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‘Lobezno Origen II’: segundas partes siempre son sospechosas

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Portada del número 3 de Lobezno Origen II

Lobezno Origen II es la segunda parte de la historia jamas contada de James/Logan/Lobezno. La serie continúa allá donde lo dejó Paul Jenkins en su recordada obra y nos cuenta como se forja la identidad del hombre que acabará siendo transformado en Lobezno por el proyecto Arma X. Kieron Gillen y Adam Kubert recibieron el encargo de contar este episodio de la vida del hombre X más querido, un trabajo nada fácil dada su larga vida y calidad de su predecesora.

Corría el año 2001 cuando salía a la venta el primer número de una colección de seis ejemplares que significaba revelar uno de los secretos mejor guardados del universo mutante, Lobezo: Origen. El escritor ingles Paul Jenkins y el dibujante hijo del legendario Joe Kubert, Andy Kubert acometían una obra de colosales implicaciones, contar una historia que convenciera sobre el nacimiento de Logan. Como era previsible no convenció a todo el mundo pero era una obra de gran calidad que revelaba nuevos horizontes para un personaje que había caído en demasiadas repeticiones y desmanes sobre su olvidado pasado.

Jenkins construyó una historia llena de pasión, trampas y sorpresas que hacen la lectura de Lobezno: Origen una delicia. Aún más cuando sumamos a un Andy Kubert en estado de gracia que sumaba su arte a la narración. Propios y extraños se sorprendieron del resultado, algunos clamaron en contra, y los más aclamamos un pasado que dotaba al personaje de más caminos y detalles. Tras esta serie el personaje ganó fuerza y en su propia serie y en aquellas en las que era uno de los actores principales aprovecharon este pasado revelado y dieron a luz historias nuevas y mejores del mutante con garras metálicas.

La serie llego a su fin a principios de 2002, y 12 años después de su estreno llegaba una secuela que daba mas razones para dudar que para soñar. Con Kieron Gillen al guión (profesional con una trayectoria y una habilidad destacable para escribir) y con Adam Kubert (también hijo de Joe Kubert y hermano de Andy) a los lapices llegaba Lobezno: Origen II. No me gusta opinar de las decisiones comerciales, pero el título como mínimo producía sentimientos encontrados: ¿querían beber del éxito de su predecesora?¿era por remarcar su carácter de secuela?¿a nadie se le ocurrió otra forma de llamarla?

Cinco entregas que comienzan con un James Howlet comportándose más como un animal que como un humano. Gillen da forma al inicio de su relato desde el punto de vista salvaje de Lobezno, nos introduce en un mundo de instintos y sentidos animales donde se ha resguardado el hombre para olvidar su pasado. Truncada esta vida otra vez por los humanos se ve obligado a regresar al mundo civilizado y acaba envuelto en una espiral de violencia y muerte. Es Mister Siniestro, aún en su encarnación de Nathaniel Essex, el que indirectamente obliga al primitivo mutante a salir de su lugar confortable y volver a la caza y que sera el principal pero quizás no el más peligroso antagonista del relato. Sin querer mostrar más de la trama, destacar que Gillen juega a la confusión y la sorpresa de la misma forma que hiciera Jenkins, y el juego de identidades conduce a una sorpresa final, al igual que Jenkins hizo.

Que la historia no iba a ser original es algo que todos los lectores esperaban, es difícil con todas las historias ya escritas sobre Logan (precuela a esta saga incluida) poder sacar muchos conejos de la chistera. Tanto parecido con su predecesora en detalles y estructuras le resta frescura a Lobezno: Origen II, pero no sustrae la fuerza de una trama simple y bien construida donde descubrimos la naturaleza humana de Logan, la más peligrosa dentro de esa dicotomía entre animal y hombre que pelean por su identidad y su cordura. Kieron Gillen se muestra como un gran narrador, pero la idea es demasiado poca cosa para que realmente alcance a ser una obra remarcable. Un buen trabajo que cuida los detalles y aprovecha el arte de Adam Kubert, que añade algo más a la mitología de Lobezno, pero nada que sobresalga sobre lo ya contado.

José Carlos Royo
Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote.Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo.Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para que este de verdad vivo.