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Revelada la triste historia de Jar Jar Binks en el nuevo canon de Star Wars

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Un fragmento de “Aftermath: Empire’s End” revela qué sucedió con Jar Jar Binks después de la trilogía de precuelas de Star Wars

Jar Jar Binks es, probablemente, el personaje más odiado de Star Wars. Desde su aparición en ‘Star Wars: La amenaza Fantasma‘, Jar Jar Binks fue el epicentro de las críticas. Y la leyenda siguió extendiéndose por toda la galaxia. Hasta acabar convirtiendo a Jar Jar Binks en el ser más odiado de la saga Star Wars.

Jar Jar Binks en Star Wars

Sin embargo, como recoge Comic Book Movie, tu opinión sobre Jar Jar Binks podría cambiar con lo que vas a leer a continuación. Porque, ¿qué conoces realmente sobre este gungan? Lo vimos en el Episodio I robar muchos minutos de pantalla. Pero ni en ‘Star Wars: El ataque de los Clones‘ ni en ‘Star Wars: La venganza de los Sith‘ tuvo un papel trascendental. [A pesar de las teorías que dicen que era un Lord Sith] También apareció brevemente en un par de episodios de la serie de televisión ‘The Clone Wars‘. Pero poco más. No obstante, el nuevo canon le acaba de dar una historia que quizá cambie para siempre la leyenda negra de Jar Jar Binks.

La triste historia de Jar Jar Binks

Jar Jar Binks, el hombre más odiado de la saga Star Wars.

Ha sido la novela “Aftermath: Empire’s End” la que ha contado la historia del gungan después del Episodio III. El final de la trilogía de “Consecuencias” (nombre en España) en la que nos cuenta que sucedió entre los Episodios VI y VII, después de la caída del Imperio. Y en la que, entre otras localizaciones, se nombra la presencia del planeta Naboo. Lugar de origen de la raza gungan. Lo que vas a leer a continuación es un pequeño extracto de “Aftermath: Empire’s End“. Es la terrible historia de lo que sucedió en realidad con Jar Jar Binks:

Un niño refugiado llamado Mapo se encuentra con un gungan, que está actuando para unos niños en las calles. Siempre se encuentra haciendo payasadas en una fuente, durante un par de veces al día. Mientras, está siendo cuidadosamente observado por los adultos. “Meesa, Jar Jar”, dice el payaso cuando Mapo se presenta. El payaso distrae al huérfano de su tristeza, haciendo brillar sus ojos y ensanchando sus mejillas. Pero esconde su propia tristeza. “Jar Jar cometiendo algunos… Oh, oh… Errores”, dice el gungan, explicando por qué él tampoco es querido en ninguna parte. “Desa humanos de Naboo piensan que yo ayudar al… Oh, oh… Imperio”. Mira fijamente en la distancia, sugiriendo que él sabe más de lo que está diciendo.

Desde que tengo uso de razón siempre me he sentido atraído por el dibujo, los cómics y sobre todo el cine, culpa de esta afición la tiene “Star Wars: Episodio IV”, me sentí fascinado por la gran cantidad de naves espaciales que aparecían en ella y todo el mundo creado por George Lucas, la escena de la nave corellia perseguida por un crucero imperial que avanzaba hasta llenar la pantalla fue impactante. La música de John Williams era pegadiza y fácil de recordar, ya para entonces recuerdo mis colecciones de cromos y los muñecos de la saga. Otra gran influencia han sido los cómics, en concreto las ediciones de Vertice de Spiderman, La patrulla X, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, con los que aprendí a dibujar copiando las viñetas de John Romita Sr. y Jack Kirby. Así que no era de extrañar que terminase estudiando en la escuela de artes de Zaragoza.