Inicio Cine La aventura chilena de Eli Roth no convence en Sitges

La aventura chilena de Eli Roth no convence en Sitges

Compartir

Eli Roth no deslumbra al público de Sitges.

Eli Roth y Elijah Wood han sido los nombres propios de la tercera jornada del Festival de Sitges. El primero presentaba ‘Aftershock’, película del chileno Nicolás López y en la que figura como guionista, productor y además encarna a uno de los personajes principales. Una propuesta que no ha convencido.

Eli Roth

Por su parte, Wood, a quien por la mañana se le pudo ver por el paseo marítimo de la ciudad, promocionaba ‘Maniac’, ‘remake’ del sangriento filme de los 80, una nueva versión de la mano del equipo habitual de Alexandre Aja. Asimismo, las fans de la saga ‘Crepúsculo’ calentaron motores para el próximo estreno de ‘Amanecer, parte 2’ con un evento protagonizado por el hombre lobo Chaske Spencer.

Las vacaciones chilenas de Eli Roth con un terremoto de por medio hacían presagiar un producto de género desenfadado. Sin embargo, ‘Aftershock’ prescinde del humor, salvo momentos puntuales (el episodio de la mano en la primera sacudida del terremoto), para relatar la típica historia de supervivencia en el marco de una catástrofe natural. Un producto aceptable que no puede ocultar la carencia de medios. Lo mejor, la presencia de Roth, ‘padrino’ y gancho comercial de la propuesta.

En el marco de la sección oficial también se proyectó ‘Motorway’, ‘thriller’ que tiene como principal atractivo y razón de ser las persecuciones de vehículos. La película, cine de acción ‘made in Hong Kong’, entretiene medianamente a pesar de la pobreza de su línea argumental. Intrascendente.

El domingo llega el ‘tsunami’ mediático de ‘Lo imposible’, la esperada película de catástrofes de J. A. Bayona que ya se exhibió en el Festival de San Sebastián. Mientras, los aficionados al terror aguardan el pase de ‘La cabaña del bosque’. Sitges se anima.


Compartir

Desde que tengo uso de razón siempre me he sentido atraído por el dibujo, los cómics y sobre todo el cine, culpa de esta afición la tiene “Star Wars: Episodio IV”, me sentí fascinado por la gran cantidad de naves espaciales que aparecían en ella y todo el mundo creado por George Lucas, la escena de la nave corellia perseguida por un crucero imperial que avanzaba hasta llenar la pantalla fue impactante. La música de John Williams era pegadiza y fácil de recordar, ya para entonces recuerdo mis colecciones de cromos y los muñecos de la saga. Otra gran influencia han sido los cómics, en concreto las ediciones de Vertice de Spiderman, La patrulla X, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, con los que aprendí a dibujar copiando las viñetas de John Romita Sr. y Jack Kirby. Así que no era de extrañar que terminase estudiando en la escuela de artes de Zaragoza.