña, otros como Batman, Superman o el Capitán América han vivido ese fatal destino, pero, ¿qué sucede con los supervillanos?, ¿también mueren? La respuesta es afirmativa y un claro ejemplo es la obra que Panini Comics ha publicado en el formato Marvel Gold: el ya clásico ‘Capitán América. La muerte de Cráneo Rojo’ que vio la luz en 1984 y que incluye distintos cómics con el guión mayoritariamente de J. M. DeMatteis y el dibujo de Ron Frenz, Herb Trimpe, Paul Neary y Mike Zeck.

El momento culminante de este volumen es el enfrentamiento entre el Capitán América y Cráneo Rojo en su escondido búnker, que sucede en los cómics ‘Sturm und drang: ¡La vida y hechos de Cráneo Rojo!’, ‘El búnker’ y ‘Das Ende!’, todos ellos con guión de DeMatteis y dibujo de Paul Neary. Un cara a cara que no es simplemente físico sino verbal y psicológico. Un choque entre dos modos de ver el mundo, antagónicos, pero a la vez dos polos que se parecen necesitar. No habría Joker sin Batman y a veces creo que tampoco habría Batman sin Joker.

Imagen del cómic 'La muerte de Cráneo Rojo'
Imagen del cómic ‘La muerte de Cráneo Rojo’

La suya es una lucha a muerte entre dos ancianos después de que Steve Rogers fuera envejeciendo poco a poco tras ingerir un veneno diseñado por el mismo Cráneo Rojo. Con los dos ya sin máscara, el nazi decide contarle a Steve Rogers el porqué de su dolor y su odio visceral hacia el mundo. Le habla sobre su pasado desde el momento en que nació. De cuando su madre falleció al dar a luz y su padre intentó matarlo por ser el causante de la muerte de su esposa; de cómo fue salvado por un médico que años después quiso matar con sus propias manos; de cómo asesinó por primera a un amor no correspondido; de cómo la irá y el odio fueron recorriendo sus venas desde su nacimiento y de cómo fue adiestrado por el mismo Adolf Hitler. “Miré fijamente a esos ojos llenos de odio”, le cuenta a Steve Rogers, “y vi un reflejo de mis miedos y frustraciones más oscuros. Vi todo lo que yo era… Y todo lo que podría ser. Vi el mal encarnado… y en ese instante, morí… ¡Y renací! El Führer juró hacer de mí un nazi perfecto…”. Y por supuesto que lo consiguió.

Cráneo Rojo cuenta cómo sobrevivió a un terrible ataque y cómo llegó a dejar embarazada a una “sencilla campesina sumisa” para que naciera su heredero. La suerte no le sonrió: la madre murió y tuvo una hija y no un hijo. Estuvo a punto de asesinarla pero le perdonó y prefirió adiestrarla, llenarla de odio. Pasaron los años y el nazi vio cómo iba envejeciendo. Algo tenía claro, si su objetivo era morir quería llevarse a su gran enemigo con él: el Capitán América. Y para hacerlo quería que fuera luchando con un Steve Rogers lleno de odio.

Cráneo Rojo es consciente de que se está muriendo, pero su diabólico plan se encuentra en que el Capitán también se muere. De hecho, Cráneo Rojo le inyectó un veneno mientras estaba inconsciente. Así la lucha será hasta el final. “¡Sabía que no podía enfrentarme solo a la tumba! ¡Sabía que teníamos que enfrentarnos juntos a la muerte! ¡Es nuestro destino, Capitán!”. Rogers se resiste, no quiere seguir luchando pero las terribles acciones de su enemigo le empujan al final del cómic a ello: “¡Nunca había llegado a odiar a un hombre porque fuera mi enemigo! ¡Pero tú…! (…) ¡Te… odio, Cráneo, odio lo que eres, lo que les has hecho a mis amigos, lo que has hecho al mundo! ¡Te odio con una pasión que me asusta! (…)”. El punto culminante de la obra llega cuando el Capitán América está apunto de golpear a matar a Cráneo Rojo. Pero algo le detiene. Aquel valor que hace que Batman solo quiera infundir miedo y dolor a sus enemigos, pero no la muerte. Esto le convertiría en uno de sus enemigos. El Capitán América cierra los ojos y deja que la enfermedad haga el trabajo y acabe con la vida de su enemigo mientras le sostiene en brazos.

Portada alusiva a Cráneo Rojo
Portada alusiva a Cráneo Rojo

Además de la presentación de la Madre Superiora, hija de Cráneo Rojo, lo interesante del volumen se halla en el combate psicológico entre estos dos enemigos a los que la muerte persigue, quienes en teoría ya no tienen nada que perder en su pelea milenaria y menos en esta que se presenta como la última. Las dudas del Capitán América y la tentación que representa ese demonio con máscara roja centran la tensión más que los golpes, más que los puñetazos.

Puede que esa integridad demostrada por Rogers afectara también a DeMatteis cuando después del último número (firmado con pseudónimo) decidió dejar la colección del Capitán América ya que no se aceptaron desde Marvel los planteamientos que tenía preparados para el personaje tras su lucha contra Cráneo Rojo. Entre otras ideas, quería que Rogers abandonara su identidad de Capitán América y se enfrentara a su propio país. Rogers sería posteriormente asesinado por el Nómada. DeMatteis se despidió en el cómic ‘Captain America #301 USA’ con el texto ‘Adiós, América’: “No, no estoy desertando a la Unión Soviética (algo que el título de este pequeño ensayo podría dar a entender) sino que dejo la colección del Capitán América. Después de 34 números estoy guardando mi escudo, doblando mi bandera y dando saltitos hacia el sol poniente mientras silbo ‘Yankee Doodle Dandy’. Me lo he pasado genial en esta colección. El Capi es un gran veterano del universo Marvel y ha sido entretenido actualizar su leyenda y desarrollar al hombre que está detrás de la máscara (…) ¡He disfrutado de cada minuto (bien, ‘casi’ de cada minuto)!”.

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Pere Francesch Rom
Pere Francesch Rom. Nació en 1981. Viene de la comarca conocida como Baix Camp en Tarragona y es licenciado en Periodismo. Ha pasado por diferentes medios de comunicación como ‘El Correo’ (Bilbao), ‘Diario de Noticias’ de Álava y el ‘Diari’ de Tarragona. Actualmente trabaja en la sección de cultura de la Agència Catalana de Notícies (ACN). Colabora, además, en la revista ‘on line’ Muzikalia y en la de cine pantalla.cat. Creció muy enganchado a ‘Bola de Drac’ (‘Dragon Ball’), ‘Las Tortugas Ninja’, Astérix y a los cómics de Spiderman y Batman. Soñó con que algún día podría pilotar a Mazinger Z acompañado por unos locos Gremlins y luchando con los Cazafantasmas. Contrario a los prejuicios que aún hay sobre las novelas gráficas, tres cómics le marcarían profundamente: ‘Superman Hijo Rojo’, ‘V de Vendetta’ y ‘Watchmen’. En cine, a grandes rasgos, ‘El Padrino’, toda la filmografía de Tarantino y Hitchcock, ‘El Señor de los Anillos’, todo aquello con aroma a Festival de Sitges o las historias de cómics y superhéroes llevadas al cine destacando sobre todo ‘300’, el Batman de Nolan o ‘Capitán América: Soldado de Invierno’. Es adicto a las series, sus preferidas: ‘Lost’, ‘Los Soprano’, ‘Breaking Bad’, ‘Juego de tronos’, ‘True Detective’ o ‘American Horror Story’. Amante de estas dos artes, cine y cómic, porque ambas tienen esa capacidad de llevarte a aquel lugar imaginativo y soñador del que difícilmente se puede volver.