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Las películas de Superman que nunca fueron – Reborn

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“Mira en el cielo. Es un pájaro… Es un avión… Es… solo un cielo vacío. No hay nadie que os salve ahora.”

A principios de los noventa, las ventas de los cómics de Superman se desplomaban y la saga cinematográfica protagonizada por Christopher Reeve había dejado la majestuosidad de su primera entrega para convertirse en un esperpento a manos de la Cannon Group. El público parecía haber dado la espalda a un héroe tan bonachón e inocente, prefiriendo personajes más oscuros y de moral ambigua como Batman, que se había convertido en un fenómeno mundial gracias a las dos películas de Tim Burton. Pero Superman es una de las franquicias más reconocibles del mundo, así que solo había que encontrar una manera de volver a darle relevancia. De esta manera empezó una de las aventuras más extrañas de la historia del personaje con más de una decena de guiones escritos para distintas películas y series de televisión, muchos de los cuales nunca fueron producidos y rozaron el esperpento. Lo único que todos tuvieron claro es que para que Superman pudiera renacer, primero tenía que morir.

La muerte de superman

La idea fue mucho más fácil de llevar a cabo en los cómics, donde ‘La Muerte de Superman’ acaparó titulares en muchos países debido a lo arriesgado de la propuesta. Por supuesto todos sabemos que los personajes nunca mueren realmente (con excepción del tío Ben Parker o los padres de Batman), y si lo hacen son para regresar más fuertes que nunca. Significó la aparición de Doomsday, un auténtico coloso que se volvía más fuerte cada vez que era atacado, y que al contrario que Lex Luthor o Brainiac, basaba su poder en la fuerza bruta más que en planes complejos. El volumen recopilatorio alcanza las setecientas páginas, y en él, Superman muere en el primer tercio tras una descomunal batalla que le deja ensangrentado a los pies de Lois Lane y el Daily Planet. Las ilustraciones son muy claras y detalladas, y si el momento del fin del superhéroe nos parece un poco flojo, es porque el verdadero interés reside en lo que ocurre a continuación. Los guionistas de DC pensaron que si el mundo no mostraba interés en Superman, habría que enseñarles cómo sería un mundo sin él. También idearon varios personajes que se disputarían el hueco dejado por el último hijo de Krypton,  incluyendo un clon llamado Superboy, un Superman cyborg, un cuerpo regenerado a través de una inteligencia llamada El Erradicador, y un hombre normal y corriente que se fabricaba un traje de Acero para recordarle al mundo al héroe caído. Todas las historias salieron adelante y acabaron juntándose cuando el propio Superman regresase de entre los muertos, sin poderes y luciendo el famoso traje negro que presumiblemente, Henry Cavill llevará en la película de ‘La Liga de la Justicia’ que se estrena este año.

Pero en el cine, las cosas no eran tan fáciles. Cannon liberó los derechos de Superman y regresaron a las manos de Ilya y Alexander Salkin, productores de las anteriores y que querían regresar a la esencia de las películas originales, pero aportando un toque de auténtica ciencia ficción. Desarrollaron una secuela directa para la que esperaban reunir al reparto original, y dejando al margen a Lex Luthor introdujeron al villano Brainiac. El guion está fechado en Agosto de 1992, tres años antes de que Christopher Reeve sufriera el infame accidente que le dejaría tetrapléjico, y se titula, como harían los dos siguientes, REBORN.

Superman Reborn, por Mark Jones y Cary Bates.

La película empezaría en una sala negra, donde se ven múltiples pantallas. Todas captan, entre interferencias, distintas transmisiones de la Tierra. Imágenes históricas, capítulos de El Llanero Solitario, vídeos musicales de Madonna. Las proyecciones se reflejan en un ojo, y cuando la cámara se aleja vemos que pertenece a Brainiac, que viaja en una gigantesca nave a través del espacio. Uno de sus ayudantes es un alienígena llamado Kosmo, que en su hombro tiene una pequeña jaula de cristal donde vive su amante Krynna, de solo dos centímetros de alto. Kosmo irrumpe en la cámara de Brainiac para pedirle que salve a la tripulación de una nave cercana, compuesta únicamente por niños. Brainiac establece comunicación con ellos y les tranquiliza, asegurándoles que se hará cargo de ellos, mientras recopila toda la información posible de su especie. Acto seguido vuela la nave por los aires ante la mirada aterrorizada de Kosmo.

brainiac

Brainiac

Mi cometido es aprender, y ellos no tenían nada más que enseñarme.

Mientras tanto, en la Tierra, empezamos con Superman sobrevolando Metrópolis. El ambiente es muy similar al de las anteriores películas del personaje, con obreros en los rascacielos saludando con sus sombreros a la figura roja que se abre paso a través de las nubes. Luego aparece como Clark Kent, entrando en las oficinas del Daily Planet. Los tiempos han cambiado y ahora todo es moderno, lleno de faxes y ordenadores. Clark se sienta en su escritorio y de pronto, un suave temblor sacude Metrópolis. Acto seguido aparece Jimmy Olsen.

Jimmy

Tranquilo, Clark, esto no es nada. Si Superman no hubiese aliviado la presión en epicentro ayer, el terremoto hubiese sido de 7,9.

Clark

(Para sí mismo)

8,6…

Se suceden un par de escenas más en el Daily Planet que nos hacen pensar de inmediato en las películas anteriores. Todos los elementos están ahí, aunque cambiados. Lois Lane ha dejado un mensaje a Superman para que se reúna con ella en “su sitio”, la azotea del edificio donde, en el gigantesco globo terráqueo que corona el Planet, alguien escribió hace mucho tiempo L.L. + S con una mirada de rayos láser.

Lois se encuentra cansada de su relación con Superman, pues siempre tiene que dejarla para salvar a alguien u ocuparse de otro asunto. Han pasado muchos años y ella necesita una vida normal. Le devuelve un fragmento de cristal que ella llevaba colgado al cuello, y le deja, para luego cruzarse con Clark en el ascensor, donde le dice que ha encontrado un nuevo trabajo en Los Ángeles y se marcha dentro de poco. Como vemos, aún no conoce la doble identidad de Superman, y le pide a Clark que le acompañe al banco a cobrar algo. Por supuesto, no hay una escena así sin que un monje franciscano saque una escopeta de bajo el hábito y atraque la oficina. Clark no puede hacer gran cosa excepto distraer al ladrón para que el guardia de seguridad le ataque, pero la escopeta se dispara y la bala se dirige hacia Lois. Clark se pone en medio y para la bala con los dientes, tragándosela para que nadie se dé cuenta. Lois se sorprende al ver a Clark hacer algo valiente, y él, irguiéndose como su alter ego, dice:

Clark

Dejar de preocuparme por ti será un hábito difícil de olvidar.

Dolido, pero incapaz de hacer nada más, Clark tiene que dejar que se vaya, y entonces aparece la nave de Brainiac. Kosmo le ha ido informando de las particularidades de la Tierra, incluyendo una ciudad protegida totalmente por un solo hombre. Kosmo resulta ser un siervo con dobles intenciones, ya que cree que ese tal Superman podría ser lo bastante fuerte como para derrotar a Brainiac y así librarle de él. La nave lanza rayos en todas direcciones, al parecer, seleccionando modelos humanos mientras destruye gran parte de Metrópolis. Uno de los modelos elegidos es el de un agente de policía que pone una multa de tráfico al taxi que lleva a Lois al aeropuerto, y es el cuerpo que Brainiac utilizará para moverse en la tierra. Al transferir su consciencia tiene que aprender todo tipo de emociones y sentimientos, como la rabia, la lástima o el hambre. Aparece en Central Park (si tomamos que Metrópolis es la encarnación de Nueva York) y allí se enfrenta a Superman en un combate muy igualado. Brainiac destruye el soporte del globo terráqueo del Daily Planet y Superman lo coge como una pelota de béisbol, lanzándoselo a su enemigo, que lo destruye con un gesto. Con unos diálogos ágiles que demuestran una creciente arrogancia, Brainiac asegura que construirá una estatua para que recuerden su derrota. justo antes de reducir a Superman a un cráter frente los ojos de Lois. Ella llega a tiempo para verle morir y empieza a llorar, llamando la atención de Brainiac, que la coge y se la lleva en volandas de vuelta a su nave. Poco después, un inmenso haz de luz envuelve Metrópolis, arrancándola de la Tierra.

De vuelta en la nave, Kosmo despierta para que ver Brainiac ha cogido a Krynna y la ha devuelto a un tamaño normal. Pudiendo abrazar por fin a su esposa, Brainiac dice que no ha podido arreglar la disolución molecular, y solo puede darle unos minutos de vida. Lo hace como castigo porque empieza a darse cuenta de que Kosmo esperaba que Superman venciera en combate. Pero ahora, Brainiac tiene otros problemas, como experimentar con esa nueva emoción que quiere aprender de Lois Lane: el amor. Obsesionado por ella, le pide una cita romántica y ella le solicita tres días de luto por Superman.

Mientras tanto, en otra parte, vemos una limpia sala de hospital mientras varios cirujanos trabajan en un cuerpo. Cuando el paciente se despierta, vemos a Superman, con barba de un día. Entonces descubrimos que se encuentra en Kandor, la capital de Krypton y donde es conocido como Kal-el. Cómo ha llegado a ella es un misterio. Superman, con el traje blanco de Krypton y la S en el pecho, símbolo de la casa de su familia, se presenta ante el consejo de Krypton, que hace creer al pueblo que Brainiac es una especie de dios benévolo que les salvó de la destrucción del planeta. Su símbolo está grabado en lo más alto de los edificios de Kandor, al igual que hizo con la sede del Daily Planet. Prohibiéndole luchar o decirle al pueblo la verdad, el consejo toma preso a Superman, asegurándole que allí puede vivir una vida libre de preocupaciones, una idea muy similar a La Última Tentación de Cristo. Superman consigue una nueva amiga/amante llamada Lyla mientras escapa de su habitación, raspándose las manos y el traje. Bajo el sol rojo de Krypton, él es tan mortal como los demás.

Superman

Bienvenido a Kandor, Kal-El…

Entonces la cámara se aleja y vemos la inmensidad de la ciudad de Kandor, y más allá aún, la prisión de cristal en la que se encuentra, en medio de una sala donde miles de ciudades similares han sido encogidas y embotelladas en la bodega de la nave de Brainiac. Esferas luminiscentes imitan los soles de sus planetas de origen, y en una nueva repisa, uno de los androides de Brainiac deposita una nueva ciudad bajo el letrero “Metrópolis”.

En su cita con Lois, Brainiac la besa con furia y descubre que algo va mal. Decapita a la periodista y se da cuenta de que en realidad se trata de un androide creado por Kosmo, a quien encuentra en la sala de las esferas. Le enseña la cabeza del robot, que continúa hablando.

Brainiac

Kosmo… tenemos que hablar

Lois se ha aliado con Kosmo para buscar a Superman. La periodista se reduce en tamaño para poder entrar en la botella de Kandor, y Brainiac la sigue presentándose ante todos como el dios todopoderoso que es, haciendo que los Kandorianos le adoren. Mata al consejo de Krypton y ve cómo Lois y Superman se reúnen, fundiéndose en un beso apasionado muy distinto al suyo. Entonces furioso, va a matar a la pareja cuando desaparecen, siendo transportados a otra parte de la ciudad. Lyla, arrepentida, se postra a sus pies pidiendo perdón, pero Brainiac la destruye.

Brainiac

Nunca interrumpas a tu dios cuando está furioso.

Superman y Lois toman una nave y ascienden seguidos por su enemigo, acercándose a la boca de la botella. Cuando salen, Superman recupera sus poderes y pelea con Brainiac por la nave espacial, que va de camino al planeta Colu. Kosmo muere a manos de su amo tras explicarle a Lois que Brainiac fue en realidad un robot diseñado para aprender, pero corrompido por un virus que afectó a su aspecto moral, haciendo que no distinga el bien del mal. La lucha continúa en la superficie del planeta y en esta ocasión, Superman gana. Brainiac le pide que le mate, pero él se niega. Brainiac se arranca su propio corazón, muriendo en el acto, pero esto solo hace que su consciencia regrese a su cuerpo robótico y tenga lugar otra pelea más grande aún. Para acabar con él, Superman vuelve a encogerse y se cuela por el nervio óptico de Brainiac, llegando a su cerebro y destrozándolo desde dentro.

Con Brainiac muerto, descubrimos que Kosmo ha vuelto a la vida a manos de los androides de la nave, convirtiéndole también en uno de ellos. Él les ayuda a devolver todas las ciudades a los distintos planetas y finalmente, vuelve a poner Metrópolis en su lugar. Los Kandorianos serán colocados en un nuevo planeta y Superman, feliz al descubrir que su pueblo no ha desaparecido, asegura sentirse un poco menos solo, aunque también asegura que por fin ha descubierto a cuál de los dos mundos pertenece en realidad.

Las últimas escenas tienen lugar en la azotea del Daily Planet, justo donde empezamos. Están colocando el nuevo globo terráqueo y Lois está allí a solas. Clark aparece y ella sigue con la idea de marcharse. Le pide estar sola, y Clark responde:

Clark

Lo entiendo. Más de lo que crees

Clark se quita la chaqueta.

Clark

Yo creía que lo que tenía que hacer dejaba poco espacio para tener una vida propia. Así que dejé al margen mis necesidades para centrarme en las necesidades del resto del mundo.

Se quita la corbata.

Clark

Todos estos años pensé que así es como debían ser las cosas.

Se desabotona la camisa.

Clark

Finalmente hizo falta una máquina para que me diese cuenta de lo mucho que aún tengo por aprender. Y lo que me faltaba para ser… humano.

Se abre la camisa y dentro vemos la S del traje de Superman.

Clark

Lois, puedo aprender a vivir sin poderes… pero no en un mundo sin ti.

Lois le ve finalmente con el traje completo de Superman. Ella se acerca y le retira las gafas suavemente, y le pasa la mano por el pelo. El famoso rizo cae sobre la frente.

Se besan, y cuando se separan, él pregunta:

Clark

¿Te casarás conmigo?

Lois

¡Ssssiiiiiiiiiii!

En el nuevo globo terráqueo, Superman graba un nuevo LL + S y juntos vuelan, pasando frente a la cámara y mirando directamente al público.

Este guion hubiese sido un cierre perfecto para la saga protagonizada por Christopher Reeve, pero nunca llegó a realizarse. En su lugar, optaron por reescribir el guion dos veces más, pensando en un acercamiento más “moderno” que capturara a “la generación de la MTV”. Significase lo que significara aquello, la siguiente versión iba a ser mucho más extraña, tanto, que deberíamos dar gracias de que nunca llegara a producirse.

Superman Reborn, por Jonathan Lemkin

Un meteorito entra en la atmósfera terrestre, sobrevolando Metrópolis en medio de una intensa tormenta. Se estrella a varios kilómetros de la ciudad dejando un cráter perfecto, y de él emergen dos figuras humanoides cuyos cuerpos cambian hasta adoptar la forma perfecta de un hombre y una mujer, llamados MORPHEUS y DELIA. Descubren cómo funcionan sus cuerpos y están convencidos de que pueden apoderarse del planeta. A sus espaldas, de las ruinas del meteorito empieza a levantarse una construcción que es descrita como la perfecta pesadilla entre Gaudí y H. R. Giger.

Mientras tanto, nos trasladamos al Daily Planet. Es el día de San Valentín, y Clark aparece en la redacción donde, al igual que el guion anterior, nos enseñan que el mundo se ha modernizado gracias a faxes, ordenadores y periodistas que corren de un lado para otro. Clark deja un pequeño regalo envuelto sobre la mesa de Lois Lane, que parece disgustada, y le pide que le acompañe a una habitación donde puedan hablar. Aquí, Lois conoce la identidad secreta de Superman, pero también está cansada de que su pareja tenga que estar constantemente ocupado salvando personas y anteponiendo los intereses de los demás a los suyos propios. La conversación queda interrumpida cuando se escuchan gritos, y esta será la única interacción entre los dos personajes protagonistas de la película.

Delia y Morpheus han llegado a Metrópolis, donde para pasar desapercibidos se han vestido con ropajes del Siglo XIV. Van provocando la destrucción a su paso y entonces ven a Superman sobrevolando la zona. Morpheus utiliza sus poderes mentales para escanear su presencia y descubre que no solo no es de la Tierra, sino que tiene miedo a las piedras. De modo que crea un monstruo que parece un sucedáneo de Doomsday, y al que le confiere el poder de la sangre de Kryptonita, y los hacen pelear. Es un enfrentamiento breve en el que Superman cae muerto quizá a los veinte minutos de película, sin apenas diálogos ni nada parecido a un climax. Una vez muerto el héroe, parece que Metrópolis cae en la desesperación, aunque no hay suficientes escenas como para comprobarlo. Esa misma noche, Morpheus y Delia caminan por los bajos fondos y son asaltados por varios maleantes. Delia arranca cabezas de una forma muy gráfica y extrae los huesos de los cuerpos, maravillada. A estas alturas empezamos a darnos cuenta de que esto no se parece en nada a una película de Superman, y de hecho, la cinta entera parece centrarse en estos dos seres. Lois ha desaparecido y no volvemos a saber de ella hasta más adelante, cuando los dos alienígenas se hayan hecho con el control.

Superman Reborn, por Jonathan Lemkin

En el castillo, Morpheus se presenta como líder de la raza humana y reúne a todos los criminales de Metrópolis para que se diviertan y siembren el caos. No han de temer a nadie, ni la policía ni a Superman, y en la fachada de la construcción proyectan carteles de neón con mensajes que las niñas scouts van repitiendo por la ciudad, incluyendo distintas variaciones de FUCK THE POLICE.

Para entonces, ya hay connotaciones y frases sexuales en cada página. Lo primero que aprende Delia es la excitación sexual, y mientras “suelta mierda” sobre su compañero, parece disfrutar flirteando con todo tipo de mutantes. Uno de ellos, un ser deforme llamado Bob, asegura que hay rumores en las calles de que Superman no solo tenía una novia, sino que está embarazada y planea tener el bebé.

Morpheus

¡Entonces encuéntrala y mátala! ¡Ofrece riquezas, satisfacción sexual, poder! Lo que quieran esas criaturas, pero la quiero muerta.

Poco después, mientras la locura se desata en el castillo (¿Están insinuando una macro-orgía?) Morpheus y Delia mantienen una conversación sobre cuál de los dos es más poderoso. La escena acaba cuando de forma muy sutil casi nos sugieren que ella empieza a masturbar a su compañero.

Seguimos a Jimmy Olsen, que llega a una habitación secreta en lo alto del Daily Planet donde vive Lois Lane, escondida de todos los que ofrecen una recompensa por su cabeza. Allí asegura que el niño que tiene en su vientre está creciendo a toda velocidad, y que a este paso, se pondrá de parto tras solo una semana de gestación. Tiene que ir a un médico, pero no confía en nadie. Cuando llega el momento, da a luz a un bebé que parece haber heredado la fuerza de su padre cuando coge el colgante de Lois y tira de él hasta romperlo.

Lois

Tienes el corazón de tu madre y el acero de tu padre. Eres la salvación del mundo… y eres hermoso.

De pronto, las puertas saltan por los aires y una horda de vándalos entra en el hospital. No lo vemos, pero Lois es asesinada brutalmente mientras la enfermera, una mutante, huye con el bebé en brazos. Lo esconde en las profundidades de Metrópolis, donde se topa con un personaje llamado Harry Cadamus, y que toma al bebé bajo su protección. Al parecer, Cadamus conocía el secreto de la identidad de Superman y se asegura de que el niño entrene en su muy breve crecimiento. Dos semanas después, es ya un adulto arrogante y con ganas de probarse a sí mismo que no quiere permanecer más tiempo escondido de los asesinos de sus padres. De modo que entra en el almacén de Cadamus y roba un traje especial que estaba haciéndole para él, y sale al mundo exterior.

Por desgracia (o por suerte, porque la calidad del guion es tan mala que así no tenemos que leer más), solo pueden encontrarse en internet las primeras cincuenta páginas de la historia, algo así como la mitad de la película. Con una extraña obsesión por el sexo y con Superman y Lois Lane con solo unos minutos de pantalla, era un intento de reiniciar la franquicia eliminando a los protagonistas anteriores, aunque con unos villanos ridículos y un ritmo muy atropellado. Aunque el detalle del hijo de Superman es algo que se vería más adelante en la película Superman Returns, quizá haya sido mejor que esta versión nunca haya salido de un cajón y fuese inmediatamente descartada por un tercer guionista que tampoco hizo gran cosa por mejorarlo.

Superman Reborn, por Gregory Poirier 

Esta tercera versión de Superman Reborn empieza en Krypton, bajo el ataque de un ejército que no llegamos a ver. El rey, la reina y la princesa se encuentran en el salón del trono. El rey desenvaina una espada para defenderse y es abatido por disparos, al igual que su esposa. La princesa es tomada prisionera y llevada a una nave espacial, donde alguien le arranca una joya verde que tiene en el pecho. Después, es arrojada a un tubo lleno de líquido mientras la imprecisa figura de su verdugo permanece en las sombras. Se trata de Brainiac, que justo antes de destruir Krypton descubre que una nave abandona el planeta a toda velocidad.

En la Tierra, Clark Kent tiene problemas muy graves, llevándole incluso a la consulta de un psiquiatra. No solo se encuentra atascado en su relación con Lois Lane, que no conoce su verdadera identidad y le ve como un amigo, sino que no sabe si algún día podrá tener hijos. Además, está sufriendo grandes dolores de cabeza y su trabajo en el Daily Planet empieza a resentirse. Cuando el psiquiatra ve que pone demasiadas trabas para contar sus problemas, el médico le recuerda la confidencialidad con los pacientes, y le pregunta cuál es su auténtico problema. No llegamos a verlo, pero es muy probable, que le revele que él es Superman.

Poco después evita un espectacular atraco, pero en medio del tiroteo (donde detiene las balas con los dientes), uno de los ladrones le increpa que él no tiene ningún derecho a meterse en la vida de los demás, ya que no solo no es su ley, sino que tampoco se trata de su Planeta.

A millones de kilómetros de distancia, Brainiac coge la joya verde de la princesa de Krypton y logra licuarla, introduciendo el líquido en una vía intravenosa conectada a un brazo descomunal. DOOMSDAY.

brainiac

Pero Doomsday no es el único villano contra el que tendrá que luchar Superman, ya que pronto se sumarán Silver Banshee y Parásito. Este último es un hombre presumiblemente de raza negra, con mucha chulería y los peores diálogos de toda la película, al que le cae encima un líquido púrpura mientras trabaja como conserje en un laboratorio. Descubre que tiene la facultad de absorber las vidas y la inteligencia de las personas a las que toca, incluyendo a los científicos que le han mirado por encima del hombro.

Parasito

Todo lo que sé es que voy a poner mi mano en tu cabeza, tú morirás y yo absorberé toda tu inteligencia. Así funcionó con los otros. Incluso sé lo que es e= mc2. Hasta ayer, pensaba que Em2 era un rapero.

Brainiac envía a Doomsday para matar a Superman, y el enfrentamiento acaba una vez más con el último hijo de Krypton muriendo. Doomsday se marcha, derrotado pero vivo, y la ciudad de Metrópolis presenta los respetos al héroe de la ciudad. Lo más llamativo es la aparición de Batman, quien desciende hacia el púlpito y pronuncia unas pocas palabras antes de depositar el cuerpo en su tumba:

Batman

Él era el auténtico héroe.

De alguna forma, Brainiac acaba siempre eligiendo a Lois Lane. En esta ocasión secuestra también a Jimmy Olsen, a quienes elige por su cercanía con Superman. El propósito del villano es asimilar todo el conocimiento y el ADN de las especies más poderosas del universo, así que exige al pueblo de Metrópolis que le entregue el cuerpo de Superman o destruirá la ciudad. Hace volar por los aires un edificio muy similar al Empire State a modo de advertencia y hace que todos los relojes de Metrópolis marquen una cuenta atrás de cuarenta y ocho horas.

Pero el cuerpo de Superman no se encuentra en su tumba. Con el beneplácito del alcalde, ha sido sacado discretamente por una puerta trasera y llevado a un laboratorio, donde intentan practicarle una autopsia para saber mucho más sobre él. Todos los intentos de diseccionarle, con escalpelos o sierras de diamante, son inútiles, y cuando los hombres de Brainiac se presentan, el cuerpo se desvanece en el aire.

Es entonces cuando aparece Banshee, una mujer blanquísima y hermosa que vive en un ático de lujo donde sus hombres, todos ellos atractivos y musculados, le entregan grandes cantidades de diamantes robados. La historia de Banshee nos dice que fue una cantante de éxito cuyo novio fue capturado por un mago, y que ella lleva la maldición de un anillo que convierte su voz en un arma. Cuando grita, los hombres, a quienes desprecia, caen de rodillas y mueren entre dolores.

Brainiac la recluta a ella y Parásito prometiéndoles el control de Metrópolis si le entregan el cuerpo de Superman. Dos personajes tan diferentes son los responsables de los puntos más bajos de la película, incluyendo un innecesario romance de nuevo, con un gran componente sexual. Parece que la idea de algunos de aportar un toque más adulto a las películas consistía en mostrar relaciones entre villanos.

Superman despierta en la nave de un personaje llamado Cadmus. Lo describen como “un oso”, aunque hay pocos detalles más para saber si se trata simplemente de un hombre con muchísimo pelo. Al parecer, lleva siguiendo a Brainiac siglos, siempre un paso por detrás. Su nave, escondida bajo el hielo del Polo Norte, es un basurero de tecnología de diferentes mundos. Allí, le explica a Superman que ha perdido sus poderes y que no puede derrotar a Brainiac en su situación. Para tener una posibilidad, primero debe entrenar.

La siguiente parte de la película es todo un homenaje a la saga Rocky, con Cadmus ejerciendo de entrenador mientras Superman corre por los pasillos, levanta pesas y desarrolla sus músculos. Agotado por el esfuerzo, se da cuenta de lo que significa ser humano, pero también, que quizá eso sea una bendición, pues por fin podrá tener una vida normal. Poco después, Cadmus le permite tener una visión de sus padres Kryptonianos, poniéndole en una nave espacial que abandona el planeta antes de su destrucción. Lleno de ira, descubre que Cadmus está fabricándole un traje de color negro que le ayudará en su misión, lleno de sistemas hidráulicos, visores de Rayos x y botas propulsoras, pero todo eso es inútil si Superman no aprende a dominar el Phin-yar, una especie de arte místico Jedi que Cadmus intenta instruirle, a la vez que sospechamos que deliberadamente sabotea los sistemas del traje negro para obligar a Superman a forzar sus poderes naturales.

Superman

Será la última vez. Acabaré con él. Pero pase lo que pase, Superman muere con él.

El principal problema de este guion reside, aparte de en sus diálogos sin gracia, en una estructura que obliga a Banshee y Parásito a enfrentarse con este nuevo Superman, para volver una y otra vez a la nave de Cadmus sin que la historia avance. Incluso una pelea tiene lugar en una “discoteca tecno llena de sexys zombies”, donde Doomsday atrapa a Jimmy Olsen y Lois le libera clavándole al monstruo una navaja bajo la uña de sus dedos, algo un poco absurdo teniendo en cuenta que Superman no pudo ni hacerle sangrar al principio de la película. Tras ese encuentro, Clark, que había sido dado por desaparecido, regresa al Daily Planet. Lois se alegra tanto de verle vivo que se besan, pero pronto se separan porque todos los ciudadanos van a intentar atacar la nave de Brainiac por su cuenta. Clark decide quedarse al margen, haciendo que todos le tomen por cobarde. Sin embargo, Lois va al apartamento de su compañero y, al encontrar las luces encendidas, cree que se encuentra dentro. A través de la puerta cerrada le confiesa su amor, asegurándole que por muy triste que estuviera por la muerte de Superman, a quien más había echado de menos era a él. Al no recibir respuesta, Lois entra en el apartamento y ve que Clark se ha marchado dejando sus gafas sobre la mesa. (¿Tienen las gafas algún tipo de poder que hace que Lois no sea capaz de percibir a Clark con el mismo físico que Superman?) Extrañada, empieza a rebuscar en todos los cajones y descubre el secreto, echándose a reír y a llorar al mismo tiempo. Poco después es llevada a la nave de Brainiac, donde, al igual que en el primer guion, planea convertirla en su amante. Lo más vergonzoso sin duda es descubrir que Brainiac ha estado viendo películas porno para aprender rituales de apareamiento entre humanos. No es el único que se encuentra allí. Cadmus también ha sido hecho prisionero, y Brainiac le golpea hasta la muerte, lanzándolo desde su nave. Cadmus tiene tiempo para unas últimas palabras.

Cadmus

Bésame el cul…

Superman ve morir a su nuevo maestro y se planta frente a la nave. Se quita todos los aparatos del traje, como los brazos hidráulicos y los propulsores, pues la rabia le ha hecho recuperarlos. Es, según el guion, Superman RENACIDO. Aparecen una vez más Banshee y Parásito, con quienes lucha a muerte. La primera utiliza sus poderes para romper los cristales de los edificios y hacerlos caer sobre los inocentes, pero el rascacielos se viene abajo y termina aplastándola. El anillo maldito cae de su mano y Superman lo rompe. Poco después, Doomsday aparece una vez más, pero no tiene nada que hacer ante este nuevo superhéroe, y Parásito solo tiene tiempo para comprender su error cuando Superman lo levanta en el aire y le aplasta el cráneo con sus dos manos. De su cuerpo inerte emergen todas las almas que ha ido acumulando desde su transformación.

Y finalmente va a por Brainiac, que ha metido a Lois en uno de esos tubos de asimilación que vimos al principio de la película. A la vez, el villano pone en marcha un aparato de su nave conocido como el Aniquilador, un poderoso cañón que destruirá Metrópolis en cuestión de minutos. Brainiac utiliza sus poderes para mover con la mente todas las partes de la nave, lanzándole columnas de acero, y gracias al desarrollado arte del Phin-yar, Superman puede anticipar los golpes. Coge al vuelo una de las vigas y la lanza contra Brainiac, empalándole dentro de uno de los tubos de asimilación. Y entonces, arranca de él todo el ADN alienígena que ha ido acumulando con el paso de los siglos, en una secuencia aterradora muy similar a la muerte del T-1000 en el pozo de metal fundido en Terminator 2. Finalmente solo queda su cuerpo original, un hombre joven y atractivo que deliberadamente, para “hacer que el público tenga un debate que le lleve de nuevo a las salas de cine”, murmura unas palabras que no se escuchan.

Brainiac

Pero yo era casi… un dios.

Superman atraviesa el casco de la nave, llevándose el aniquilador con él. Lo lanza fuera, al espacio y explota. Un gran terremoto sacude la Tierra y Lois se precipita desde lo alto, siendo atrapada en el vuelo por Superman.

Lois

Mis dos hombres favoritos…

Abajo, las cámaras de televisión graban el encuentro, y Jimmy Olsen se acerca a los reporteros. Les tapa el objetivo y dice:

Jimmy

Venga, dejadles un momento.

Superman y Lois, abrazados, se besa en el aire.

Ninguno de los guiones anteriores llegaría a entrar en la fase de producción, y serían descartados cuando un joven director y guionista, amante de los cómics, demostrase su interés en la franquicia. Su implicación y ganas de mejorar la película derivarían en una de las leyendas de Hollywood más comentadas de todos los tiempos, y un proyecto aún más demencial que todos los anteriores, con Nicolas Cage como Superman y Tim Burton tras las cámaras. Su nombre: Kevin Smith.