Inicio Cine Kike Maíllo: “Hay que encarar los proyectos con imaginación y valentía”

Kike Maíllo: “Hay que encarar los proyectos con imaginación y valentía”

911
Kike Maíllo, en el rodaje de 'EVA' (foto: Escac)
Kike Maíllo, en el rodaje de ‘EVA’ (foto: Escac)

El pasado jueves se presentó el nuevo proyecto de la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya (Escac) de la mano de Kike Maíllo, director de la galardonada ‘EVA’, y del alumno Dani de la Orden, recientemente premiado con una jugosa beca. Su benefactor, como tantos otros, es una conocida marca de ginebra (Bombay Sapphire) que contribuye pagando lo que antes era responsabilidad del ente público. Parece que este es el futuro que aguarda, no solo a la industria cinematográfica, sino a la educación española. Al menos, aunque sea por medio de una empresa privada, prometedores estudiantes como Dani de la Orden podrán cursar sus estudios y continuar formándose.

Dani consiguió la beca al ser uno de los cinco ganadores del Imagination Film Series, festival que dicha empresa patrocinaba, gracias al guión de ‘Algo Concreto’, un cortometraje protagonizado por Santi Millán. Al finalizar la ceremonia, pudimos charlar con Kike Maíllo sobre crisis, robots y nuevos proyectos.

Nos gustaría que nos diera su opinión acerca del auge que vive el cine catalán en estos momentos a pesar de la crisis que afecta a la industria cultural del país.

Seguro que hay una cuestión coyuntural, pero ante todo se debe a que ha habido un par de generaciones de directores que han conseguido conectar con el público al crecer con el mismo cine popular. El público ha respondido dando su espaldarazo. A eso ha contribuido la aparición de la Escac y la solidez de un festival tan importante como lo es el de Sitges, un festival que también ha aunado un par de generaciones en torno a él. Al fin y al cabo se trata de un grupo de gente, de su formación y de encontrar el punto de encuentro entre la calidad y lo que el público demanda.

Con ‘EVA’ consiguió conectar con un público poco acostumbrado a ver películas españolas de este tipo. Por ello, ¿encontró muchas trabas a la hora de producir su película o se encontró con más facilidades de las esperadas?

Bueno, desde luego no todo fueron facilidades porque tanto en su día como hoy fue una película extraña. Cuando conseguimos convencer a la gente de que éramos capaces de trasladar la historia a una película fue cuando mucha gente empezó a sumarse al proyecto. En la época en la que se hizo ‘EVA’, los que tenían la capacidad de financiar la película estaban ávidos de hacer cosas interesantes fuera de los estereotipos cinematográficos.

Ese mismo año se estrenó ‘Blackthorn’, el ‘western’ de Mateo Gil. Asimismo, recuerdo que usted dedicó el discurso de los Goya a su abuelo: “Yayo, ahora ganamos mundiales y hacemos películas de robots”

Creo que los límites mentales pueden ser muy perjudiciales y nos hacen creer que no vamos a ser capaces de hacer determinadas cosas. Es importante que creamos que podemos hacer las cosas; está claro que podemos hacer locuras con 8 millones de euros pero también podemos hacerlas por 200.000.  Si no tenemos dinero es importante contar con nuestra imaginación y valentía a la hora de encarar un proyecto.

¿Se plantea hacer una película con actores de Hollywood como ya lo han hecho directores como Rodrigo Cortés o J. A. Bayona?

Sí, es algo que te tienes que plantear porque ahora hay problemas graves en nuestra industria debido a una crisis que está afectando a todo, no solo a los proyectos grandes sino también a los medianos. Vivimos en un país donde hay techos presupuestarios; si haces una película con actores españoles o en lengua castellana es posible que no llegue al mismo volumen de público que de hacerla con actores norteamericanos y en inglés. Al fin y al cabo, el mercado internacional habilita a hacer la película como tú quieres. De hecho, ahora mismo estoy trabajando en un proyecto internacional y otro español que evidentemente se está cocinando más lentamente al haber menos gente que esté apadrinando y acogiendo la película.