Inicio Cómics ‘James Bond 007, Vargr’. Menos artilugios, más acción, más doble cero

‘James Bond 007, Vargr’. Menos artilugios, más acción, más doble cero

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Portada James Bond 007 Vargr

Acción a raudales, subterfugios, mujeres bellas, armas, cachivaches y sobre todo, estilo y flema británica, sarcasmo y humor con mala leche es lo que encontramos en la primera aventura moderna del agente del MI6 más conocido del celuloide.

‘James Bond 007. Vargr’ cumple con todo lo que dan sus hermanas mayores en las pantallas de cine, pero en viñetas, todo vale, porque no cuesta presupuestos millonarios.

Bond, James Bond, ha sido protagonista de cómics desde hace décadas, tiras de prensa y series propias, el agente inglés no ha faltado en un medio tan popular como el dela viñeta. Pero en España aparte de una pequeña incursión, que también contó con la colaboración de Modesty Blaise, otra espía de su época, en formato 24 páginas y recopilatorios delas publicaciones de prensa, la verdad es que el espía ha estado ausente de nuestras estanterías. Panini arregla este error publicando una de sus últimas series en USA. Y para empezar con buen pie, la elegida es ‘Vargr’, una historia pergeñada por la mente de un guionista veterano y de calidad sobradamente contrastada, Warren Ellis.

El escritor escocés se atiene a la estructura clásica lineal para contar una nueva historia de Bond. Una investigación peligrosa sobre una nueva droga y un nuevo cartel que la suministra, lleva al espía lejos de Inglaterra a través de un laberinto de engaños y revelaciones. Sin recursos aparatosos que compliquen la historia, nos encontramos con confabulaciones, secretos y mentiras, que se revelan paso a paso al mismo ritmo para el lector y para el protagonista. Pero simple no significa sencillo, ni fácil, la historia tiene sus giros y sus vueltas de campana, como todo buen thriller de acción. Sobre todo de acción, porque si en una historia de James Bond no hay persecuciones, tiroteos y peleas, no sería una historia de Bond.

James-Bond #1 Vargr

Y para convertir todo eso en imágenes, Ellis cuenta con Jason Masters, un dibujante de trazo limpio, con pocas sombras, de narración clásica, que busca la efectividad, que no llena la viñeta para crear el ambiente que necesita, sin recargarla. Algo estático en diálogos, y que no usa muchos recursos gestuales, cumple con su tarea, todo se cuenta cómo debe contarse, se muestra información más allá del texto para guiar al lector, y ejecuta las secuencias de acción con sobrada solvencia, hace un buen trabajo.

Entre los detalles que más llamaran la atención a los fans d la saga es su cercanía con la actual encarnación de Bond, la de Daniel Craig, mucho más realista, y alejada de la aparatosidad de anteriores entregas. Pero mucho más cercana a la primera existencia del agente, la literaria, la de las novelas en las que nuestro protagonista recibía tantas palizas como daba, y no siempre salía victorioso de todas las situaciones.

En definitiva, ‘Vargr’ es una gran historia de acción, donde la trama conduce y atrapa al lector para mostrarle el trabajo de los servicios de inteligencia modernos, y de paso a través de un montón de peleas y tiroteos, realistas y crudos, directos al hígado y sin concesiones, imprescindibles para los amantes de la saga y para los amantes del thriller y la acción.

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Reseña Panorama
[CÓMICS] Crítica de 'James Bond 007, Vargr'
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José Carlos Royo

Desde que tengo memoria he leído cómics. Mi madre me compró el primero antes de aprender a leer bien, alguien le contó a la pobre que ayudaba a los niños a acercarse a la lectura. Aún busca a la persona que se lo dijo para agradecérselo apropiadamente, con un garrote.

Apasionado del mundo de la viñeta devoro todo cómic que se me pasa por delante. El americano es mi predilección pero el japonés y el europeo también llena mis estanterías. Si le añades los libros, las series de tv y las películas soy lo que hoy día llaman friki, y estoy orgulloso de serlo.

Periodista con tendencias televisiva,s cuando me lo permiten hasta escribo. No me caso con nadie y ya sea aburrido, trepidante, intenso o un gasto de papel, un cómic hay que leerlo y comentarlo para
que este de verdad vivo.