Inicio Cómics ‘La Bruja Escarlata, Mundo de brujería’, tour mundial de hechiceros

‘La Bruja Escarlata, Mundo de brujería’, tour mundial de hechiceros

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La magia en el mundo Marvel siempre estuvo monopolizada por el Doctor Extraño, pero eso se acaba, Wanda Maximoff busca su lugar, y para ello debe definirse como hechicera, y también debe conocer la magia del planeta. Un viaje de descubrimiento para el lector, y para la Bruja Escarlata en una nueva versión, sin mutantes, sin Vengadores, sólo ella.

James Robinson sigue construyendo un mundo mágico nuevo para Marvel con ‘La bruja Escarlata’, lastima que Jason Aaron haya dejado en su etapa en Doctor Strange todo hecho un desastre. El americano ha limpiado para recomenzar, y Robinson ha tejido un mundo que tendrá que cambiar nuevamente, un trabajo que seguro que ha sido duro, y que ahora tendrá que cambiar de nuevo. Pero aún así, ha creado muchos elementos validos y un suelo mas solido para pisar en el futuro. Aaron puso la bomba, y ahora toca reconstruir la casa.

La Bruja Escarlata Mundo de brujería

Como en el arco anterior de ‘La Bruja Escarlata’, varios dibujantes se encargan del arte, esto es importante porque cada historia tiene su personalidad, y Robinson se ajusta a ella y a cada una de las artistas que trabajan con él. Todas femeninas, porque ‘Mundo de Brujería’ es una historia de brujas, de hechiceras, y de diferentes tipos de mujeres, y de relaciones de mujeres, fuertes en su mayoría, pero con personalidades diferentes y trabajos arriesgados. Una obra que no tildaría de feminista, pero que desde luego demuestra como trabajar con personajes femeninos sin convertirlos en hombres sin miembro.

Destaca la historia que transcurre en Civil War II porque significa el enfrentamiento con Mercurio, el sobreprotector hermano, que al final, es definido con la palabra que todos tenían casi  miedo a usar para definirlo, sociopata. Porque está trastornado, y es hora de que todos sus cambios se definan por lo que son, el resultado de sufrir una enfermedad. Aún así, siempre preferiré la versión de Peter David en X Factor, menos brusca, y tratando de superar ese problema tan grave.

La Bruja Escarlata Mundo de brujería

Dentro del arte, esas portadas de David Aja destacan sobremanera, eso es fácil de ver, aunque en un tomo recopilatorio lucen menos, desgraciadamente. Pero por mi parte me gustaría destacar a Marguerite Sauvage, con un estilo cartoon europeo que me encanta, cuenta una historia de fe, de amor y de superación, de como los problemas tienen final, y hay que seguir hacia adelante. Muy bien contada, y con un toque de preciosismo que añade un espíritu alegre a una historia que empieza siendo muy triste, y que en cada viñeta añade tintes oníricos y de esperanza.

‘La Bruja Escarlata, Mundo de brujería’ es una buena serie de historias que crean un nuevo marco para la magia marvelita, pero también es una serie de historias que por si solas vale la pena leer. En el que la femineidad es importante, pero no por ser el centro, si no porque ejemplifica y muestra como es, bien, desde un prisma masculino en ocasiones, pero bastante acertado en mi opinión, ya sea un amor perdido que tiene que guiar a un alma destrozada, o la heredera de un legado peligroso que decide convertirlo en algo diferente, y no verse absorbida por un mundo que nunca ha deseado.


Reseña Panorama
La Bruja Escarlata, Mundo de brujería
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José Carlos Royo
Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote.Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo.Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para que este de verdad vivo.