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Indiana Jones en los tribunales

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Desde The Hollywood Reporter nos llega la noticia de que el pasado miércoles, la Corte Federal de Illinois recibió una de las demandas más entretenidos del año, presentada por el Dr. Jaime Awe, director del Instituto de Arqueología de Belice. El cual está demandando en nombre de la nación de Belice a Indiana Jones, por el uso de la calavera de cristal popularizada en la película de Steven Spielberg, Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal (2008).

Indiana Jones

Awe está exigiendo el retorno de la calavera de cristal a una familia de cazadores de tesoros que supuestamente la robaron hace 88 años de Belice. Y si eso no es suficiente, la demanda la dirige a Lucasfilm, su nuevo propietario Walt Disney Co. y a su distribuidor Paramount por usar imágenes de la Calavera de Cristal que supuestamente son una réplica de la Calavera de Cristal robada. Entre los daños reclamados son las “ganancias ilegales” de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal. La película recaudó cerca de 786 millones de dólares en todo el mundo.

Según la demanda, el origen de la calavera de cristal se atribuye a la cultura maya y es una piedra tallada de cuarzo claro o lechoso que se asemeja a un cráneo humano. Se cree que tiene poderes mágicos o sobrenaturales, y hay otros cuatro cráneos Cristal conocidos  muy valiosos en el mundo. Tres de ellos están expuestos al público en el British Museum de Londres, el Musée du quai Branly de París y en el Smithsonian en Washington. La pregunta es donde está  el cuarto?

Según dice la demanda, un aventurero llamado F.A. Mitchell-Hedges viajó a Belice en la década de 1920. Su hija adoptiva Anna Mitchell-Hedges es acusada de haber descubierto una calavera de cristal bajo un altar derrumbado mientras exploraba las ruinas del templo en el país centroamericano. Según los informes, divulgó el hallazgo en un documental que se emitió en Sci Fi Channel (actualmente Syfy) en 2008. El cráneo es descrito como de 5 pulgadas de alto, 7 pulgadas de largo y 5 pulgadas de ancho. Fue llevado a los EE.UU. en 1930, luego viajó con F.A. Mitchell-Hedge a Inglaterra, donde permaneció hasta su muerte en 1959, que después paso a manos de su hija y el marido de la esta para más tarde hacer su aparición en Indiana. La familia se dice que ha hecho dinero al exhibirlo.

HISTORIA: En la película de 2008 se observa la utilización de una réplica que claramente se asemeja a la calavera de Mitchell-Hedges y hace referencias específicamente a ella. Por otro lado, en Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal se cuenta que el artefacto fue hallado en Perú y  especifica que es patrimonio nativo americano.

Lucasfilm nunca buscó ni obtuvo permiso para utilizar la calavera de Mitchell-Hedges o su imagen en la película”, dice la denuncia. “Hasta la fecha, Belice no ha participado en ninguno de los beneficios derivados de la venta de la película o de sus derechos”.

El demandante está demandando a la familia Mitchell-Hedges por robar la Calavera de Cristal del país. En las películas, un arqueólogo aventurero podría robar un hallazgo pero en la vida real, van a los tribunales.

Así de provocativa, aunque posiblemente un llaga un poco tarde, es la afirmación de que la exposición del cráneo en la película de Spielberg es ilegal. La demanda presentada por el abogado Adam Tracy intenta hacer esta afirmación al decir que Belice tiene “derechos, títulos e intereses sobre el cráneo de Mitchell-Hedges y su replica” y que las compañías cinematográficas han participado en una conspiración civil con su ventaja económica potencial.

Paramount declinó hacer comentarios. Podéis ver la demanda completa a continuación.


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Desde que tengo uso de razón siempre me he sentido atraído por el dibujo, los cómics y sobre todo el cine, culpa de esta afición la tiene “Star Wars: Episodio IV”, me sentí fascinado por la gran cantidad de naves espaciales que aparecían en ella y todo el mundo creado por George Lucas, la escena de la nave corellia perseguida por un crucero imperial que avanzaba hasta llenar la pantalla fue impactante. La música de John Williams era pegadiza y fácil de recordar, ya para entonces recuerdo mis colecciones de cromos y los muñecos de la saga. Otra gran influencia han sido los cómics, en concreto las ediciones de Vertice de Spiderman, La patrulla X, Los Vengadores, Los 4 fantásticos, con los que aprendí a dibujar copiando las viñetas de John Romita Sr. y Jack Kirby. Así que no era de extrañar que terminase estudiando en la escuela de artes de Zaragoza.